web analytics

Ojo con los patinazos

Me preguntaba, mientras me frotaba las manos buscando recuperar el calor tras mi paseo matinal, cuando llegará el día en el que alguien —me refiero a una administración— se decidirá, por las buenas o por las malas, a hacerse cargo de control y vigilancia sobre el embalse del Pontón Alto donde el personal se juega la vida en verano nadando libremente en aguas turbulentas y en invierno experimentando, yo qué sé qué sensación, caminando sobre el agua helada.

Jóvenes, mayores, niños jaleados por sus padres, perros y otros animales caminaban sobre las aguas estos días, especialmente este

Personas sobre el hielo del Pontón Alto.

domingo, sin ninguna preocupación por la posibilidad cierta de rotura de la capa sólida de agua, que ya lo advertía en redes sociales el alcalde del Real Sitio, José Luis Vázquez, llamando a la responsabilidad del personal pero olvidando mencionar que la que el ayuntamiento que preside es una de esas administraciones que corre hacia el otro lado cuando se habla de hacerse cargo de la vigilancia sobre la balsa que está en su término municipal… Nos pasan menos cosas de las que buscamos.

Es cierto que en invierno es fácil resbalar. Que se lo digan a los motoristas participantes en la concentración motera de Cantalejo donde se ha pasado frío (yo creo que va van a eso) pero se ha logrado un nuevo éxito de asistentes durante este fin de semana y sin caídas que se conozca. En la localidad briquera la que patinó fue la ministra de Industria, Reyes Maroto, que junto a un excitado Máximo San Macario que sacó a colación hasta el espíritu comunero en su intervención ante los periodistas, se refirió a Cantalejo como “un pueblo que se vuelve ciudad por unos días” sin caer en la cuenta de que esa es ya una ciudad todos los días del año, que le otorgó el derecho hace cien años casi el rey Alfonso XIII. Chico, con lo que molestan estas cosas.

No patinaría demasiado el mítico personaje cinematográfico, Rocky Balboa, cuando sonaba la fanfarria esa (Gonna fly now se llama) que ponían en sus pelícuas mientras entrenaba y que es la elegida por el número dos de Vox, Javier Ortega, para hacer la entrada triunfal en sus mítines. (Déjeme hacer el chiste malo: para Vox, la música de una peli de boxeadores, es lógico).

Protesta contra un acto político de Vox en Segovia.

Pasó el acto del emergente partido de ultraderecha también con éxito de público (menos en la crítica) sin demasiados incidentes más allá de los insultos en la puerta, donde se apostaron los antifascistas que en sus proclamas dicen ser “intolerantes con la intolerancia” retorciendo un poco las teorías del austriaco Karl Popper, algo que debería hacerme pensar que unos y otros han leído algo más que panfletos aunque a la vista de las lindezas que se dedicaron ofreciéndose hachazos, dientes contra bordillos y bonitas peinetas junto a recuerdos a familiares muy directos, pues me pareció que ambas partes han aprovechado poco las horas de lectura… Demasiada tensión la que se está produciendo en el panorama político, para mi gusto.

El diputado provincial, Jaime Pérez, entre el público del mitin de Vox.

Hombre, es posible que donde si haya algo de nervios en los próximos días sea en la Diputación provincial después de saber que en las primeras filas de público del acto en cuestión estaba el diputado de Promoción Económica y miembro por tanto del Gobierno popular de la Diputación, Jaime Pérez, al que me temo que le preguntarán si estaba allí por mera curiosidad y deseos de conocer por donde van los aires de los rivales políticos —aunque nunca le he visto en un mitin del C’s, PSOE, Podemos o IU— o atraído por nuevas inquietudes políticas. Ya veremos. No se retire del receptor.

Claro, que puestos a fijarnos en reuniones poco comunes tendríamos que dar una vuelta por la Lastrilla donde, antes de Navidad, se producía un encuentro promovido por el diputado socialista, Juan Luis Gordo, y con la asistencia de personalidades como el exvicepresidente del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, además del senador, Félix Montes, el exsenador, Arturo González, o el concejal en la Lastrilla, Pedro Piñeiro y miembros de otros partidos y otros sectores, hasta casi una veintena de comensales, según se cuenta en los mentiremos de la localidad del alfoz.

