Hace 100 años que ya no se trabaja el lino en Torrecaballeros. En la provincia, las últimas haces fermentadas en las pozas desaparecieron definitivamente en los años 60. Un arte perdido que la pareja de biólogos formada por David Martín y Mar Pinillos ha recuperado de los testimonios de quienes lo tenían como un ingreso añadido. Y no solo documentalmente. En Torrecaballeros, el 26 de marzo se “presentaba en sociedad” el complejo de 14 pozas “restauradas funcional y ecológicamente”, como matiza Martín, que son ya un pequeño -unos 2.000m2 de extensión tiene el complejo- pero trascendental enclave de diversidad por partida doble. “Donde patrimonio cultural y ecológico van de la mano”.
Así es. Las lineras es un complejo a orillas del arroyo Polendos pero nutridas por las aguas de la cacera de San Medel. Un sistema de pozas que se suceden recogiendo el agua y manteniendo el volumen por el principio de los vasos comunicantes. La más grande tendrá unos cinco metros de diámetro y unos 70 centímetros de profundidad en su centro. Servían para poner en remojo el lino durante unas semanas, fermentarlo y extraer los hilos como si de algodón se tratara, con rastrillos, lanzaderas, husos, devanadoras… para elaborar telas sencillas pero funcionales y frescas en tiempos donde la alternativa para el pueblo llano era la áspera lana.
Pero no solo servían al lino. Garantizaban un red artificial de micro-lagunas idónea para la proliferación de ranas, anfibios, insectos de todo tipo, diversidad en suma que facilitaba el buen funcionamiento del ecosistema, además de introducir una notas de frescor en el paisaje.
No ha sido fácil. De las pozas no quedaba nada. Las vacas y el tiempo fueron colmatando los agujeros y también los pasos de agua. Zarzales inmensos cubrían el paraje, de titularidad municipal. “Hasta el punto que nadie se acordaba de un antiguo paso de piedras, un puentecillo, sobre el Polendos. Bueno, yo que de crío iba por allí a cazar ranas” , explica el concejal de Medio Ambiente Víctor Manuel Pardo.
En 2019 empezó el proyecto. Primero, hacenderas de voluntarios para despejar la zona. Con la colaboración de la Politécnica de Madrid se fijó la cota cero, un paso trascendental para que la red lacustre funcione. También se retiró parte del limo superficial de las hondonadas y se guardó en sacos, con la idea de que los huevos de insecto sirvieran posteriormente para reiniciar la cadena biológica. El Ayuntamiento de Torrecaballeros, que siempre ha estado volcado en el proyecto, destinó una subvención de 18.000€ procedente del fondo de Parques Nacionales para acometer la obra. Máquinas que fueron redibujando las pozas. No sin problemas, por cuanto al principio, y con la mejor voluntad, hicieron como piscinas cuadrangulares , cuando el proyecto reclamaba fondos elípticos a modo de cráteres. Volver a llenar los agujeros y volverlos a hacer. Más hacenderas para despejar el cuarto de la cacera destinado a alimentar el complejo. Para depositar los sacos de tierra en el fondo de las pozas. Por último, a esperar la lluvia.
La cacera de San Medel está prácticamente abandonada hoy en esta zona, hubo que desatascar el tramo -nueva hacendera- y ya con las lluvias primaverales comprobar que los cálculos eran correctos y el agua y los niveles freáticos hacían su trabajo intercomunicando las pozas. La linera funciona otra vez. Incluso los biólogos han detectado ya incipientes puestas de ranas y sapos. Un arranque prometedor.
Es un logro detrás del cual están dos biólogos incansables batalladores de la recuperación tanto de la cultura tradicional del agua, tan presente en la falda del Guadarrama, como de su diversidad. Mar y David, enzarzados ahora en sacar adelante su ecomuseo -también dedicado al agua y sus usos- de Cabanillas que esperemos que a no tardar sea una estupenda realidad como el complejo linero ahora rescatado.














27 marzo, 2022
Y venga subvenciones,
Y más subconsciente.
