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Segovia no se baja del tren

Las declaraciones del alcalde de Vigo sobre la supuesta necesidad de suprimir paradas del AVE, como la de Segovia, han sido una bofetada institucional para los miles de segovianos que, cada día, utilizan esta infraestructura clave para desplazarse a Madrid por motivos laborales o educativos. Para cerca de 3.000 ciudadanos, el AVE no es un capricho: es una herramienta de trabajo, un vínculo diario con la capital que permite sostener vidas y economías enteras en Segovia, y que afecta directamente a la calidad de su vida cotidiana.

A diferencia de otros territorios que cuentan con polos industriales o económicos fuertes, Segovia depende de la movilidad para sobrevivir y progresar. En nuestra ciudad no contamos con un tejido industrial consolidado que permita generar el empleo suficiente para retener talento y fijar población. Por eso, la conexión ferroviaria con Madrid no es opcional: es esencial. Ya quisiéramos contar, como Vigo y su área metropolitana, con un tejido industrial respaldado por industrias química, farmacéutica, textil, automovilística o editorial, entre otras, que permiten a la ciudad y su entorno disponer de 230.000 empleos y una tasa de ocupación superior al 50 por ciento. En ese caso, los segovianos no necesitaríamos viajar masivamente a Madrid. Nosotros, que también sufrimos la necesidad de crear empleo industrial, apelamos igualmente a la solidaridad del Estado para dar respuesta al grave problema de despoblación que padecemos.

El intento de convertir nuestra ciudad en una parada secundaria, sacrificable en nombre de la “eficiencia”, supone un insulto a la realidad de nuestro territorio. La alta velocidad no puede ser un privilegio de unos pocos ni un objeto de negociaciones políticas de corto alcance. Es una infraestructura que debe responder al interés general y a criterios de cohesión territorial, no a las urgencias de protagonismo o influencia de ningún alcalde, por muy lejos que se encuentre de Castilla y León.

Afortunadamente, ha habido una respuesta clara desde muchas instituciones segovianas. El alcalde de Segovia ha reivindicado con firmeza la importancia de estas paradas, al igual que otros representantes institucionales. Sin embargo, resulta incomprensible que, desde el Partido Socialista de Segovia —y en particular su secretario provincial y su portavoz en el Ayuntamiento— no haya habido ni una declaración clara ni una defensa nítida de nuestros intereses, más aún cuando su presencia en los medios para otras cuestiones banales es intensa. Esta actitud decidida es la que se espera en momentos de incertidumbre y posible retroceso. La acción concertada del mayor número posible de nuestras instituciones es fundamental para la defensa de nuestros intereses. Anteponer el interés general de los ciudadanos al interés de parte es consustancial a la participación activa en la vida pública.

Vista de la estación ferroviaria Guiomar.

Defender las paradas del AVE en Segovia no es una cuestión de rivalidad con otras ciudades ni un ataque a la modernización del sistema ferroviario. Es una exigencia de sentido común, equidad y justicia territorial. Que nadie lo olvide: Segovia no es una estación de paso. Es una ciudad clave, que no se resigna a ser marginada en nombre de acuerdos firmados lejos y a espaldas de quienes aquí vivimos.

El ministerio de Transportes y la dirección de Renfe han esgrimido motivos técnicos para justificar los cambios. Pero las decisiones técnicas no deben estar exentas de sensibilidad territorial ni de evaluación del impacto social. En casos como este, lo técnico no puede estar por encima de lo humano. Más desconcertante resulta que un edil se haya erigido en portavoz oficioso en materia de transportes desde una ciudad con una realidad socioeconómica muy distinta a la nuestra.

Es fundamental actuar con una visión de conjunto. Este no es un asunto menor ni localista: es una cuestión de justicia territorial. Segovia necesita una defensa unida por parte de sus representantes e instituciones, sea cual sea su filiación política. Porque la alta velocidad no es solo una línea ferroviaria: es una línea de vida para miles de segovianos. Segovia no se puede bajar del tren.


Author: Juan Luis Gordo

Juan Luis Gordo. Segoviano de izquierdas, autónomo y polifacético

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