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Cueva Valiente – Peguerinos

Cueva Valiente – Peguerinos.

Cueva Valiente – foto Meliá, 1919.

“[…] teniendo aficiones alpinistas, quien se encuentre en Pinares Llanos no dejará de escalar los Riscos de la Cueva que allí mismo se levantan […]”.

El texto que antecede, divulgado por un cronista del Club Alpino Español en 1919, y la foto, firmada por Meliá y publicada ese mismo año, centran nuestro interés en el entorno de los riscos citados.

El cerro de Cueva Valiente, se encuentra en el término municipal de Peguerinos, Ávila. Con sus 1903 metros es el caporal de la serranía de Malagón.

Por el sur da vista a los Pinares Llanos abulenses, patria de la mariposa Graellsia isabelae, que descubrió una tarde de 1849 Mariano Graells, mientras descansaba cobijado por la sombra de un pino.

Su cara norteña, a escasos metros de la raya con las tierras segovianas, desciende hacia San Rafael-El Espinar.

Peguerinos, formaba parte del municipio de El Espinar hasta su separación en 1776. Hoy día integra el Sexmo de El Espinar de la Comunidad de Ciudad y Tierra de Segovia.

Mapa IGN zona Cueva Valiente.

Mapa IGN zona Cueva Valiente.

Mapa Sierra Malagón – Peguerinos-Cueva Valiente.

El acceso a la zona se puede realizar por la vertiente abulense, desde el pueblo de Peguerinos, o por la segoviana desde San Rafael.

Otra opción puede ser desde el Alto del León, en el límite de Madrid con Segovia, siguiendo la señalización del GR10 hasta el collado de la Cierva o de la Mina, a poco más de un kilómetro del collado del Hornillo. Recorrido tratado en este Blog.

El recorrido desde Peguerinos, Ávila, se puede realizar por el embalse de Cañada Mojada continuando la pista, paralelos al arroyo Chuvieco, que nos deja en el Collado de la Gargantilla.

Desde San Rafael, Segovia, podemos subir a Cueva Valiente por la garganta del arroyo de la Gargantilla, accediendo por el collado del mismo nombre por el que pasa la ruta desde Peguerinos.

Los más preparados pueden optar por los senderos que acceden por el Peñoncillo más ‘en vertical’.

El GR 88 es otra opción, siguiendo el arroyo Mayor que nos deja en el Collado del Hornillo. El camino por este collado ha sido siempre una apreciada excursión camino de El Escorial.

Aunque como nos indica la Guía Turística editada en 1943 por el Ayuntamiento espinariego:

“[…] no tan asequible a los neófitos, pues requiere alguna preparación montañera y un mayor conocimiento de la sierra”.

Como siempre recordar la precaución y la preparación indicada a la hora de afrontar los caminos.

Mapa Sierra Malagón – San Rafael-Cueva Valiente.

Mapa Sierra Malagón – San Rafael-Cueva Valiente.

Cueva Valiente está a tiro de piedra del Collado del Hornillo, punto de partida de nuestra primera caminata por el GR88. Junto al cerro de Cabeza Lijar escoltan el paso serrano.

Refugios de montaña en la zona de Cueva Valiente.

Ambos altozanos tienen refugio. La zona en la que nos encontramos no está mal servida de resguardos aunque, hoy día, algunos dejan mucho que desear. Como diría Cayetano Enríquez de Salamanca, maestro en rutas, estos parajes recibe últimamente mucho personal de la “subespecie dominguero” y muestra su paso el “vándalo rupícola”.

Hay dos camping en Peguerinos: Valle de Enmedio y La Nava; albergue Casa de la Cueva en Peñas Blancas; Refugios en el Valle de Enmedio, en los cerros de la Salamanca y la Naranjera en la cuerda de Cuelgamuros camino del Pico de Abantos en El Escorial… y cómo no el que nos ocupa en Cueva Valiente, pequeño (cuatro plazas), pero acogedor ante cualquier inclemencia como el bunker-mirador de Cabeza Lijar.

La zona traerá buenos recuerdos a los que se iniciaron en las artes de la escalada en las cercanas piedras de la Peña Blanca.

Rocas que asaltaron en 1933 los primeros “clavadores” de clavijas, los peñalaros Teógenes Díaz, Ángel Tresaco y Ricardo Rubio.

Peña Blanca.

Años más tarde, en los años 50, fueron asaltadores algunos segovianos como el famoso periodista Cirilo Rodríguez o Carlos Segovia que sentaron plaza en la zona y tienen alguna primera vía. Incluso se iniciaron en la técnica del “burileo” realizando primeros ensayos de esta técnica.

Burilar, como nos recuerda el amigo Juan Bautista Mullor, se denominaba a colocar una placa atornillada a la roca con un agujero por el que se pasaba el mosquetón de escalada.

