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Entre hornos y pucheros

Le dije a mi cuñado, el listo, que no era buena idea pintarnos la cara con rotulador para este carnaval pero me dejé llevar por sus “conocimientos” sobre maquillaje aprendidos, seguro, en el mismo semanal en el que adquirió los conocimientos de enología que exhibe por ahí metiendo la nariz en las copas, y llevo desde el martes frotándome con el estropajo sin conseguir otra cosa que una cara colorada y escocida como la de un guiri en Benidorm. Mejor si hubiera hecho caso a la concejala de Cultura, Marifé Santiago  y me hubiera disfrazado de Antonio Machado, que para eso, como es conocido, me habría bastado con un torpe aliño indumentario…

Bueno, se acabó el carnaval, esa época en la que unos 60 ó 70 ciudadanos se disfrazan de cosas y desfilan cuatro veces en una semana por la calle Real mientras el resto de la ciudadanía mira con esa cara de “a mi qué me importa” que ponemos los segovianos cuando alguien hace lo que nosotros querríamos hacer también, pero no lo hacemos y el personal come potajes y sopas en la calle mientras apila cuencos de barro con berretes para llevárselos a casa, que van muy bien para los geranios.

Pero dejemos el costumbrismo local para meternos en la faena importante, la de la alta política que nos azota. Empezando por el final, quizá me note distraído. Es porque estoy como loco buscando en mi ordenador a ver si salen novedades sobre el “asunto Clemente”, que estoy en un ay con eso de los 81 votos de más en las primarias que investigan en Ciudadanos por si hubiera algo raro en el proceso que, el sábado, la convertía en candidata a la presidencia de la Junta por su nuevo partido y que ahora está en suspenso… ¡Bah! Seguro que es un malentendido, que he leído por ahí que el partido liberal ha prometido que viene a limpiar la política.

En el partido de procedencia de Clemente, el PP, se toman la cosa con más calma que aquí nadie quiere hablar de candidaturas, que dicen que “es muy pronto”. Hombre, como referencia le diré que al segoviano y número dos del partido en la región, Francisco Vázquez, se le está viendo por toda la región enfrascado en tareas de partido y acompañado casi siempre por José Luis Sanz Merino… Pues como me gusta apostar, ahí le dejo mi previsión de números uno y dos de la lista de la Junta por Segovia. Un eurito me juego.

Los socialistas segovianos también han votado, estos a la manera tradicional, que los ordenadores los carga el diablo, para elegir a sus candidatos a los parlamentos nacional y regional. Cierto, han salido los nombres de siempre para los puestos seguros pero oiga, son “exactamente lo que los militantes han querido”, que lo ha dicho el secretario provincial, José Luis Aceves. Poco imaginativos los militantes esos. También hay lista completa del Ayuntamiento de la capital en la que también están los mismos que presiden ahora los plenos y “los Martín” son la gran novedad: Alberto Martín, un profesor universitario y escritor que en su página de Facebook tiene como primer amigo al candidato del PP, Pablo Pérez, y que dicen que declinó participar en la candidatura de Raquel Fernández en 2015 y Clara Martín, una arqueóloga a la que conocerá por haberla visto en fotos de actividades y proyectos del Ayuntamiento en los últimos años. Otra cosa hecha.

Aquí tengo que pararme para destacar una mala semana para la concejala de Personal, Marisa Delgado, uno de los descartes de la lista de Luquero en la capital y derrotada por sorpresa en las primarias para la Alcaldía de la Lastrilla por Teresa Arranz, una candidata de última hora. No, si cuando la tarde está de llover…

Mejor le va a su hermano, Pedro Delgado, que se ha cruzado el Ártico junto al deportista Rubén López, que se toma estas cosas como “retos solidarios”. El ciclista ha puesto a prueba, una vez más, sus piernas y ha superado la prueba. Cantemos todos: “Hala Perico, hala Perico…”

Si es por cánticos me tengo que referir a la manifestación de mujeres del 8M que volvió a recorrer las calles de Segovia con espíritu reivindicativo y un cálculo un tanto exagerado de la Policía que sumó ¡11.000 personas! (eso es uno de cada cinco segovianos) en la protesta, quizá llevados por ese espíritu de “remar a favor de obra” que parecía impregnar el aire estos días. Me han dicho que ponga un ocho y medio a las encargadas de la organización por un trabajo bien hecho y un “necesita mejorar” a los encargados de poner el sonido al final del acto, en el Azoguejo.

La policía no tiene constancia de que hubiera un solo incidente durante la manifestación aunque me han contado de ese menor (14 años) que se plantó allí con una bandera de España y acabó recibiendo reproches gruesos de grupos que portaban banderas republicanas —había varias de estas, no me diga por qué— e incluso un desconocido acabó arrebatándole su enseña. Bueno, no todo el mundo va a ser normal ¿No?

Le dejo, que me ha sonado la alarma del horno y además tengo varios pucheros al fuego.

Author: Justo Verdugo

Justo Verdugo, segoviano de cierta edad es un observador de su entorno y un ávido consumidor de las noticias que se publican en cualquier soporte y lugar. Con periodicidad semanal, el autor resume sus conclusiones en esta sección, en la que todos los ciudadanos están invitados a opinar a través de sus comentarios.

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4 Comments

  1. NO ha puesto usted nota al del torno de contar, me parece que es el mismo que el que da los datos de turistas en el Centro de Visitantes 😉 ¡Salud!

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  2. Clemente (C`s), en Valladolid; Chechu (PSOE), en Madrid… mandan los jefes don Justo, la militancia al dictado. Si no pueden cambiar peones de sitio, los buscan como sea. Descendiendo a nivel local, dicen las malas lenguas que más de lo mismo: te portas bien y haces cositas para entretener al personal mientras gobierno o me haces al dictado informes, no sé, pues de defensordealgo o no molestas mucho en el asociacionismo, por ejemplo vecinal/pues te ofrezco plaza de concejal. Como toda la vida de dios, señor Verdugo.

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  3. Al menor de 14 de años hay que levantarle un monumento. A ser posible a los pies del Acueducto.

    Bien hecho chaval.

    Un cero a los que le enviaron los “reproches gruesos” y al que le arrebató la bandera. Por intolerantes.

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  4. “Clara Martín, una arqueóloga a la que conocerá por haberla visto en fotos de actividades y proyectos del Ayuntamiento en los últimos años”, hija de un mas que conocido e influyente periodista segoviano… un activo bastante útil en la larga precampaña y campaña… no todo va a ser autobuses nuevos con tres años de retraso en el momento justo…

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