Salvo que el mismísimo Santiago Matamoros vuelva a manifestarse y nos imponga presidente, estamos a dos meses de las nuevas elecciones generales y en los partidos segovianos reina el convencimiento de que se repetirán las candidaturas. Beatriz Escudero, del PP, y Juan Luis Gordo, del PSOE, ya están con el chip. En Ciudadanos lo más previsible es que repita Javier Rodríguez Recio, y aún en el supuesto de una candidatura de confluencia entre IU y Podemos, lo mismo pasa con Daniel López Vela.
Ya digo que son “especulaciones”. Pues aunque dentro de tres semanas deberán pasarse las candidaturas por las Audiencias, oficialmente nadie sabe nada, nadie dice nada, este “se lo piensa” y el otro “ya se verá”. ¡Es pronto! Así pues, lo mismo hasta se pueden reciclar las banderolas y carteles. Salvo en un caso, claro. El del PP.
No se sabe si el flamante número dos por Segovia del PP, Pedro Gómez de la Serna, terminará sentándose en el banquillo de los acusados. Pero desde luego en el Congreso no, ni siquiera en su humilde silla en lo más alto del gallinero. Lo que a su vez plantea una pregunta maldita, ¿quién será el numero dos de los populares en Segovia?
Tradicionalmente en el PP esa plaza (o incluso el cabeza de lista) suele caer a un cunero. Algún pez gordo del partido que sin peso fura de Génova o la Moncloa es despachado a las provincias fieles, donde salvo catástrofe su acta de diputado está asegurada. Sin embargo el affaire Gómez de la Serna ha sido de calibre tal que el PP local parece dispuesto a “hacerse valer” y, en desagravio por la jugada, pelear por “uno de los suyos”.
Y es que es muy gordo lo que les pasó al PP con Gómez de la Serna. Primero salta el escándalo en plena campaña. Segundo, el PP local ejerciendo de ariete contra Gómez de la Serna, contra ellos mismo, mientras en Génova jugaban al despiste, diciendo que es cosa de Segovia (¿tendrán valor?) y hasta el mismísimo Rajoy soltando gallegadas que bueno, estooo Gómez de la Serna es… legal y bueno luego si tal, especialmente grave habida cuenta que la imposición de Gómez de la Serna llegó por indicación del círculo de la más estricta confianza del presidente, cuando no del propio Mariano Rajoy.
Visto el desastre, en el PP consideran que por una vez pueden jugar la carta local con cierto éxito e imponer a alguien de Segovia en la candidatura de Segovia. ¿Y entonces quién?
Ya se sabe. El que se mueve no sale en la foto, pero por nombres estarían los vicepresidentes de la Diputación, Miguel Ángel de Vicente o, con más posibilidades, José Luis Sanz Merino. En otras circunstancias se barajaría que sí Magdalena Rodríguez, Sara Dueñas o incluso, la ex número tres, Marta Puertas, pero por una vez el cupo femenino está cubierto y Vázquez tiene la posibilidad de ascender a alguno de sus hombres de confianza.
Claro que la quiniela no estaría completa sin Juan José Sanz Vitorio, o la subdelegada, Pilar Sanz (el delegado de la Junta, Javier López-Escobar está bastante chamuscado como para entrar en las quinielas), sin descartar sorpresas por la zona de El Carracillo. Otra fija suele ser Silvia Clemente, pero en la Junta impera el adagio de “no se tocan los equipos en marcha”, y además, Clemente, con más rango que Escudero, obligaría a trastocar el orden (pues doña Silvia es mucho doña Silvia para ir de dos).Pero vamos, pueden descartar esa idea.
En realidad, casi pueden descartar todo lo anterior, insistimos, una mera especulación. Pues lo que se sabe en el partido es que las posibilidades de perder el Gobierno son entre “altas y muchas”, de donde hay que buscar acomodo a un variopinto ejército de secretarios de Estado, directores generales e, incluso, ministros. Por más que Vázquez se ponga peleón y juegue sus cartas, es norma en el PP que las listas a Madrid se hacen desde Madrid. Así que en caso de apretones, cuneros.
18.000 votos por escaño
Con todo no es menos cierto que por una vez ni siquiera el PP puede permitirse demasiados lujos de cara a los comicios. El segundo diputado por Segovia ya no es la bicoca que fue.
Hay que considerar que en la últimas elecciones del 20D el tercer escaño, el de Gómez de la Serna salió por algo más de 18.000 votos, a bastante distancia de los 15.625 sufragios de Ciudadanos y de los 13.063 de Podemos. Ahora bien, en Ciudadanos tienen una baza, la bolsa de votos previsiblemente huérfanos de candidatos de UPyD y que obtuvo 1.268 votos. Si los naranjas consiguen captar esa bolsa, sería cosa de restar o desmovilizar 500 votos al PP. Entonces habría partido y muchos nervios en la sede de los de Paco Vázquez. Razón de más para apostar por algún fijo de la casa con tirón, antes que por algún nota que lo mismo a media campaña aparece en la enésima entrega de los Papeles de Panamá.
La otra opción es que Podemos, en confluencia con IU, mejore sus resultados. Los de Pablo Iglesias obtuvieron en diciembre 13.063 votos por 3.732 los de IU. El primer problema es que aún juntos estarían más de mil votos por debajo del techo de 18.000 del PP. Y aunque parezcan pocos, en Segovia mil votos son un mundo, especialmente si estamos hablando de ganarlos a la competencia, que en este caso sería el PSOE, lo que es el segundo problema. En realidad, el escaño de Podemos es más compatible con un segundo del PP o incluso con uno de Ciudadanos que con el acta de Juan Luis Gordo.
Por cierto, ya les adelanto que otra vez volveremos a organizar la “Porra del Cochinillo”. Vayan elucubrando…










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