La peña gimnástica Segovirras ha hecho público un comunicado en el que denuncia “nuestro malestar y perplejidad por la caza de brujas y el hostigamiento recibidos desde hace unos años”, una situación que, según explican, se intensificó tras el partido disputado en La Albuera entre la Gimnástica Segoviana y el Real Ávila CF el 19 de octubre de 2025.
En el comunicado, la peña asegura que dicho hostigamiento habría sido llevado a cabo por “el autodenominado ‘vicepresidente’ y ‘jefe de seguridad’ de la Gimnástica Segoviana, y por la Subdelegación del Gobierno en Segovia”. Según relatan, antes del encuentro, la Policía Nacional y la Brigada Provincial de Información afirmaron que se había producido “una supuesta reyerta entre aficionados visitantes y miembros de la peña ‘Segovirras’”, versión que fue difundida después en diversos medios de comunicación. Sin embargo, sostienen que “en el lugar de los hechos no fue identificado ningún miembro de nuestra peña”.
Tras esa supuesta reyerta, explican que varios agentes de la Policía Nacional y de la UIP acudieron a uno de los bares próximos al estadio, “punto habitual de reunión de aficionados gimnásticos antes de los partidos como local”, donde, según el texto, “comenzaron a identificar indiscriminadamente a varias de las personas que se encontraban consumiendo dentro del bar o tranquilamente en sus inmediaciones”.
La peña señala que familias, grupos de amigos y aficionados quedaron “totalmente perplejos ante este despliegue policial y las identificaciones indiscriminadas previas al encuentro frente al Real Ávila CF”. Esa perplejidad, añaden, aumentó meses después cuando “varios de estos aficionados identificados y personas totalmente ajenas a cualquier altercado recibieron sanciones administrativas en sus domicilios, procedentes de la Subdelegación del Gobierno en Segovia”.
Según el comunicado, algunos aficionados llegaron a recibir “dos sanciones distintas”: una por “supuestamente participar en una reyerta entre aficionados de ambos equipos” y otra por “supuestamente proferir insultos contra Ávila y sus aficionados”. La peña afirma que “todo ello se fundamenta únicamente en la versión de la Policía Nacional y de la Subdelegación del Gobierno en Segovia, sin aportar ningún tipo de prueba”.
Las sanciones impuestas, siempre según Segovirras 1994, “ascienden a más de 100.000 euros en su totalidad”, y muchas de ellas habrían recaído en personas que “ni siquiera pertenecen a nuestra peña”. El colectivo considera que las actuaciones resultan “desproporcionadas y carentes del debido rigor” y recuerda que algunos expedientes sancionadores han sido “recurridos con éxito en los tribunales al no ajustarse a derecho”.
Por último, la peña anima a “cualquier persona que, sin pertenecer a nuestra peña, haya recibido una sanción relacionada con estos hechos” a ponerse en contacto con ellos “para recibir información y apoyo sobre las opciones legales existentes”.













Últimos comentarios