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Aquí lo que se trata es de remontar

Cocodrilos del Nilo.

Ahora sé que equivoqué mi camino. Tenía que haberme buscado un trabajo con glamour, por ejemplo, rastreador, como Fernando Gómez, el especialista que he visto en la tele, no sin cierta decepción, que no es como el Dundee ese de las películas, que anda por el Pisuerga buscando rastros de un cocodrilo del Nilo  pero dice que todo lo que se ha encontrado por allí es lo que ha dejado una nutria después de cazar y comer. Son dos bichos distintos.

Cachis. Tenía ilusión con eso del cocodrilo. Siendo los segovianos los pupas de la región —chico, no nos toca nunca ser los primeros en algo bueno y si en lo feo— no me extrañaría que el bicho fuera de los de nadar contra corriente y que le diera por remontar aguas y hasta cambiar de vertiente hasta plantarse en la misma presa de la Casa de la Moneda.

Si lo digo porque lo mismo unos días de promoción en los telediarios —si es en Antena3 será en la sección de deportes. ¿Quién decide los contenidos ahí?— nos empuja para conseguir un julio lleno de turistas atraídos por la publicidad y ya de paso, alguno que baje a “el edificio industrial en pie más antigua del mundo” para que remonte en las estadísticas de los recursos turísticos locales…

¡Caramba! Voy muy deprisa. Es el entorno, que me arrastra. De repente todo el mundo —bueno no, la consejera de Sanidad no— quiere ir muy deprisa hacia la “normalidad”. Mire los hosteleros locales. Ya se quejaron de los límites de la fase 1 para el uso de las terrazas —luego, algunos han hecho de su capa un sayo— y, recién estrenada la 2, ya andan reclamando que les amplíen el porcentaje de ocupación permitida en sus locales hasta la mitad del aforo. Venga, calma. Todo llega.

Inquietud

Hasta el Ie University, “donde empezó todo”, por aquello de que un estudiante italiano de su campus fue el primer caso de covid19 diagnosticado en Segovia, se apunta al renacer y dice que el mes que viene reabre su campus. Ojo, que he leído que habrá “sesiones híbridas” y también “asíncronas”, todo dentro de un “modelo de educación líquida”. En estas condiciones, este año me apunto sin falta. A ver si pillo una de las becas de la Diputación.

Lo que se hizo en la torre de San Martín es un ascenso en toda regla para ver de cerca que la armadura de madera de la torre está hecha un asco. Ojo al sistema de seguimiento al Patrimonio que son las iglesias de Segovia: lo primero, mejor no mirar arriba y si al final, por lo que sea, caen trozos a la calle, ya hay que subir a ver qué pasa. Si desde la grúa se ve que está muy mal la cosa, el delegado de Patrimonio del Obispado hará un chasquido con la boca y dirá muy serio que “las iglesias del casco antiguo están muy peligrosas” y se pide ayuda económica a las administraciones. Y tan pimpirrinqui.

Un vistazo directo a los daños en la torre de San Martín.

Para subir y bajar se supone que será el ascensor que se intenta construir en la calle Gascos desde diciembre, aunque con diversos “problemillas” desde la misma génesis de la obra. Ahora está quieto todo a la espera de que lleguen “suministros”. Caramba, me recuerda aquella vez que rompí el escarabajo de mi juventud y el mecánico me dejó sin coche todo un verano a la espera de unas piezas “que venían de Alemania”. ¡Caray! Pienso en blanco y negro.

Así no me extraña que el portavoz del PP municipal, Pablo Pérez, se empeñe en que se aplace la construcción del elevador —y otras obras para salvar las cotas entre San José y el Palo— que está programado para este año. Que la idea no prospera en un pleno, pues lo presenta dos días después en Junta de Portavoces… Lo que se dice espíritu de remontada que, claro, no se ha dado.

La insistencia no ha gustado a la alcaldesa, Clara Luquero, que dice que el de la oposición sólo quiere hacerse publicidad y encima utiliza a los incautos medios de comunicación que no se enteran de nada. A ver si hay suerte y los plumillas están más atentos cuando se produzca la remontada del Gobierno municipal tras tres meses planos.

El casco. Cierres reversibles.

Hombre, poco a poco la ciudad va volviendo a su normalidad que ya hasta funcionan todas las líneas de autobuses y la ORA  mientras lo de la peatonalización del casco antiguo se ha quedado para los fines de semana, que al parecer ya es la única época de la semana en la que los conductores usan el recinto amurallado como vía de unión —2,5 kilómetros de calles angostas— entre los dos lados de Segovia.

Si usted es de los que no es partidario del cierre al tráfico del recinto amurallado esté tranquilo. Apuesto mi euro a que para la “nueva normalidad” y los turistas todo será como siempre, que al final todo parece que ha sido otra prueba de esas de intentar no molestar a nadie.

A ver, zonas acotadas: la de la plaza de Toros, por abejas, el día 1. Nadie se acordó de quitar los carteles hasta el sábado, cuando se montó el mercado al aire libre donde quizá no estaría de mas instalar desfibriladores en puntos intermedios del extensísimo circuito de sentido único montado para prevenir los contagios entre los aproximadamente 900 usuarios del último sábado. Puede mejorar.

El vallado del mercado del sábado en la plaza de Toros obliga a los usuarios a largos recorridos.

También está cerrada buena parte del parque del Peñascal donde el viernes se vino abajo un pino piñonero desde su raíz. Lo peor de todo es que el árbol no presentaba síntomas de su debilidad y allí hay más de la misma especie… A ver qué dicen los de medioambiente que así no hay quien pasee.

Otra vez el fútbol

Vale. Me marcho que me han pasado el video del primer entrenamiento completo de la Gimnástica Segoviana y no me quiero perder ni un detalle, que el 18 de junio está a la vuelta de la esquina y ese día nos jugamos el primer paso frente a la Arandina. Si todo se da según las previsiones en el segundo y definitivo partido espera el Zamora.

Anda ¿No es ese el equipo que en su última visita a la Albuera se llevó un empate en tiempo, larguísimo, de descuento, y jugando con rabiosa dureza mientras el árbitro parecía distraído? Pues parece buen momento para ajustar aquellas cuentas ¿No? A ver si puede ser.

La mujer muerta entre nubes.

Author: Justo Verdugo

Justo Verdugo, segoviano de cierta edad es un observador de su entorno y un ávido consumidor de las noticias que se publican en cualquier soporte y lugar. Con periodicidad semanal, el autor resume sus conclusiones en esta sección, en la que todos los ciudadanos están invitados a opinar a través de sus comentarios.

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2 Comments

  1. Y del número de Los desempleados que se vaticinan por esta crisis no dice usted nada ?
    10000 trabajadores en erte en la provincia. Que apostamos a que la mitad se van al desempleo definitivamente?
    Mire esto es lo importante , el resto de lo que dice , puede ser interesante, perro solo muy relativamente..
    Vayamos al grano por favor.

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  2. ¡Jope! Y a mi me parecía el ‘Cali’ un comentarista p’a to de lo suyo, venga o no a, cuento, y ahora aparece personal que les dice a los articulistas hasta lo que tienen que decir. Esperemos no nos obliguen a pensar lo que ellos quieran que to está mu avanzado, señor Verdugo. Dios nos coja confesaos Amen.

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