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De La Granja al Paular (Juan de Contreras, 1912) -2-

De La Granja al Paular (Juan de Contreras, 1912) -2-.

De La Granja al Paular, Sierra de Guadarrama.

De La Granja al Paular, Sierra de Guadarrama.

Hemos situado los refugios y picutos que señalizaban la subida al paso del puerto del Reventón desde Rascafría a La Granja.

En su día, como comentamos en la entrada anterior, ascendimos al puerto desde el Real Sitio de San Ildefonso e incluso nos ‘comimos’ una paella con la oficialidad del Batallón de las Navas.

Hoy descenderemos la vertiente sur del puerto evocando un paseo, realizado hace más de un siglo, desde La Granja al monasterio de Santa María de El Paular -ver Nota 1-.

Mapa IGN 1927, parcial del puerto del Reventón-Rascafría.

Mapa IGN 1927, parcial del puerto del Reventón-Rascafría.

Una excursión al Paular.

Monumento a la memoria de Juan de Contreras, Marqués de Lozoya, en Segovia.

Monumento a la memoria de Juan de Contreras, Marqués de Lozoya, en Segovia.

Juan de Contreras publica, en prensa, un artículo fechado el 10 de abril de 1912, su titulo: ‘Recuerdo de una excursión al Paular‘.

Nuestro personaje, Juan de Contreras (Segovia 1893-1978), heredó el título de Marqués de Lozoya al fallecer su hermano Luis, en 1917.

Historiador, crítico de arte y literato, publicó interesantes relatos en el Boletín de la Sociedad Española de Excursiones.

A los 21 años escribe que había recorrido mil veces el vetusto recinto y los amenos alrededores de esta muy noble ciudad de Segovia pero confesaba no había pasado de los límites de La Granja y Valsaín.

Hemos de tener en cuenta que, como explica Constancio Bernaldo de Quirós en un escrito de 1920, a principios de siglo:

 […] por los senderos de la sierra no circulaban sino raros grupos muy poco numerosos de un carácter muy íntimo y cerrado […]

Diligencia en la plaza Mayor de Segovia.

Pioneros como el relojero Carlos Coppel y el grupo de alemanes afincados en España; los entusiastas miembros de la Institución Libre de Enseñanza de Giner y Cossío; los naturalistas de Bolivar; los militares de la Sociedad de Excursiones de Ibáñez o el famoso grupo de los cinco amigos de Bernaldo de Quirós.

Quizá sean Quiros, junto a Enrique de Mesa, García Herreros, Gorostizaga y de la Vega, los montañeros más ‘puros’.

Contreras, junto a un compañero, toma la diligencia que le llevará a La Granja, en la segoviana plaza del Azoguejo, donde se eleva la parte más alta del famoso acueducto.

Plaza en la que confluye el mayor trasiego comercial y de personal de la ciudad:

El “empinadísimo y pedregoso sendero del Reventón”, Sierra de Guadarrama.

[…] a las ocho de la mañana poblada ya, a hora tan temprana, por los grupos picarescos que la hicieron célebre, y poco después estábamos instalados en la imperial de la diligencia.
Acomodados y adormecidas las ideas por el monótono sonar de los cascabeles, transitan por la polvorienta carretera, animada trecho en trecho por castizos ventorrillos, en los cuales nuestro alegre postillón no dejaba de detenerse.

Una vez en La Granja se dedican a buscar y alquilar dos híbridos de jamelgo y cabra montes -los denominados caballos ‘blases’-.

Ajustado el alquiler, comienzan el empinadísimo y pedregoso sendero que a la cima del Reventón conduce.

Un camino que ya Antonio Ponz, en su ‘Viaje de España’, realiza desde la profundidad del Paular’. Relata Ponz:

[…] subí el elevado monte que hay entre aquel Monasterio y este Sitio, dexando el camino de ruedas, que es demasiado largo, por el qual suele ir el Rey. Al camino, pues, que yo traxe le llamanel Reventon por su rápida y penosa subida de una legua, y otra tanta de baxada, aunque suave […]

Planos de un picuto señalizador del paso del Reventón, Sierra de Guadarrama.

Planos de un picuto  del paso del Reventón.

El recurrente ‘Libro de la Montería‘ del rey Alfonso XI menciona ya, en el siglo XIII, el Reventón como uno de los mejores parajes peninsulares para las cacerías de osos.

Nuestros viajeros llegan pronto a una meseta donde se levanta el primer poste indicador de la Sociedad de Excursiones (Los picutos y refugios de la primera parte de esta entrada).

En este punto del camino, observando la nieve que aún se conserva en las alturas, Juan de Contreras y su acompañante, dan la vuelta a las cabalgaduras y admiran absortos el panorama:

[…] bajaba a nuestros pies la falda, poblada de carrascales y lentiscos de la montaña en cuya base se asienta La Granja […] más allá el terreno se hacia más llano hasta confundirse en una planicie sin fin […] en el centro de ella Segovia levantaba majestuosa sus torres rodeada de una corte de pequeños pueblecillos.

