Desde hace seis años La Granja y desde hace 3 el complejo granjeño de Puerta del Campo (la granja-escuela) acoge la Universidad de Verano de Anticapitalistas, formación ahora integrada en Podemos. Del 18 al 23 de agosto, el complejo es un no parar de talleres, ponencias, asambleas, películas, debates, una pasarela ideológica por la que ha pasado lo más granado del ala más socialista (en sentido clásico, de la estricta observancia) de Podemos. Entre otros, este año pasarán por allí el alcalde de Cádiz, José María González “Kichi”, Teresa Rodríguez (líder de Podemos en Andalucía) o el eurodiputado morado, Miguel Urbán. Junto a ellos, casi medio centenar de ponentes en las decenas de actividades de la sopa de siglas resultante de los procesos de confluencia: no pocos militantes relevantes de IU junto con independentistas de la CUP, concejales de las diferentes franquicias municipales de Podemos en Aragón, Galicía, Andalucía, de Barcelona en Comú, o versos sueltos como la polémica monja antivacunas Teresa Forcades (candidata de Procès Constituient, grupúsculo que busca una confluencia entre CUP y Podemos para la indepedencia catalana). Sin faltar representantes de Synaspismós Rizospastikís Aristerás (Coalición de la Izquierda Radical) más conocido como Syriza. Y es que los hechos de Gecia, junto a los nuevos enfoques municipalistas y las estrategias para tomar el poder se configuran como los ejes de la edición 2015 de esta exitosa y “sui generis” universidad de verano.
“Sui generis” porque el ambiente que se respira huele a entre campamento y festival de verano. Buen rollo, reggae en el bar, conversaciones informales, formales e idas y venidas de la carpa central -donde se celebran los actos gordos y las asambleas- a la zona campamental y de ahí al centro del cotarro, el foro, una suerte de gran terraza para el ocio y la conversación. Y por aquí y por allá hay más pequeñas carpas para talleres, zona de juegos para críos, proyecciones. Todo organizado por entre 50 y 100 militantes de Anticapitalistas.
“Esto se financia con lo que pagan los asistentes, la entrada es gratis pero los que se quedan pagan sobre 180€ por la semana completa”, explica Joseba Fernández, representante de la organización. A una semana del inicio, Anticapitalistas tuvo que cerrar la “matrícula”, se había llegado ya al límite máximo de acampados. “Hoy habrá unos 500, si vienen todos los inscritos, el fin de semana, serán 800, más la gente que llega para pasar el día, que estos no sabemos cuántos pueden ser”, añade Fernández. Mi interlocutor enfatiza la relación de Podemos con la Universidad. “Anticapitalistas somos Podemos”, señala. Pero lo cierto es que no reconozco a nadie de Podemos Segovia por la zona. Un estudiante aventajado, el veterano Domingo Asenjo, ex-alcalde de IU de Palazuelos, tampoco lo termina de aclarar. “Son los de Izquierda Anticapitalista, esto lo han organizado siempre ellos”, me dice.
Personalmente me suena a lo dicho: este es el sector más socialista y crítico de Podemos. Pero como esta gente es algo especialita a la hora de dejarse etiquetar, y como por otra parte el éxito de la universidad es precisamente ese totum revolutum revolutiones, super foro del pensamiento alternativo, ahí se queda. Mucha gente, en cualquier caso.
Lo cual obliga a extremar las medidas convivenciales. Como explicaba un cachondo presentador al inicio del acto inaugural, las normas de obligado cumplimiento se limitan a 10, entre otras, no fumar en las zonas no habilitadas ante el riesgo de incendio; respetar los horarios de cierre del bar (inicialmente, las 2 de la mañana cierra el Bar Ufakis, luego el cierre se va flexibilizando conforme se adentra en el fin de semana); ir ligeros en los comedores -“las tertulias en el forum, para que todos los acampados puedan usar el restaurante”-; ayudar a los compañeros y compañeras a mantener limpio el recinto (el lenguaje no sexista es aquí cuasi obligado); o recordar que determinadas comunicaciones entre géneros se acaban con un no -“un no es siempre un no, es fácil de entender” (risas de los asistentes).
El ambiente es ciertamente casual, pero para nada la vorágine “perro-fláutica” que los medios conservadores se empeñan en dar al evento. Hay público familiar, comunistas del país (fácilmente identificables, gente avisada, estamos a 30 grados pero van con la rebequita), muchos catalanes, gallegos, vascos, andaluces… Más treintaymuchos que adolescentes o veinteñaeros y bastantes jubilados. Un cierto ambiente post 15M, eso sí, no en balde el asamblearismo es aquí una religión. Poder Popular. En cada camiseta un lema. Palestina, Stop Corrupción, apoyo a Grecia, Sanidad Pública, Viva el PP (¡es broma!).
El programa de actividades es denso, multidisciplinar y con “asignaturas” que abarcan desde la introducción al Capital, a representaciones teatrales. No falta la proyección de Ciutat Morta ni el obligado foro de Feminismo en Tiempos Revueltos. De la crisis griega, al asalto democrático al poder. Las relaciones son fluidas y la conversación salta fácil, pero claro, que nadie espere a un neo-com entre el respetable. Hay un sesgo claramente unidireccional en los debates. “De todas las ayudas del tercer rescate al pueblo griego no llega nada, todo va directamente a los bancos franceses y alemanes”, explica tajante Marga Ferré, del PCE, en animada charla con la coordinadora de Syriza, Katerina Sergidou, que a su vez refiere los intentos de ala izquierda del partido heleno para echar al poco menos que chaquetero Alexis Tsipras, que esta semana enfrenta una enésima y decisiva asamblea que, una vez más, mantendrá a Europa en vilo.
Precisamente Marga Ferré, junto Emanuel Rodríguez y Jaime Pastor (estaba prevista la presencia de diputado de ERC, Joan Tardà, pero el debate en el Congreso precisamente sobre el plan de ayuda a Grecia impidió su presencia en el último momento) inauguraron el primer debate, sobre la Transición. “Una imposición que los poderes fácticos, a base de miedo, impusieron a los españoles”, dice un ponente.

















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