Oiga, haga lo que pueda con su dinero.
O pida un préstamo.
O reúna a más personas interesadas.
Esto no puede seguir así.
27 marzo, 2022
En cuanto a la recuperación de las pozas me parece una buena idea. Se ha llevado a cabo en otros pueblos con buen resultado.
En relación al museo puede ser un buen proyecto pero siempre y cuando se haga con el dinero privado de los promotores. Ya hay demasiadas subvenciones que salen del bolsillo de todos. Quieren hacer un museo en torno al tema del agua, muy bien, pero que lo paguen y lo mantengan con su dinero.
28 marzo, 2022
Te quejas de todo Cipotón, aburres. No aportas nada, sólo expresas tu malestar por todo. ¿Eres feliz?
29 marzo, 2022
En este caso el Sr. Robustiano tiene toda la razón. Basta ya de subvenciones para financiar los hobbies de algunos y hacerlos su forma de vida a costa de los demás.
29 marzo, 2022
Al que me crítica: sí, soy muy feliz.
Veo que usted no lo es. No se preocupe, le puedo dar unas pautas de modificación de conducta para que lo sea.
Quedo a su disposición.
Un cordial saludo.
Pd.: Ahora se relee el comentario (si es que se lo ha leído alguna vez) y verá que no critico las iniciativas, sólo digo que una de ellas, la del museo, se haga con fondos propios de los promotores y no con dinero público ya que las arcas públicas no se encuentran en una situación adecuada para ello.
Usted en su “lectura” de mi primer comentario no ha pasado del pseudónimo.
29 marzo, 2022
Es más, en el primer comentario dejo bien claro que ambas iniciativas me parecen buenas. Pero la del museo si se lleva adelante que se haga con fondos propios de sus promotores. El dinero público en estos momentos no sobra ni creo que se deba emplear en financiar, como bien dice Nuño Rasura, los hobbies de algunos y hacerlos su forma de vida a costa de los demás.
Veo que su capacidad de interpretación lectora deja mucho que desear. ¿O será que se queja usted por todo?
28 marzo, 2022
Y mientras calles céntricas del pueblo sin asfaltar, aceras sin hacer, obras municipales con menos de dos años que hay que rehacer por falta de rigor en la supervisión del cierre de obra (paso de ganado del camino de la higuera, asfaltado calles aledañas al colegio, etc..)Todo en detrimento de otras zonas de nueva urbanización que sí gozan del beneplácito del gobierno municipal. En fin, que como no se puede sacar rédito político en la foto de turno, no interesa demasiado su resolución.
Buenas iniciativas con el dinero de todos para luego no preocuparse de las necesidades básicas de los parroquianos.
Por cierto, a ver cuando se recupera el cauce de la cacera de San Medel que viene vertiendo sus aguas libremente a los pastos de la finca del “Caserío La Torre” en la curva antes de dirigirse ya hacia el pueblo.
28 marzo, 2022
Se me olvidaba comentar la dejadez que sufre Cabanillas del Monte, que aún en el siglo XXI no tiene asfaltadas su “cuatro” calles. Eso sí, luego se nos llena la boca al vender la “magnificiencia y tradición de la casa del esquileo”.
31 marzo, 2022
Creo que hay un poco de confusión, no sé si la gente no sabe leer el artículo o va simplemente a hacer daño a los promotores del ecomuseo mezclando churras con merinas. Hasta donde yo sé, por lo que publican en redes, lo están haciendo mayoritariamente con fondos propios y están haciendo un crowdfunding, en el que cada uno es libre de participar o no. En cuanto a lo de “hobby”, llevan cerca de 20 años estudiando y trabajando el tema.
2 abril, 2022
El estado de las cuentas municipales se puede conocer si es que asiste a los plenos municipales, incluso se da voz a los vecinos para que aporten ideas. Y el estado de la cacera de San Medel es el que se ha conseguido con la escasa participación popular de los vecinos en las hacenderas. Si quieren criticar asistan a ambas cosas y aporten ideas y trabajo en lugar de crítica destructiva y desinformada