Sin sorpresas. Casi al final de una sesión tensa de pleno en la que pesó la espera del debate de la moción presentada por el Grupo popular, los 15 concejales que conforman los grupos de PP, Cs, IU y Podemos votaban este 30 de abril a favor de la propuesta que solicitaba que la concejala, Gina Aguiar “presente su dimisión y deje su acta de concejal” por las irregularidades detectadas en diversos contratos de la Concejalía de Cultura. Si no lo hacía voluntariamente, en la moción se pedía que fuese la alcaldesa la que la cesara y retirara todas sus delegaciones y competencias en el Gobierno local.
Pero a Luquero, ya lo había anunciado, la “declaración de intenciones” —la definición de moción se aplicó literalmente en este caso— de la mayoría absoluta del pleno no le pareció suficiente motivo para ejecutar lo que ella considera “una injusticia” y anunció que no haría nada de lo que se la pedía. Para dejar claras las cosas, pocos minutos después de terminar la sesión la propia Aguiar emitía un vídeo en el que también anunciaba que no iba a presentar ninguna renuncia y manifestaba su decisión de ponerse a trabajar con intensidad en la recuperación del turismo, su actual responsabilidad en el Gobierno local tras haber sido cesada de Cultura hace varias semanas. Todo normal. Tanto que se ha convocado una rueda de prensa el lunes en la que Aguiar explicará planes inmediatos en materia de Turismo.
Pese a la evidente derrota política sufrida por el Grupo socialista, que vio como sus socios de hecho, de IU, y de apoyo externo, de Podemos, se sumaban a la reprobación de la concejala, el portavoz del PP, Pablo Pérez, aún trató de ampliar la trascendencia política de la votación pidiendo por sorpresa que se realizara mediante voto secreto en urna mostrándose seguro que también miembros del PSOE estarían de acuerdo en que se echara a Aguiar y querrían apoyar la moción. La alcaldesa se negó en redondo, pidió la opinión a la secretaria buscando una salida en el reglamento y cuando comprobó que la petición del ponente era viable, argumentó que la urna no estaba preparada y “tardarían en traerla”. Así, se votó a mano alzada y no se manifestaron fisuras en el equipo socialista. 15 votos a favor y 10 en contra.
No obstante, las grietas que este asunto está provocando en el lado progresista del hemiciclo se hicieron evidentes con la postura firme mantenida por los portavoces de IU, Ángel Galindo, y de Podemos, Guillermo San Juan, que coincidieron en el planteamiento de que la única salida de esta situación era la marcha de Aguiar. Galindo advirtió a sus socios que su grupo está en el Gobierno, entre otras cosas, “para que el Ayuntamiento sea transparente y no genere dudas de contratación”, mientras que San Juan habló de “higiene democrática” para afianzar la petición de que la concejala se marche.
Riesgos en las urnas
Ambos portavoces, molestos por “la munición que se está dando al PP”, mostraron una gran preocupación por la trascendencia del encastillamiento de Luquero y la respuesta que puedan dar los ciudadanos, no ya sólo en el momento actual, sino para “el futuro de un gobierno progresista en la ciudad tras las próximas elecciones”, tal como señaló el de Podemos, apuntalado por el de IU que temió que “este asunto nos pase por encima para poder tener un gobierno de izquierdas en las próximas elecciones”.
La otra parte del debate fue más bien un cara a cara entre el portavoz del PP y el del PSOE, Jesús García, salpicado con un duro alegato de la portavoz de Ciudadanos, que proclamó unidos los destinos de Aguiar y Luquero y acusó a la alcaldesa de ser la responsable de las formas de actuar en Cultura creadas durante la época de concejala.
Pablo Pérez, que imprimió un carácter sosegado, aunque duro, a su discurso “porque no haremos el discurso a garrotazos que le gustaría a la alcaldesa”, exigió que se cobrara la “responsabilidad política que ha de pagar toda persona que haya cometido irregularidades”.
“No pararemos. No vamos a permitir que sigan gobernando desde el nepotismo, el amiguismo y los dedazos”, advirtió Pablo Pérez anunciando que su próximo objetivo para el estudio puede centrarse en la forma en la que se gestó la programación de “Oasis de Cultura” puesta en marcha el año pasado, “de lo que quizá haya que hablar mucho los próximos meses”.
El socialista Jesús García regresó a los argumentos ya utilizados respecto al caso sentenciado de la dirección del festival de cine (caso Trípode) aferrándose a la teoría del error administrativo de los técnicos y pasó de puntillas por el asunto de los dobles pagos al técnico de La_Carcel.
En paralelo a la discusión PP-PSOE, la portavoz de Ciudadanos sostuvo las acusaciones de “dedazo” en la adjudicación de dinero público desde Cultura, culpó a Luquero de las formas de actuación que se producen en Cultura y advirtió a la alcaldesa que “cada día que pase sin que la concejala se marche pesará como una losa sobre usted”.

















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