El presidente de Asaja Segovia, César Monjas, ha denunciado este martes en Cadena SER Segovia la situación “insufrible” que atraviesan los ganaderos segovianos por los ataques de lobo, en una provincia que, según la organización, se sitúa como la segunda de Castilla y León con mayor incidencia. Monjas ha cifrado la media en “uno o dos ataques diarios” y ha advertido de que el problema combina un lastre “tanto económico como psicológico” que está expulsando a los ganaderos de la actividad. “La cabaña de lobo ha continuado aumentando, los ganaderos están en descenso y los ataques se multiplican”, ha señalado.
El representante de Asaja ha situado las zonas más castigadas en el entorno del sistema central, especialmente en Villacastín y la sierra próxima a Ávila, aunque ha recordado que ya se han certificado ataques cerca de la capital. Una de las quejas reiteradas del sector tiene que ver con la dificultad de acreditar los daños: muchos animales heridos huyen y tardan días o semanas en localizarse, lo que impide a los guardias forestales confirmar la autoría. “Han llegado alimañas, han llegado carroñeros y es lo que queda”, ha descrito Monjas, que ha trasladado a la Junta de Castilla y León una petición clara: “Queremos un poco de empatía con los ganaderos”.
Las indemnizaciones son otro de los puntos críticos. Asaja sostiene que existen pagos pendientes “desde junio del año pasado” y que las cuantías han quedado desfasadas, ya que “el ternero ha subido de precio en dos años casi al doble”. La organización reclama incorporar al cálculo el lucro cesante y mira a otras comunidades como Navarra, donde, según Monjas, ya se están aplicando mejoras para “que no se cargue todo el peso del lobo en el ganadero”.
El dirigente agrario ha defendido un control y un seguimiento de las manadas que permita un equilibrio: “Hay zonas en las que el lobo se puede proteger y zonas en las que se debe proteger al ganadero, que es el que está en peligro de extinción”. Y ha advertido del riesgo añadido de abandono del territorio: “Toda la sierra se va a quedar llena de matas, porque si no hay ganado que lo limpie, cada vez hay menos ganaderos”.
Lonja de Segovia
En la misma entrevista, Monjas ha avanzado que Asaja Segovia ha solicitado por escrito a la Lonja de Segovia que comience a cotizar los forrajes, sobre todo la veza sola y la veza con trigo, las variedades más extendidas en la provincia. El presidente ha justificado la petición en la situación particular de esta campaña, marcada por la escasez de cosecha de cereal —”la espiga está prácticamente vacía”— y por la decisión de muchos agricultores de segar en verde para destinar el grano a forraje. Asaja considera que disponer de un precio de referencia daría seguridad tanto a ganaderos como a agricultores, evitando la dependencia de cotizaciones de otras provincias. Salamanca y León ya cotizan estos productos en sus respectivas lonjas. La Lonja segoviana aún no ha trasladado una respuesta, aunque desde la organización confían en que el sistema acabe articulándose.















10 junio, 2026
El problema es que los pseudoecologistas progres que dictan las normativas no han pisado el campo en su vida…
Queda todo muy bonito legislando desde un despacho.
Me gustaría ver la cara de uno de estos individuos cuando se encuentre por la mañana 10 ovejas descuartizadas o un ternero recién parido comido vivo por los lobos.
11 junio, 2026
Al igual que los agricultores, se han acostumbrado a recibir dinero gratis por no trabajar. Aquí las subvenciones de VOX si valen, pero no para los servicios sociales, ni sindicatos. Y si contar las denuncias falsas de ataques de lobos, para cobrar una vez más.Las mentiras de siempre.
11 junio, 2026
Como la mayoría de los que opinan …
11 junio, 2026
Lo de las denuncias falsas es un delito…
En consecuencia si tienes pruebas de que existen esas denuncias falsas por parte de agricultores,lo que procede es que los denuncies tú.
Por otro lado,la inquina contra los agricultores es absurda y pura demagogia barata de alguien que sabe de lo que habla y no ha pisado el campo en su vida.
Los agricultores si que trabajan y tratan de sacar su explotación adelante porque es su medio de vida, pese a la competencia desleal de países de fuera de la Unión Europea.
El día que la agricultura quiebre pagaremos los productos a precio de oro.