El Real Sitio de San Ildefonso desde la subida al Reventón, Sierra de Guadarrama.

El Real Sitio de San Ildefonso desde la subida al Reventón, Sierra de Guadarrama.

“Segovia y sus torres rodeada de pueblecillos”, subida al Reventón, Sierra de Guadarrama.

“Segovia y sus torres rodeada de pueblecillos”, subida al Reventón, Sierra de Guadarrama.

Siguen ascendiendo hacia el puerto del Reventón en busca de la cartuja de El Paular.

Aunque el escrito no hace mención al lugar, al paso habrán de dejar el paraje denominado Fuente Infante con su manantial y refugio.

Cercanas al lugar, las ruinas de lo que en algunos textos denominan pequeño pabellón de caza, quizá resguardo y parada del infante Luis, legítimo heredero de Carlos III, que no llegó a reinar. En realidad se trata de restos de la Guerra Civil del 36 (Ver Nota Adicional).

Nota Adicional: Gracias a Carlos F. de Miguel Calvo y su interesante publicación ‘Las Líneas de Defensa de Segovia. Fortificaciones de la Guerra Civil en torno a la capital‘ (Colección ‘Segovia al paso‘, editado por la Real Academia de Historia y Arte de San Quirce, junio 2018), podemos reafirmarnos en que son restos de dicha contienda.

De Miguel, se asombra de que algún texto, como comentamos anteriormente, atribuya las ruinas a un pabellón de caza real.

Aportando datos sobre fortificaciones de 1938, extraídos del Archivo General Militar de Ávila, afirma que […] se trata de un  barracón de la guerra cuya construcción terminó en noviembre del 38 […]

En los planos del Instituto Geográfico y Estadístico de 1905, encontramos una acotación como “Rancho de don Rafael Breñosa”, por bajo de este mismo lugar, en la linde con el término de Palazuelos de Eresma.

Zona de ‘Fuente Infante’, ruinas del pabellón de caza del infante Luis, manantial y refugio.

Zona de ‘Fuente Infante’: ruinas cercanas, manantial y refugio.

Monolito en homenaje a Ibañez Marín.

Monolito en homenaje a Ibañez Marín.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Nuestros excursionistas llegan al alto:

[…] cubierto todavía por espesa capa de nieve.

Se detienen un rato en el sencillo monumento levantado a la memoria de Ibañez Marín.

Sencillo monolito –ver enlace anterior– al que hace referencia una crónica de la época:

[…] pesa 60 arrobas y para su subida al puerto ha sido necesario emplear la tracción de ocho parejas de bueyes.

Un hito en el camino que recuerda al militar de Infantería, que en 1900 fundó la Sociedad Militar de Excursiones y realizó diversos trabajos cartográficos.

Sociedad que, como indicamos en la entrada anterior (1), amojonó el camino en 1905.

Amontonamiento de piedras en la subida del puerto del Reventón.

En la línea de cuerda encontramos parapetos, trincheras y bastiones del frente de la Guerra Civil del 36.

A veces, los montones de piedra pueden inducir a error con nuestros famosos postes-picuto. Quizás aprovechados como material para muros defensivos.

Transitamos parajes narrados por Ernest Heminway en su novela ‘Por quién doblan las campanas‘.

Dificultoso paso de montaña utilizado, hasta los años cincuenta del siglo pasado, por las caballerías y carretas de bueyes de los habitantes de Rascafría en su desplazamiento para aprovisionarse en los mercados de La Granja y Segovia.

Alto del puerto del Reventón desde la vertiente de Rascafría.

Alto del puerto del Reventón desde la vertiente de Rascafría.

Comenzado el descenso, en un recodo del camino, pueden observar su destino:

[…] el monasterio del Paular, semioculto en un circo de fantásticos picachos cual austero eremita refugiado en la soledad del desierto.

Un camino, según sus palabras, que es cada vez más fácil y más ameno. En poco más de una hora estaban ante su plateresca entrada.

Los caballos ‘blases’ granjeños, esos híbridos de jamelgo y cabra, han realizado su cometido a la perfección.

El Paular de Jovellanos, “roderado de frondosos y altos montes…”, en el valle de Lozoya (Sierra de Guadarrama).

A nosotros, que seguimos sus pasos, la visión del panorama que se ofrece a nuestros pies nos recuerda algunos versos de la ‘Epístola de Fabio a Anfriso‘ en la que Melchor Gaspar de Jovellanos describe El Paular:

“¡Ay, Anfriso, qué escenas a mis ojos…!
Rodeado de frondosos y altos montes
se extiende un valle, que de mil delicias
con sabia mano ornó naturaleza.
Pártele en dos mitades, despeñado
de las vecinas rocas, el Lozoya […]”.