Se habló, claro, de política de alto nivel, entre otras cosas y pese al contenido del encuentro y ser residentes en la localidad, no fueron invitados a la comida de Casa Macario la alcaldesa de Segovia, Clara Luquero, ni la Subdelegada del Gobierno, Lirio Martín. Tampoco estaba el secretario socialista en Segovia, José Luis Aceves, o el secretario de la capital, José Bayón… Bueno, quizá en la próxima, que dicen que el encuentro tiene vocación de continuidad.

Para tensiones locales, la de la estatua del demonio de la leyenda del Acueducto convertida en noticia nacional y en palabras del gran Matías Prats en su entradilla de telediario, “una curiosa polémica”. Acertado como siempre el maestro, aunque quizá demasiado contenido en la valoración de un asunto que tiene a la ciudad patas arriba por un quítame allá un diablo. A ver si lo he entendido: la ciudad no se gasta un duro, los derechos están cedidos, hay mecenazgo para la fundición e instalación y si hubiera mercadería a la venta, por contrato se establece que los beneficios se destinen al mantenimiento del Acueducto. Vale, pues la cosa queda en si gusta o no gusta el rechoncho Lucifer. ¿Hay algún ayuntamiento que haga un referendo para instalar adornos en sus calles? Pues aquí estamos a la espera de que un juez diga si el Gobierno local es o no soberano para tomar estas decisiones. Somos muy peculiares, no me lo niegue.

Y yo que creía que aquí el personal andaba preocupado por los autobuses urbanos y cosas así. Bueno, ya menos, que esta semana hemos visto la foto de los nuevos autobuses aparcados en las instalaciones del concesionario de la marca —dice el director general de la empresa, Valentín Alonso, que eso no es cosa suya, que traerlos a Segovia antes de tiempo son cosas de la propia marca— pero no estarán listos para andar hasta abril, unas seis semanas antes de las elecciones. Son casualidades que ocurren. No sea susceptible, hombre.

Autobús averiado en Nueva Segovia.

Si al final, en esta provincia todo llega. Mire el pabellón deportivo de Nava de la Asuncion —Guerreros naveros se llama— que sólo ha tardado ocho años en construirse totalmente y que ha sido finalmente inaugurado este fin de semana. Con paciencia y dos milloncejos, al final todo se consigue, hombre.

Ahora, que donde me voy a pasar el día en los próximos meses es en la plaza de la reina Victoria Eugenia, delante del Alcázar, que ahí se está haciendo una obra de las grandes y largas. La delicia de cualquier jubilado clásico como yo, que ahora hay mucho obrero aficionado y me voy a poner las botas a criticar como hacen la masa del cemento y lo mal que hacen el encofrado, si se diera el caso.

Si es que me conformo con muy poquito.

Las obras han comenzado en la plaza de la reina Victoria Eugenia.

Author: Justo Verdugo

Justo Verdugo, segoviano de cierta edad es un observador de su entorno y un ávido consumidor de las noticias que se publican en cualquier soporte y lugar. Con periodicidad semanal, el autor resume sus conclusiones en esta sección, en la que todos los ciudadanos están invitados a opinar a través de sus comentarios.

Share This Post On

1 Comment

  1. Con la «curiosa polémica» del diablillo, unos cuantos son unos papanatas, inducidos a la polémica por cuatro, no sé si meapilas o interesados a los que ‘se hiere su sensibilidad católica, apostólica y romana’ (la fe se lleva dentro y difícilmente se hiere salvo que seas un intransigente ayatola. Una simple estatua en pleno siglo XXI. A la que ponen pegas con una cuantas firmas globales, abiertas a medio mundo, y callan cuando pueden herir la supuesta sensibilidad, mil estatuas de santos y capuchones tipo Kukusclán, ya dicho en este digital.
    Los del Ponton, sin problemas si pasa algo, aunque sea un simple rasguñito, ya tienen al 1-1-2 para llamar y tocar los h…

    Post a Reply

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *