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El agua ¿potable? de Lastras y las macrogranjas que vienen

Ya se puede beber agua del grifo en Lastras de Cuéllar, al menos esta semana. El alcalde de la localidad emitía un bando informando que tras siete años de garrafas y botellas el agua del grifo volvía a ser potable. Aunque sin alharacas, en el mismo bando se señala que el nivel de arsénico está a la mitad del máximo tolerado (5,3mg por litro frente a un límite de 10mg), pero el de nitratos está casi al límite. 45mg frente a 50 de máximo autorizado. Todo indica, pues, que es una medida más que nada encaminada a ahorrar al consistorio la subvención de los 2.000 litros día de agua embotellada que reparten a los casi 400 empadronados (una pasta, son botellas de 1,5l que el paisano paga a 0.30€, y de ahí al PVP lo pone el municipio). “Pasa cada año, en agosto y septiembre como no se riega baja la filtración de nitratos y el alcalde emite el bando”, explica un vecino,  que definen el agua  como “vegonzosamente potable”.  En realidad el tema no se zanjará (esperemos) hasta este otoño, con la puesta en marcha de la nueva toma al manantial de Las Fuentes. Entre tanto, beber agua del grifo en Lastras me temo que sigue siendo cosa de valientes.

Concentración Lastras potable ya frente a la delegación de la Junta en Segovia.

El caso de Lastras es emblemático del impacto de la agroganadería intensiva.  El problema del arsénico, que marcó el inicio de este calvario en Lastras, viene por la sobrexplotación del acuífero. Al estar más tiempo en contacto con el aire lo que normalmente está cubierto -protegido- por el agua se produce un efecto de oxidación y aumenta la concentración de arsénico. En Lastras lo intentaron arreglar inicialmente con filtros de arsénico, para al poco darse cuenta que también tenían problemas de nitratos. Allí el culpable no está claro si son los purines, el exceso de captación de pozos, los abonos, o las tres cosas juntas, pero está claro que tiene que ver con una agroganadería no sostenible. Así como una ineficiente política de control de las administraciones, y muy especialmente, de la Confederación Hidrográfica del Duero. máxima responsable de la policía de acuíferos. (Pues mala policía es aquella que cierra el chiringuito a las 14:00 horas).

Estos día se habla de macrogranjas, puestas en el disparadero por organizaciones “ecologistas”. Debo señalar que no es el caso de Lastras, que bastante tiene con lo que tiene, pero si de otros pueblos segovianos. Debo recalcar también que pongo “ecologistas” entre comillas porque cosas como Greenpeace, que lleva el grueso de la campaña, de ecologistas poco, más bien es una secta destrozaplanetas con su maximalismo místico y su sesgo naturalista. Pero por una vez, no es que lleven razón, pero tampoco andan lo desnortados que suelen.

En principio cualquiera que tenga un huertecillo sabe que el ahorro de recursos pasa por la escalabilidad, producir más cantidad te permite producir con más eficiencia. Cuanto más grande es una explotación, más tecnificada y menos recursos consume y  menos contaminación debería dar. Por tanto, las macrogranjas son un futuro inevitable y, en principio, positivo. A tenor de los crecientes condicionantes ambientales, de eficiencia y de sostenibilidad, a toda la agroganadería no le queda otra que tecnificarse, y para eso hay que invertir, y para invertir es preciso una escalabilidad.

Dicho en plata, si las cosas se hicieran bien, sería preferible una única granja de 5.000 cabezas que 10 de 500. Pero claro, eso sería partir de la base de “si las cosas se hicieran bien”.

Un dato objetivo de que las cosas distan de hacerse bien es la recua de pequeñas granjas abandonadas que “decoran” nuestra campiña. Construcciones de tocho de los años 70 y 80 que están hoy por todos los rincones y que nadie se ha molestado en desmontar. Otro es el carácter altamente especulativo del precio del porcino. Las lonjas refieren que tras encadenar una racha ascendente de precios a partir de junio de 2021 se consigna una caída a plomo en las cotizaciones y que amenaza con la viabilidad de las inversiones previstas.

La principal razón está en la reducción de las ventas a China, que durante estos gloriosos años de Peste Porcina en la República Popular ha permitido derivar hacia allí la mitad de la producción de porcino española. Esto alimentó los planes de reinversión en el sector, aunque ya digo que con la caída de precios habrá que replantearlo. Algunos estiman que es una reducción coyuntural, que la peste sigue, otros dicen que la peste ya está bajo control. Como China, por variar, no aporta información… pues a especular.

En definitiva, macrogranjas sí, siempre (que es mucho siempre en un mercado tan especulativo como el de la carne) sea en detrimento de las microgranjas y de la salud del territorio, es decir, siempre que lo macro contribuya a una más eficiente gestión ambiental y de recursos. Como hoy por hoy no existe en absoluto en España esa seguridad, no es de extrañar que la gente esté más que mosqueada con la modernización del sector y ponga la mirada torcida.


Author: Luis Besa

Luis Besa. Periodista,

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7 Comments

  1. ¿0,30€ el litro y medio? Joer, cuesta en el super poco más de 0,50 los cinco litros.

    Por cierto, el modelo ideal de explotación ganadera (al menos en vacuno) es el extensivo que se hace en nuestros municipios serranos, vacas viviendo en libertad limpiando pastos y maleza, disminuyendo el riesgo de incendios y dando una carne de calidad tras una vida en libertad.

    Macrogranjas no gracias.

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  2. Supongo que Luis Besa apoya las macrogranjas, siempre y cuando sea muy lejos de donde vive.
    Vamos a ver Luis un cerdo evacua entre heces y orina unos 6 kg al día, si tú idílica macrogranja tiene 5000 cerdos, son 30.000kg diarios, necesitas 300 bañeras de tu casa por dia, ahora gestiona ese caudal de basura. Ahí te lo dejo.

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    • Lo mismo que un humano. Vamos a ver, la construcción de granjas está condicionada a distancias respecto a suelo urbano y supeditada a una gestión sostenible de los residuos (como todo). En cualquier caso, ¿qué es mejor? una gran granja? dos mediana? diez pequeñas? una cochinera en el bajo de cada casa como antes?

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      • La cuadra en el bajo de la casa. Sin lugar a dudas.

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        • De echo sueles dormir a veces allí…

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          • Contigo al lado Pedrito.

      • Nada, Luis, danos el nombre de tu pueblo o residencia habitual, que contactamos con Interporc para que te plante una granja con 750 madres pariendo diez lechones dos veces al año a 1.500 metros de casa, y otra granja de cerdos de cebo para que esos 15.000 cochinillos se críen a gusto, en 0,65 m2 por cabeza. Como nos está a punto de suceder en Añe… ¿Por qué crees que cierran macrogranjas en Alemania, Holanda o Dinamarca? Porque no son sostenibles. No podemos ser la pocilga de Europa y el tercer productor mundial, solo por detrás de EE. UU. y Canadá. No es sostenible que sacrifiquemos 60 millones de cerdos al año…

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