Con la primavera en cierne, nuestros viajeros se presentan ante la entrada de la denomina Perla de la sierra: el Monasterio de Santa María de El Paular.

Entrada del monasterio de Santa María de El Paular, Rascafría (valle de Lozoya-Sierra de Guadarrama) ca.1920.

Entrada del monasterio de Santa María de El Paular, Rascafría (valle de Lozoya-Sierra de Guadarrama) ca.1920.

Nota 1. El Monasterio de Santa María de El Paular.

Monasterio de Santa María de El Paular, ca.1920.

El monasterio, fundado en 1390, mantuvo vida cartuja durante cuatro siglos, hasta que, tras la desamortización de 1835, pasa a manos privadas.

Recomprado posteriormente por el Estado, en 1866, es declarado Monumento Nacional en 1876.

En 1954, “al no haberse podido hacer cargo de ella la orden de los cartujos”, legítima heredera, es cedido, por Orden de 23 de febrero, a los benedictinos.

Actualmente reside una comunidad de la Congregación Sublacense de dichos monjes.

 

Croquis simbólico del territorio histórico de Segovia con sus Tierras y Sexmos.

Croquis simbólico del territorio histórico de Segovia con sus Tierras y Sexmos.

Estamos en el Sexmo de Lozoya, una rareza en la Comunidad de Madrid. Desde la Baja Edad Media la ciudad de Segovia esta asociada a 132 pueblos: 107 en la provincia de Segovia, 22 en Madrid y 3 de Ávila que se agrupan en 11 Sexmos.

El de Lozoya agrupa: Alameda del Valle, Bustarviejo, Canencia, Navalafuente, Oteruelo, Pinilla del Valle, Rascafría y Lozoya, que es cabecera del mismo. Gestionan pastos y corta de leñas.Por ello nuestra excursión se hace más interesante y nos anima a conocer un poco más del territorio que exploramos.

A finales del siglo XIX, S. Fregobeu, escribía en el periódico El Liberal Dinástico:

“[…] se sale del Paular, casi a la fuerza, con trabajo… por la consideración de no abusar de la complacencia con que enseñan y dejan contemplar tanta maravilla. Presunción ridícula por mi parte seria la de querer reseñar ni dar ligera idea de aquello […]”.

Como a él nos parece tarea superior a nuestras fuerzas. Por ello dejaremos unos datos para que cada cual se adentren en estos bellos parajes.

Puerta de Santiago en la muralla de Segovia, junto a ella se encontraba la iglesia que la dio nom

Puerta de Santiago en la muralla de Segovia, junto a ella se encontraba la iglesia que la dio nom

El origen de la cartuja se remonta a la celebración del “Glorioso Apóstol Santiago, Patrón de las Españas del año 1390”.

Ese día el rey Juan I, acabados los Divinos Oficios, con la asistencia de toda su Corte, en la iglesia consagrada a dicho apóstol en la ciudad de Segovia -hoy desaparecida, se encontraba situada entre a la puerta que lleva su nombre y el valle del río Eresma-, juró:

“fundar y dotar un Monasterio de la Orden de Cartuja, en cumplimiento del Testamento de su padre, Enrique II.

Detalle de la portada del Monasterio de Santa María de El Paular.

Detalle de la portada del Monasterio de Santa María de El Paular.

El sitio elegido fue los Palacios del Poblar que tenía en el término de Rascafría, en el Valle de Lozoya, casa de campo para temporadas de recreo en la caza.

La iglesia se terminó en 1440 dirigida por el “moro maestro alarife, establecido en Segovia, llamado Abderramán”.

Enrique IV confirmó todos sus derechos y fue devoto del lugar, al que acudía con frecuencia.

La primitiva iglesia sufrió el terremoto de 1755 –Lisboa– y fue reconstruida y ampliada.

La portada renacentista tiene escudo de piedra con las armas de Castilla y los Trastámara.

La descripción de Cuadrado en ‘Recuerdos y Bellezas de España‘ 1853 nos parece exquisita:

“Guarnecida de menudos follajes, entre sus multiplicados boceles, forma la portada una grandiosa ojiva que cubre todo el muro y ahonda en grueso con delicadas labores de crecería y de guirnaldas mezcladas con figuritas y animalejos”.

Escudos de los Trastámara en el Monasterio de Santa María de El Paular.

Escudos de los Trastámara en el Monasterio de Santa María de El Paular.

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Continuará: De La Granja al Paular -3-

Author: Juan Pedro Velasco Sayago

Blog de montañismo y excursionismo sobre el Guadarrama, a cargo de Juan Pedro Velasco Sayago. (Coordina el Blog 'Retrosegovia', publicando temas relacionados con la tarjeta postal ilustrada de Segovia).

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