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La opción menos mala

Va a ser cierto que la cabra tira al monte. Estaba tan contento y dispuesto a quedarme hasta julio en una residencia muy buena, muy buena de Benidorm gracias a una oferta que pillé el año pasado pero he leído en The Times —no soy persona sin la prensa británica cada mañana aunque se fijen ahora en una ordenanza de hace dos años— que en Vigo quieren multar hasta con 750 euros al que orine en el mar. Supongo que se fijarán en esas personas que, cuando el agua les llega justo hasta la cintura, se dan cuenta de lo grande que es el mar y quedan obnubilados mirando al horizonte con una sonrisa tonta durante unos segundos o unos minutos, dependiendo de la próstata, y luego se les pasan las ganas de nadar.

Es más fácil detectar a los meones en tierra, que una noche de estas me topé con unas muchachas que salían entre dos coches, a diez metros de dos urinarios portátiles —este año, cerca de cualquier punto de la zona de fiestas puede encontrar alguno— y casi parecían molestas porque mi presencia las obligó a atacarse con prisas los atalajes. Casi cien denuncias ha puesto la Policía Local por usar las calles como aliviaderos. Y mire que me parecen pocas.

En serio, lo que me ha hecho volver de mi descanso playero ha sido la llamada de las fiestas, al menos para llegar a ver los fuegos de San Pedro… ¡Y a la cacareada Panorama! No debería emocionarme que esto de los grupos de este año hay que ver a la banda en el escenario para creerlo, que del programa original, Ana Guerra no llegó a la hora de cántico, Go Roneo se deshizo como grupo a las puertas de las fiestas, la cantante de Mafalda agarró el virus y suspendió y a Reincidentes los silenció directamente la lluvia… Bah, avatares y casualidades. ¿No?

Hasta mi hotel a pie de playa llegaban cada día las fotos oficiales de los espectáculos llenos hasta los topes de público y esas de la alcaldesa, Clara Martín, delante de una paella popular, en las ferias, en un concierto o en varios, con Fuencisla y Frutos, los gigantones, aquí y allá y a todas horas… No hacen demasiadas cosas pero suelen aparecer como acompañantes otros concejales del Gobierno —estos se turnan pero Miguel Merino es el que más guardias hace seguido de Ana Peñalosa— a veces los de la oposición y no falta el grupo de asesores de la Alcaldía que hay quien recuerda que aún puede aumentar su cupo, que hay plazas…

Por cierto, este viernes será el pleno en el que entre la nueva concejala socialista y se acabe el plazo para que Martín desvele la estructura de su Gobierno… No espero grandes cambios que, por lo visto hasta ahora, el planteamiento es el de evitar los goles en la portería propia y aprovechar las ocasiones en las que Contratación y los fondos europeos faciliten un gol al contraataque mientras se repite muchas veces que el delantero centro es un crack y que si renueva cuatro temporadas más meterá muchos, muchos goles… (Qué quiere, no me salía otra metáfora que la del fútbol).

Con ese ambiente no es extraño encontrase a la alcaldesa en convocatorias de prensa en el interior de un globo, a un concejal supervisando la plantación de flores de temporada o que se emita una nota de prensa cada vez que se limpia una alcantarilla. (Imbornal, dicen en el Ayuntamiento). Con este asunto hay rumor como de mar de fondo y ninguna queja de la oposición. Será porque con una de las primeras iniciativas plenarias del PP en este mandato se reclamaba precisamente que se esmerara la limpieza municipal de los sumideros… ¡Dos tazas!

Donde si hay enfrentamiento político es en el asunto del carril bici, objeto de críticas desde muchos y variados colectivos pero defendida desde la parte oficial con dos máximas: “Si se cumplen las normas no hay accidentes” y en los puntos de peligro crítico “se ha optado por la solución menos mala”. Pues no me tranquilizan, que en los accidentes pesa mucho que exista oportunidad o no para que se produzcan y me gustaría que las soluciones proyectadas fueran “las mejores”. A pesar de todo, para Reyes me pido un VMP de esos, que no paran de decirme que hay que entrar en la movilidad moderna.

Los 80

Y eso que a veces me parece que echamos marcha atrás en el tiempo, que me pasan cosas como encontrarme que en la manifestación del orgullo LGTBIQ+ las banderas y representantes de Podemos —y la presencia de miembros de IU— eran más que las banderas arcoíris, aunque quizá sólo porque se ha gastado toda la tela multicolor en los balcones de las sedes de algunas administraciones (el hábil lector debe adivinar cuáles son). Pero oiga, es que también ha vuelto lo de “OTAN no, bases fuera” con el argumentario repleto de referencias a imperialistas y traficantes de la guerra de toda la vida, el aborto libre se pone en tela de juicio con la misma radicalidad que hace 40 años o que el presidente socialista del Gobierno de España diga muy serio que “los poderosos” van a por él… Con razón parecía todo el mundo cómodo en el concierto ese de tributo a Mecano pero, la verdad, me preocupa volver a los 80 cuatro décadas después sin haber aprendido nada. ¿A usted no?

También creía superado eso de los desayunos eternos de algunos funcionarios pero mire por donde, ahora sabemos que en la Delegación segoviana de la Junta han anunciado que desde julio van a controlar y limitar a 40 minutillos el tiempo para el descanso de media mañana obligando a que se apunte cuando se sale y cuando se entra, que parece que no se hacía hasta ahora. Si, creí que esto ya estaba superado…

A cambiar de tercio para pasar a actividades lúdicas, que no pienso perderme la visita de la reina Leticia como anfitriona en el Palacio de la Granja de las y los acompañantes de los mandatarios que acudirán a la cumbre de la OTAN —no se le ocurra acercarse por Madrid: estará blindado— mientras sus cónyuges o parejas celebran las sesudas reuniones. Aprendí hace años, cuando aún había obras, a pillar sitio de primera fila en la valla así que allí estaré para vitorear a los coches de alta gama que vayan pasando. Lo mismo, ya que estoy ahí, me subo después a la Bola del Mundo en el telesilla de Guarramillas, que lo abren este sábado. ¿Lo de desmontar la estación de esquí de Navacerrada? Ah, no se. Esa debe ser una polémica que sólo sale en invierno.

Me pienso despedir con dos alegrías: el de la exitosa actuación de la Escolanía de Segovia en Londres y Cambridge, a los que doy mi felicitación y el ascenso a Tercera RFEF del Unami, tras duelo singular e igualadísimo con el Turégano. Ah, si, también fue la boda de Dani Carvajal, el de Real Madrid, en Ayllón pero mire, no me invitó, así que ni le menciono y que se chinche. Estaríamos buenos.

Hala, a rematar las fiestas.

Author: Justo Verdugo

Justo Verdugo, segoviano de cierta edad es un observador de su entorno y un ávido consumidor de las noticias que se publican en cualquier soporte y lugar. Con periodicidad semanal, el autor resume sus conclusiones en esta sección, en la que todos los ciudadanos están invitados a opinar a través de sus comentarios.

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1 Comment

  1. Por mucho paripe, fiestuquis y juergas que sigan pagando (lo único que saben hacer) , bueno que pagamos entre todos, me da don Justo que aún metiendo más asesores a chupar del bote (lo harán, tienen que hacer caja para el sombrío futuro) el chollo se termina para esta coalición de partidos.
    Les toca tirar de la teta de nuestros impuestos a otros. Agradecido por sus resumenes ¡Buen verano y salud!

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