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La disyuntiva de IU: mandar o protestar

«Tenemos un debate interno», explicaba el concejal llamado a ser teniente de alcalde, Ángel Galindo. La oferta de coalición del PSOE (10 ediles) era generosa. Medio Ambiente y Servicios Sociales, dos liberaciones para dos ediles. El PSOE les había dicho prácticamente que sí a todo. Harta de pasarlas moradas para sacar adelante presupuestos, contratos y PEAHIS y deseosa de disfrutar del rodillo (ya lo destacaba Fernando Sanjosé en su Tramoya de ayer, ni una referencia a la leal oposición), Luquero negoció con  Galindo con el sí en la boca. Por eso no participó ella en los pactos, no es jugadora de mus. «Soy demasiado franca para estas cosas. No sé regatear», confesaba. Una confesión que equivale a decir «tenía el sí de antemano, así que era mejor poner a negociar a otro el regateo».

Galindo recibe los parabines de Jesús García Zamora, junto al coordinadro de IU y la concejala Ana Peñalosa. Abajo Galindo y Peñalosa.

Así que los problemas, o llámenle más bien reticencias, llegaron por el lado de IU. Por lo que cuenta Galindo se da a entender que el partido andaba dividido en dos. El bando de «al enemigo ni agua» no dejaba de recordar las desastrosas consecuencias del pacto anterior de 2003, cuando Arahuetes cedió a IU la cartera de patrimonio. Aquello fue un carajal, Arahuetes les metía goles a diario y por todos los ángulos En las siguientes elecciones el electorado castigaba duramente a IU, cero patatero. Así que desde 2011 en que volvieron al pleno la táctica de IU ha sido la de la «oposición constuctiva«. Influir sí, gobernar no.

Y no les ha ido mal en 2019. Así que casarse ahora con Luquero, a algunos dentro de IU, les parecía un paso innecesario. Un correr el riesgo de quedar eclipsados y, lo que más miedo les da, perder la batalla de la hegemonía de la izquierda de la izquierda frente a Podemos en su propio terreno, en lo municipal.

Pero pasa una cosa. Si tienes vocación política y se te da la oportunidad de desarrollar tus políticas, ¿a qué estas esperando? La lógica de la política pasa por el poder (en el buen sentido de la palabra, que también lo tiene, de poder hacer cosas). Esta era la idea de Galindo, que tras cuatro años en primera línea municipal (tras otros cuatro como trabajador en el grupo municipal) cree que es hora de implicarse en una gestión que marque diferencias respecto al PSOE. «Si no sale bien, si no hay esa posiblidad, siempre tenemos la opción de retirarnos a la oposición, que también es algo que hemos hablado», se justifica Galindo.

Pero es una apuesta arriesgada. Un ejemplo. De Medio Ambiente depende una de las áreas más importantes en la vida municipal, la gestión de las basuras, técnicamente, los residuos sólidos urbanos, hoy externalizados a FCC. El contrato venció en marzo de 2018, a primeros de 2019 salía a adjudicación el nuevo pliego, por 10 años, al que concurrieron 6 empresas. El concurso, paralizado por todo el periodo electoral (no se puede aprobar con un ayuntamiento en funciones) está en fase de evaluación, e IU, y el resto de la oposición, entiende que no hay marcha atrás. «Estuvimos contemplando la opción de remunicipalizar, pero la verdad es que no podemos financiar la inversiones que se precisarían. Eso sí, se puede y será nuestro trabajo controlar que se cumplan todas las condiciones del contrato», dice Galindo.

Pero no es nada fácil controlar a grandes empresas que viven de optimizar la inversión a toda costa. Se barrunta una densa pelea en ese flanco. Y también con servicios sociales, con la mayoría del presupuesto externalizado. O el pulso permanente con la Junta por quién paga el retechado de los colegios. Son áreas, a priori, con escaso margen de actuación.

Guillermo San Juan.

En cuanto a Podemos, entiendo que han sido prudentes. Personalmente me llamó mucho la atención la insistencia de San Juan en no aceptar áreas de gobierno. Todo indica que ni se planteó esa opción, que la opción de San Juan, en su primera experiencia como concejal, era facilitar un gobierno de izquierdas y esperar a que le vengan a rogar el voto para dar la impronta Podemos a los planes estelares de Luquero-Galindo, lo que garantiza una relevancia superior a la que da un solitario concejal en un pleno de 25. Dentro de un orden, claro. San Juan podrá hacerse querer, pero hasta cierto punto. Tampoco puede permitirse ser el mejor aliado de la derecha.

Así que empieza una partida de ajedrez interesante y más compleja de lo que parece.

Nota. Lo que no tiene enmienda  es renunciar a la medalla municipal por considerar que 388€ es notable despilfarro. Pero esto tiene arreglo. Un molde de plástico y una caja de rotuladores de colores, que bastante más será el presupuesto a consignar para los equipos municipales de unos y otros. Por otro sí, un ruego. Lo de contar una milonga mientras se promete el cargo. Recuerdo que en tiempos jurar en falso era pecado gravísimo del que solo te libraba el papa de Roma. Un político debe acatar la ley (¡joder, es lo mínimo!), de ahí que en la toma de posesión de un cargo público se jurase. Era el compromiso moral más alto pues ponía en riesgo, no ya el encarcelamiento en caso contrario, sino la salvación eterna. Luego pasó que el personal perdió el miedo a los infiernos (y la calidad de vida en las cárceles han mejorado notablemente). Tiempos del «Prometo cumplir»… Quiere decir que acatará la ley pero que no cree mucho en Dios.  «Prometer por imperativo legal» me parece un buen recurso para un terrorista, quiere decir «voy a cumplir las leyes, no porque quiera, que no quiero, sino porque si quiero cobrar no me queda otra». Los políticos deben cumplir las leyes, así que no sé porqué Galindo, Peñalosa (abogada para más mortificación) y San Juan nos acogotaron con retóricos juramentos laicos, que si por los barrios, por el pueblo, por su santa abuela… Cursis, que son unos cursis. Miren, si no quieren cumplir la ley, ahí va un truco: Te pasas la mano izquierda por la espalda y cruzas el dedo corazón con el índice.  De esta manera puedes jurar tranquilamente lo que quieres que no vale… Con un poco de entrenamiento nadie se entera, lo cual puede ser muy útil si tu idea es precisamente vulnerar las leyes a las primeras de cambio. Y ya puestos, ¿valdrá jurar la Constitución por la memoria de mi abuela? Me quedo con la duda.

Author: Luis Besa

Luis Besa. Periodista,

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2 Comments

  1. Nada, señor Besa. Al final, sueldo y mamporrero (sin ánimo de ofender, sí de queja como votante) o levanta-mano a lo que ordene y mando su señoría.
    P.D.: una medalla es un despilfarro, pero pillar cacho de sueldo y votar a favor de los que se ponen nuestros ínclitos ediles, que cobran más que un cirujano del Servicio Público, con subidas descaradas cuando se pide y se refleja en presupuestos municipales austeridad y recortes, no lo es ¡Ya!. Lo dicho.

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  2. Espero que al chimpancé que ha escrito esto le déis sus caramelos.
    Que fácil se habla de terrorismo y se banaliza cuando se quiere <3 otras veces la criminalización y la alarma es vuestra mejor baza, usarlas bien porque así ya no llaman la atención a vuestros sociatas y el raserío que os lea

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