No sé si lo han leido. La Comunidad de Madrid abrirá el primer Centro de Atención Integral Especializado para Hombres Víctimas de Violencia Sexual. Muchos hombres han sufrido violencia sexual y es un drama que condiciona su vida y necesita del apoyo de lo público. Hablamos mayoritariamente de abusos a niños en el ámbito familar o escolar. Muchas veces menores vulnerables porque cuanto más débil es la víctima, más feroz es el abusador. El 99% de los abusadores de niños son hombres. Es el tío del niño, no su prima y es el profe de gimnasia, no la de flauta; es la sotana y no la falda, como le pasó James Rhodes, ese malasañero de Londres, que da nombre a la Ley que aprobó el PSOE y que ayuda ya a esas víctimas.
Entre los casos de adultos violados, la inmensa mayoría se producen por varones homosexuales. Por lo visto, son frecuentes en las “chemsex”, que son fiestas para ponerse hasta el culo de droga y luego dejarse llevar. Que no quiero parecer pacato, pero si te metes “miau-miau” y “poper” en un cuarto oscuro al lado de un señor hisrsuto vestido de vinilo, es complicado que las excepctivas de todos se vean satisfechas de manera cómoda. Aunque entiendo que, si al final, uno cambia de opinión y se quiere ir y no puede porque está drogado, pues sí, efectivamente es violación, pero es como sorprenderse de que Alvise sea un pirata después de haberle votado. La semana pasada un hombre denunció que le habían metido dos manzanas por el ano sin su consentimento. Al declarar en comisaria, el ciudadano alemán precisó que la primera fue consentida, pero no la segunda. Quizá su interlocutor también entendió “me gusta la fruta”.
Las violaciones de mujeres a hombres, mas alla del “femaleagent” del youporn, suelen ser residuales, casi irrelevantes y siempre son para prostitución. Por cierto, las británicas que se van a un Resort de Senegal y los belgas que se van a Thailandia me producen el mismo rechazo ético, aunque la prostitución masculina sea solo el 4% respecto a la femenina.
En 1993 hubo un secuestro en Nezahualcóyoti, México, que salió mal. El secuestrador había pedido un rescate a su mujer. Ella contestó que se estaba divorciando de él por putero y que no estaba dispuesta a agradecerle que lo retuvieran, pero tampoco a pagar nada. Que llamara a la wiskeria, que era donde le echarian de menos. Parece ser, se demostró después, que el secuestrado fue objeto de vejaciones sexuales por parte de un par de secuestradores varones, pero nuestro héroe, una vez liberado, contó que habia sido violado por dos mujeres. Sin piedad.
En el último capítulo de la serie sobre Daniel Sancho, su padre actor dijo, bien pagado de soberbia, que si su hijo fuera una mujer estariamos hablando de legítima defensa ante una violación. Obvió que parece más bien la pura violencia de siempre, en este caso por lo insoportable que es para un heterosexual tener un “sugardaddy”, por ser un acompañante pagado, vaya. Lean “La ciudad de los vivos” si tienen ocasión y comprobarán que hay gente que prefiere ser asesino antes que maricón.
El 87% de la violencia sexual la ejercen hombres contra mujeres, pero si no creen en la estadística gorda, hagan la prueba en lo pequeño, pregunten a un chico cuantas veces se le han arrimado en el metro, tocado el culo en un bar, o masturbado detrás de él. Luego pregunten a una chica. Se asombrarán. Eso es la violencia estructural y eso es precisamente lo que quiere frivolizar Ayuso con estas medidas. Busca trivializar la violencia machista, ridiculizarla. Porque no cree que el hombre ejerza supremacía física sobre la mujer e instrumentalice su poder para acosarla ni que exista el patriarcado social y cultural. A ella le gustaría que su centro se llenara de repartidores de Amazon de baja laboral por haber sido preguntados por el tamaño de su paquete o de pizzeros deprimidos por haberles pedido más peperoni… “Y en la discoteca Sandokán estaban las jugadoras del Eibar Féminas y estábamos José Enrique y yo y me dicen que pase al reservado y que si quiero un Malibú con piña voy a tener que perrearmelo y la verdad, es que a mi, que soy informático, esas cosas me trastornan y desde entonces me despierto a medianoche con lo del perreo…” el simple ejercicio de cambiar el sexo de los protagonistas deja de hacer gracia porque ocurre.
La derecha de Vox apludirá la frivolidad, pero la izquierda puede pasarse de frenada y volver con el rollo de que, como todos los violadores son hombres, todos los hombres son violadores. Potenciales. Y la mirada inquistorial aleja tanto el foco del problema como la mirada frívola. Reflexionar sobre el machismo que nos queda, tambien a las mujeres y a la izquierda, como hace Broncano al final de su programa, hace más por la causa que todo lo que ha hecho Montero, Ione, PAM e incluso la de las gallinas violadas.
Quien busca protagonismo personal en estas delicadas cuestiones demuestra inmoralidad y muchas veces debilidad. Las buenas políticas no necesitan casito dividiendo a los hombres en trocitos. Propongo a Ayuso que llame Daniel Sancho a su centro y ponga el logo del dibujo que hizo para explicar como lo había descuartizado.













Últimos comentarios