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Fallece a los 70 años Julio Michel, artífice de Titirimundi

La noticia ha causado conmoción en Segovia, donde Julio Michel creó de la nada en 1985 una de las iniciativas culturales más afamadas de España, Ttitirimundi, de la que era director. Fallece a los 70 años, en Barcelona, víctima del cáncer, enfermedad que no le privó de estar al pie del cañón en su última edición, la trigésimo primera, al frente del festival de títeres más importante de España.

A pesar de la grave enfermedad que padecía, la muerte de Michel ha sorprendido incluso a su círculo de colaboradores. Venía de superar una complicada operación intestinal  y los pronósticos eran alentadores. Complicaciones de última hora han acabado con su vida. Deja esposa y cuatro hijos, tres de ellos de corta edad. Sus restos mortales serán trasladados el domingo a Segovia, al tanatorio San Juan de la Cruz.

Michel nació en San Martín de Valdetuéjar (León) en 1946. Picado por la farándula y el exilio, vivió en París en los creativos años 60, cursando estudios en el meollo de la contracultura europea, la Universidad de Vincennes, entre 1965 y la muerte de Franco, en pleno mayo del 68. Allí arranca su vinculación con el teatro de calle y los títeres, así como su apuesta vital por un nuevo teatro transformador de la sociedad desde la cultura. De regreso a España crea Libélula, su propia compañía de titéres, con la que gira por media España.

En los 80 Michel forma la vanguardia de la recuperación del títere como teatro libérrimo, tanto al servicio de la ingenuidad infantil y de la diversión, como un nuevo lenguaje artístico sin límites. Es en Segovia donde establecerá su cuartel general. La ciudad castellana había iniciado con los festivales musicales de la Juan de Borbón un intento por posicionarse en el panorama cultural nacional. Es en lo que trabajará Michel durante los siguientes años, en afianzar una muestra internacional de títeres que traiga a Segovia lo mejor y lo más innovador del género mundial. Y lo consigue. Recorriendo incansable los festivales de medio mundo, estableciendo sinergias con otros programadores, convenciendo artista por artista de las bondades de Segovia como un macro-guiñol del renacimiento al servicio de la creatividad. Enfrentándose año tras año, incansable, a los presupuestos en el afán de que su criatura, y la de los segovianos, no afojara en calidad, en poderío, en influencia… Y es así como, junto con un entusiasta equipo y cientos de voluntarios, levanta Titirimundi, una Semana Santa del guiñol que de su cuna en Segovia va tendiendo delegaciones por Madrid, Valladolid, la Segovia rural…

Afable, irónico, nada pretencioso e incansable defensor de su creación, Michel pasaba sin inmutarse por las típicas rencillas culturales. Cuando desde las arcas culturales se le cercenaba una partida, siempre que caía un patrocinador, amenazaba con “llevarse el festival” a otro lado. Todos sabíamos que no. Que Michel volvería a hacer piruetas económicas para garantizar un nuevo Titirimundi, más y mejor que el del año anterior, con el cartel de “no hay entradas” llueva, hubiera puente, crisis o un sol abrasador.

Titirimundi, Segovia y Michel formaban un triángulo especial, que resulta difícil de concebir ahora, sin uno de sus vértices.  Llenar su pérdida es tarea imposible, como recordaba a poco de conocerse su fallecimiento, la alcaldesa de Segovia, Clara Luquero.

Sus compañeros de Titirimundi ha colgado en la web del festival una emotiva despedida: “Quería crear un espacio en el que todos fuésemos ciudadanos y donde pudiésemos entrar al mundo de la utopía, ese mundo en el que todo se pone en tela de juicio”.

Pero queda su legado, Titirimundi. Como el propio Michel diría, Show must go on.

Author: Cultura

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4 Comentario

  1. Nos ha dejado el artifice de uno de los Festivales que consiguen atraer a niños, jovenes y adultos. Ahora le toca mover los hilos desde muy arriba, pero estoy convencido que lo hará con tanto entusiasmo como lo hizo cuando se encontraba entre nosotros. Hasta siempre Julio

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  2. Una gran pérdida. Segovia pierde uno de sus referentes culturales más importantes desde hace casi 3 décadas. Se merece un gran homenaje.

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  3. Descanse en paz. un hombre necesario, un hombre comprometido.

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  4. Que la tierra sea leve.gracias por habremos hecho disfrutar tanto.

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