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Una propuesta de reforma electoral a destiempo

Hagamos un poco de política ficción y cambiemos la pesadilla de algunos dirigentes locales del PP en los últimos años: Francisco Vázquez, Beatriz Escudero o Jesús Postigo, sucesivos líderes de la oposición municipal en Segovia en la última década larga.

Si la reforma de la Ley Electoral que ahora quiere realizar apresuradamente el Gobierno se hubiera aplicado hace doce años, el PSOE no habría colgado sus siglas en la Alcaldía segoviana en 2003, cuando perdió pero logró el bastón con apoyo de IU; probablemente nunca habría logrado mayoría absoluta en 2007 por no haber dispuesto de los réditos de la acción de Gobierno y tampoco podría haber gobernado en 2011, cuando volvió a quedar segundo en las elecciones…

Un mundo ideal para el Partido Popular, sin duda. Pero el tiempo no puede volver atrás y además, las cuentas antes eran más fáciles, que no estaba la amenaza de tantos partidos de menor tamaño con posibilidad de convertirse en llave de Gobierno con un puñado de votos (que ahora sí pueden lograr) y además mayoritariamente reacios en sus planteamientos de partida a pactar con los populares.

Vamos, que en las próximas elecciones municipales y con las reglas y proyecciones actuales, el PP puede perder un buen número de alcaldías. Por el contrario, extrapolando datos de anteriores comicios y con las nuevas normas que quiere aplicar Rajoy, el color azul estaría prácticamente asegurado en 40 capitales de provincia, también en Segovia.

Por cierto, en esta provincia, además de la capital —donde el PP fue la lista más votada, sí, por 109 votos—, hay ocho municipios en los que el alcalde más votado (en siete casos, del PP, en otro, del PSOE) no tuvo la mayoría absoluta, pero sólo en Espirdo gobierna el representante de la segunda lista.

No parece extraño que el Partido Popular se quede solo frente al resto de los grupos del Parlamento en una propuesta que parece hecha a su exclusiva medida —curiosamente, otros grupos favorecidos en ese eventual escenario serían los nacionalistas catalanes y vascos— y que sobre todo, parece llegar tarde, que las elecciones municipales se comenzaron a jugar al día siguiente de votarse en las europeas y con sus resultados muy presentes.

En el ámbito doméstico, la alcaldesa, Clara Luquero ha repetido el mantra de sus mayores en Madrid, calificando la propuesta de reforma como “trampa” (también lo dice el diputado, Juan Luis Gordo) y, como yo —el agujero es evidente— se plantean la gobernabilidad que tendría un Consistorio con un alcalde en minoría impuesta.

IU, claro, cuestiona la norma por no respetar la proporcionalidad de la representación ciudadana, más si se incluye en la fórmula la celebración de segundas vueltas, que dejarían arrinconadas a las opciones minoritarias.

El problema es complejo y ya ve que, con ser sólo una propuesta (aunque parece que firme) presenta varias grietas y espacios vacíos que cubrir de forma que satisfagan a los diferentes grupos políticos, que coinciden en la necesidad de modificar la Ley electoral, aunque cada uno por diferentes motivos y con distintas expectativas. Vamos, que la discusión es complicada.

Mejor para después de mayo, con el máximo consenso posible y sin provocar sospechas de nadie. ¿O se antoja demasiado tarde?

Author: Fernando Sanjosé

Segovia (1967). Periodista.

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4 Comments

  1. Algo tiene que cambiar, pero la propuesta es como querer cambiar las reglas en una competición a mitad, bueno al final, para favorecer a alguno de los contendientes. Vaya panda de pájaros. Quieren democracia, pues elección directa de todos los representantes y a quien Dios se la dé, San Pedro se la bendiga 🙂

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  2. Pienso que o se elige por voto directo el alcalde o nos guste o no, un 40% será un 40% y un 30% ó 40% más un 11% será 41% 0 51%. Vamos que uno o mil ciudadanos son uno o mil. Y uno o mil ciudadanos más uno o mil ciudadanos son dos o dos mil: mayoría. Así de simple.

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  3. Aquí, el que no corre vuela. Menuda bandada, parecían pardillos, pero nos han salido rapaces. Ahora que me va a ir mal propongo cambiar, pero sin anestesia ni nada. Parece que lo de democracia es según el pie con el que nos levantemos ese día.

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  4. Mucho cambio de forma de elección de cargos, mucho pactito entre PPSOE, pero de eliminar póliticos a sueldo y pensiones de por vida y demás ‘parasitos-impuestos’ 😉 libadores de presupuestos públicos, de eso tararí.

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