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Habiendo autobuses no puedes perderte el festival

  1. No, si mucho calor no está haciendo en este verano suave que vivimos en Segovia pero a uno no se le quita la sensación de que julio y agosto, los dos meses, no me cuente milongas, son vacacionales y la administración en general entra en una especie de modorra. Los órganos de Gobierno resuelven sus reuniones en minutos, los proyectos se atorrijan (esta es la palabra nueva que propongo hoy) y las actividades ciudadanas se concretan en festivales de música: El Museg —caramba con el nombre, quizá le había menos comercial pero estaría cogido— en la capital; las Noches Mágicas en el Real Sitio; Festeamus en Cuéllar; los pianos por las esquinas de Turégano… y asi ad infinitum, que no hay un pueblo que no exhiba su megalomanía —ya sabe usted que en esta provincia lo que no se sepa de música clásica es que no se ha escrito— cada noche.

Hombre, alguno se muestra original y entonces va y llena el cielo de coloridos globos aerostáticos —negocio mollar que funciona todo el año en estas tierras aunque  con carácter foráneo— eso si, accesibles. Curiosa la queja de la Unión de Campesinos (UCCL) pidiendo que se controlen las naves que luego hacen vuelos rasantes y estresan al ganado o aterrizan en cualquier lugar arrasando campos y haciendas. Dicho queda.

Mire, si hay que desplazarse, lo mejor es el autobús aunque le recomiendo que espere a que se apacigüen un poco las aguas que anda el sector revuelto a punto de cambiarse la empresa de la línea con Madrid que, eso si, promete unos buses mejores que el salón de casa. También está para cambiar la empresa en la línea a la Granja, que también ha perdido la Sepulvedana que, eso sí, se ha llevado la única alegría de la semana cuando un Tribunal ha obligado al Ayuntamiento a readmitirla en el concurso de los urbanos del que la había sacado la Mesa de Contratación con argumentos bastante endebles… Un amigo mío, muy suspicaz, se ha fijado en que otra de las concursantes es del grupo que presta ahora el servicio a la que le habría venido bien que se eliminara a la competidora más fuerte en el concurso… Mi amigo que es un raro de los que anda siempre buscando confabulaciones en el deep web. Esto, en otro año más o así, resuelto. Si tiene paciencia ¡Verá qué urbanos!

El vehículo averiado (derecha) obligó a alternar el paso por la avenida a través de la acera.

Al caer está lo de la Noche de la Luna Llena, que perdida la novedad de las once ediciones anteriores comienza a convertirse en una repetición anual de la concentración de afines al departamento municipal de Cultura en cuatro horas y con las primeras prácticamente copadas por actividades infantiles de recortables, pinturas y pegamentos de cola, ideales para entretener a los púberes mientras los progenitores A y B y amigos disfrutan de las terrazas hosteleras. No se preocupe, en el programa está Machado, Peralta y el Esteban Vicente, las batucadas, las piaras fantasma y conversaciones sobre feminismo. Imposible perdérselo. (Y si lo hace, ya habrá pretexto el mes que viene para sacarlos otra vez)

Lo que no se abre esa noche es la iglesia del Corpus Christi, ya sabe, ese templo que fue sinagoga (iba a decir judía pero diré mejor dedicada a la religión que practica un grupo étnico descendiente de los hebreos y antiguos israelitas, por no molestar), en el que se exhibe un cuadro que refiere a una leyenda (milagro) de la hostia cristiana (esta no ofende) que no quería abrasarse en el caldero preparado por los malotes, que al parecer y según Luquero y De Santos “horroriza y molesta mucho” a los visitantes de la misma comunidad que le decía antes, que la visitan.

Si, en el correcto Ayuntamiento han decidido que otorgar a un judío la autoría de aquellos hechos es ofensiva y dar una vuelta a la tradición tratando de eliminar casi de tapadillo —una mujer lo impidió llamando a la poli cuando los operarios ya tenían en la mano el martillo y el cincel— una placa que lo afirma.

Dicen que en los servicios que usan en el Consistorio los concejales han instalado librillos de papel de fumar para que miccionen con total tranquilidad —Los libros para quitar el barrillo de los cerebros siguen en la biblioteca— mientras se piensan aplicar la misma celeridad en la retirada de la placa de la iglesia de San Miguel, vinculada en este caso a la ley de memoria histórica y con permiso hace meses del Obispado.

En el mismo edificio trabaja el interventor municipal, versión moderna del maestro armero al que ha mandado a visitar el concejal de Hacienda y Desarrollo Económico, José Bayón, cuando la oposición le ha preguntado para qué servía el dinero que se gastaba en los primeros tiempos del Catmausoleo que quiso dejar para recuerdo eterno un regidor que al final sólo dejó ruina— a base de viajes y consultorías. Vamos, que lo gastado, gastado está, parece decir Bayón mientras sigue prometiendo la instalación allí de empresas “pequeñas y grandes” (todas muy buenas, tecnológicas y prósperas) para cualquier día de estos. ¡Y tan pimpirrinqui!

Lo de las cuentas es que tiene muchos recovecos. Resulta que un informe sitúa a la ciudad entre las que más cobra a sus habitantes en impuestos y tasas y la alcaldesa Luquero dice que la media está mal hecha, que resulta que hay muchas empresas (¡!) y gentes que pagan impuestos aquí sin estar radicadas en Segovia y claro, la media de 771 euros por cabeza está magnificada. Oiga, sin despeinarse, que he visto el vídeo.

No, no me olvido del PP y de su congreso en el que ha ganado el candidato Pablo Casado, justo el que no apoyaba la oficialidad del partido y donde el secretario regional, Francisco Vázquez, decidió patinar a última hora sumándose explícitamente a la candidatura de Soraya Sáenz de Santamaría. El asunto amenaza lío interno. Ya le contarán aquí que hay varias Fénix removiendo las cenizas.

Claro, que si tengo que hablar de supervivientes no puedo dejarme a Óscar López —si hombre, el segovianísimo socialista al que no vemos por aquí hace años— que ahora se ha convertido en presidente de Paradores, uno de esos cargos que adjudica el Gobierno de turno y que mire, ayuda a vivir a los propios siempre que sirvan para todo.

Ahora. Ahora despegará de verdad la cadena de alojamientos estatales, ya lo verá.

Autor: Justo Verdugo

Justo Verdugo, segoviano de cierta edad es un observador de su entorno y un ávido consumidor de las noticias que se publican en cualquier soporte y lugar. Con periodicidad semanal, el autor resume sus conclusiones en esta sección, en la que todos los ciudadanos están invitados a opinar a través de sus comentarios.

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2 Comentarios

  1. muy fino corta usted el jamón de york…. que es como mejor sabe. muy de acuerdo

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  2. Y en habiendo Falcon Presidencial, tampoco puedes perderte el festival FIB.

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