Hablando de otros asaltadores y mosquetones, dicen que por estos pagos rondaba el bandolero Juan Plaza, que da nombre a unas peñas a medio camino desde San Rafael.

Si el encuadre fotográfico no nos engaña, este promontorio rocoso se denominaba Los Tres Hermanos, en las primeras décadas del siglo XX, como se puede comprobar en una tarjeta postal circulada en 1921 con dicho nombre.

Roca de ‘Los Tres Hermanos’, San Rafael.

Interesantes afloramientos graníticos que encontramos en distintos puntos de los alrededores. La meteorización de la roca produce curiosos apilamientos a modo de fortaleza pétrea y al alimón de las diaclasas que componen un bonito rompecabezas con sus piezas verticales y horizontales.

Parece ser que el refugio de los salteadores se encontraba en la Cueva Valiente:

“[…] allí en lo alto de la pared de roca, como suspendida en un punto aparentemente inaccesible, está la cueva que da nombre a la montaña. Pero es fácil llegar a ella; a la derecha arranca una especie de cornisa que sube diagonalmente y termina en la boca de la cueva […]”.

Cueva Valiente desde Cabeza Lijar.

Oquedad que seguro dio cobijo a los osos del Libro de Montería del rey Alfonso XI, “Peguerinos es buen monte de Osso en invierno”. Todas las gargantas de El Espinar lo fueron.

Y quizá huyendo, no del oso pero sí de la autoridad competente, dejó olvidada Juan Plaza la bolsa de monedas de oro que dice la leyenda que se encuentra en la cumbre del la Peña Blanca. Mira que hemos escalado la peña y…

Como dejó escrito José M. Boada:

“[…] en algunas regiones de espiritualidad más fina son las princesas hechizadas las que esperan la llegada del amoroso doncel; en Peguerinos, más prácticos, son las pesetas”.

En un interesante libro que referenciamos al final, encontramos una leyenda sobre este personaje, escrita por Javier de la Nava.

Y ya que estamos de citas, a éste caminante siempre que atrocha estos andurriales le viene a la memoria las palabras de un vagabundo por el Guadarrama, no otro que nuestro Nobel Cela, que siempre le han parecido descriptivas del lugar:

“Con el ánimo agachado, el vagabundo busca una cueva donde guarecerse. La boca de la cueva, acogedora y negra como la misma muerte, está adornada de helechos crecidos, de matas de oloroso cantueso, de piedras que fingen raras figuraciones, de misteriosos alientos y presentimientos”.

Pinar de Cueva Valiente desde San Rafael.

Anímense. Si no les apetece ir solos, los montañeros de El Espinar organizan todos los años un bonito recorrido, en el mes de agosto, denominado “Tres Cumbres” que visita la zona.

[Para adentrarse en rutas, leyendas, historias y anécdotas de El Espinar, recomendamos el compendio de varios autores Caminos de El Espinar.

Libro editado por el Ayuntamiento de la Villa con motivo de la X Marcha del Arcipreste y el LXXV aniversario de la Inauguración del Monumento Natural de Interés Nacional “Peña del Arcipreste, Madrid 2005]

Author: Juan Pedro Velasco Sayago

Blog de montañismo y excursionismo sobre el Guadarrama, a cargo de Juan Pedro Velasco Sayago. (Coordina el Blog 'Retrosegovia', publicando temas relacionados con la tarjeta postal ilustrada de Segovia).

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2 Comments

  1. Muy buena entrada. Quiza falta una referencia a Aguas Vertientes el monte sobre el que se asienta el peñón de Juan Plaza. El monte mas bello de la zona.

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    • Tiene razón, podía haber hecho alguna referencia al pinar de Aguas Vertientes y su importancia en el aprovechamiento madedero de El Espinar. La entrada era Cueva Valiente que, como sabemos está en Peguerinos, y traté de dar algunas pinceladas a su alrededor. ¡Se podría hablar tanto de la zona! por eso me permití hacer la referencia al libro ‘Caminos de El Espinar’. Lo que confieso es que para mí Aguas Vertientes es el nombre genérico que abarca varios montes y collados hacia La Gasca y el Alto del León y siempre he asociado la zona del Peñoncillo (que sí aparece en los mapas geográficos desde antiguo), por encima del Peñón, a la Gargantilla. Pero esto entra dentro de los topónimos que es otro mundo. Reconozco que me gusta la zona, he pateado sus caminos y montes desde hace años, en la Peña Blanca hice mis primeros rápeles hace unas décadas, pero no soy de la zona y eso siempre merma algo el conocimiento de nombres de lugares concretos. Gracias por atender, a más de leer el Blog. Un saludo, JP

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