Desafiando el mal tiempo y la humedad (tardó en arder el pelele), las Aguederas de Zamarramala cunplieron con la tradición al filo ya de su 800 aniversario. Eso sí, no pudo estar la “matahombes”, Sónsoles Onega, que adujo dificultades de última hora para recoger la distinción. El protagonismo recayó en la segoviana Águeda Marqués, que como buena Águeda, reconocía “vivir la fiesta desde pequeña. Una fiesta dedicada a las mujeres y a lo increíbles que podemos llegar a ser. Es una forma de simbolizar el empoderamiento femenino que tiene que ver en gran parte con la identidad local y la memoria histórica, y que también representa la lucha por la igualdad”, señalaba. Ofició el pregón la periodista Miriam García, que animó a las segovianas a seguir luchando por la igualdad.
No hubo Sonsoles pero sí políticos. La campaña se acerca y hay que pisar calle, en especial el PP, cuyos candidatos “desembarcaron” en el arrabal segoviano con Vázquez a la cabeza, más sobria la comitiva socialista, dirigida por José Luis Aceves.















8 febrero, 2026
Fiesta casposa y trasnochada como ninguna otra en la provincia.