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De familias, saraos y bueyes gordos

Chico, hay que ver cómo se ha puesto el campo en sólo unos días de primavera en los que, claro, lo que apetece es estar en la calle, al aire libre, aunque corras el riesgo de que llegue de repente una banda —lo digo como sinónimo de grupo numeroso— de candidatos, que andan por ahí a la caza del votante despistado. Bueno, la muerte de Alfredo Pérez Rubalcaba dio una tregua, que todos los partidos de la provincia suspendieron sus actos —bueno, todos no, que en el PP segoviano decidieron mantener su actividad con normalidad pese a que sus hermanos mayores ordenaron y ejecutaron la paralización de la campaña— en señal de respeto al finado. Alguna vez habrá leído en esta misma sección mi sufrimiento por echar de menos a políticos profesionales que saben hacer su trabajo y no se dedican a bobadas, efectos y cortoplacismos. Pues es a gente como Rubalcaba a la que me refería. Una gran pérdida, sin duda.

Justo lo contrario de lo que ocurre con los grupos con mucha falta de experiencia en los que se desconocen cosas como los nombres de las organizaciones empresariales del territorio en el que presentan candidaturas. Si hace unos días Ciudadanos hacía público que su número dos en las municipales es el gerente de la AHIS cuando las siglas correctas son AIHS, para este lunes anuncian una reunión de candidatas con los representantes de la Asociación de Comercio de Segovia, cuando las siglas ACS responden a Agrupación de Comerciantes Segovianos. Sin mucha trascendencia, ya, aunque sintomático.

En la campaña local —también en toda España— ha irrumpido con ruido la denuncia de que en Vox no se trata demasiado bien a los contestatarios o los que no forman parte del endogámico círculo de poder. Hombre, si uno mira las listas de la formación en los últimos procesos electorales se encontrará siempre a la presidenta, Esther Núñez (número 1 al Ayuntamiento de Segovia, 51 en las listas para Europa y excandidata al Senado); a su esposo y número dos del partido, Nazario Merino (número 2 para el Ayuntamiento capitalino; y número uno para las Cortes regionales) y hasta a sus hijas, la madre de la presidenta y una cuñada en la de las municipales y puestos secundarios de otras. Dicen los detractores que eso es nepotismo de libro aunque Merino explicó una vez a mi jefe que si esto ocurre es porque “no hay gente valiente que quiera ir en las listas de Vox” pese a que la formación declara 200 militantes. Y yo asombrado.

Quizá no debería, que esto de los apellidos comunes y genes compartidos es más normal de lo que uno se imagina en todos los sectores. Mire el juicio al exconcejal socialista, Alfonso Reguera, por las amenazas a un Policía Local en plenas fiestas, que ha quedado visto para sentencia después de que el policía reconociera ante la jueza que el susurro del que era el superconcejal del Ayuntamiento “le hizo sentir miedo”. Ya le contarán en este periódico. Yo iba a los abogados, Jesús y Miguel, Tovar de apellido ambos, como corresponde, uno titular de la defensa del concejal y el otro de la del policía. Así nunca se pierde o se gana un juicio del todo ¿No? Y el domingo, paella en casa.

Hombre, paella. Eso si es un plato festivo para estos días de calorcito que seguro que no faltará, yo qué sé, en las fiestas de Segovia para las que ya sabemos los nombres de las principales estrellas de la música que las animarán. Está Rozalén —dos años lleva escenificando el concierto que traerá a Segovia—; Fangoria —esto es para los cuarentones y cincuentones que quieran acordarse de cuando eran jovencitos, cada año hay uno de este corte—; y Blas Cantó, que dicen que es para los jovencitos, aunque ya no es aquel muchachete que cantaba en Aurin… Bueno, menos mal que seremos inclusivos y este año algunos barrios presentan al evento a chicos para hacer de “damos”. Digo yo que la palabra correcta es “caballeros” pero cualquiera se atreve hasta saber cómo denominan a la figura oficialmente.

Vale esperaremos a la presentación oficial del programa de fiestas, digo yo que este jueves, curiosamente a diez días de las votaciones… Otro asunto por el que se ha esperado demasiado, para mi gusto y algo se debería haber aprendido de lo de los urbanos, para el que no hay posibilidad de corrección en tan poco tiempo —ya si eso, la próxima Corporación— y claro, algunos usuarios irán a votar fumando en pipa. No sé, pienso en los que van y vienen de la estación del Ave que a veces esperan el urbano más tiempo que lo que invierten en el viaje en tren, o en esos vecinos de Nueva Segovia que se olvidan, a la fuerza, del transporte durante los fines de semana…

Hay más cosas. Por ejemplo, el Rey Felipe ha venido, un año más, a la Granja donde se reúnen los miembros del Instituto Elcano. Ojo, que el monarca dice que tenemos que estar preparados para el cambio de era por la cuarta revolución industrial en base a la tecnología digital. No se preocupe, que no ha visto el edificio del Cat y aquí no hay prisa para las revoluciones aquí, que somos más de turismo, que en eso sí batimos records en cada puente. Ya me lo contará el puente de San Isidro (y sus madrileños) que se nos avecina. Yo me he puesto medias suelas y tapa nuevas en los zapatos que no me atrevo a sacar el coche esos días.

¿Ve? En plena operación biquini y ya estoy pensando en cochinillos, corderos y… ese superbuey de origen vasco —¿De dónde si no? que se han traído a Cuéllar con más de 2.000 kilos de carne de esa rica, rica cuando deje de exhibirse como atracción turística…

Soy muy blando, me puede la gula. Voy a llamar a la familia para hacer un sarao culinario.

Author: Justo Verdugo

Justo Verdugo, segoviano de cierta edad es un observador de su entorno y un ávido consumidor de las noticias que se publican en cualquier soporte y lugar. Con periodicidad semanal, el autor resume sus conclusiones en esta sección, en la que todos los ciudadanos están invitados a opinar a través de sus comentarios.

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