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La Base, una apuesta de ciudad

Seguro que se acuerda, Con la obra ya adjudicada tras meses, que digo, años, de trámites para desdoblar la SG-20, a la alcaldesa, Clara Luquero, se le ocurrió plantear que a la vez que las obras se hiciera un vial paralelo a la carretera que enlazara ésta con la de la estación Guiomar —calle Campos de Castilla se llama eso— que total, “teniendo ya las empresas la maquinaria allí y por un milloncejo más echar un poco de asfalto no sería tan complicado”, justificaba con la alcaldesa, Clara Luquero.

Si no se dio cuenta entonces, se lo digo ahora: era puro postureo. Cualquiera que se preocupe de conocer algo sobre obra pública sabe que un proyecto, una vez que echa a andar, no se modifica. Lo que pone en el papel del proyecto adjudicado es lo que se hace. Ni más, ni menos.

Pues eso es exactamente lo que pasará con el Plan Colce de concentración de centros logísticos del Ministerio de Defensa, ese que dormita palpitante sobre la mesa de Margarita Robles como parte de los planes de modernización del Ejército. El día que se ponga en marcha se hará lo que ponga el papel, ni más, ni menos,  y a fecha de hoy, lo que pone es que se desmantelará el PCMASA nº 2 (La Base Mixta) y que se construirá en los Alijares (Toledo) un macro centro que albergará el Centro de abastecimiento (Cabet) y el Centro de Mantenimiento de Armas Terrestres (Cemsatet), mientras el Centro de Mantenimiento de Aeronaves (Cemaet) se quedará en Colmenar viejo.

¿Mucho lío con las siglas? Pues en román paladino: la Base cerrada, 200 empleos “locales” directos menos en la ciudad, varios centenares indirectos por el mismo camino y los segovianos con cara de póker y lamentando la enésima pérdida actividad industrial y laboral porque se lo han llevado “otros”.

Es por eso que el hecho de que ciudades con tan escasa tradición castrense como Jaén, o Talavera de la Reina sean capaces de considerar que la importancia de atraer a su territorio uno o varios de esos centros y lo contemplen como un objetivo estratégico, por encima de las siglas de los partidos políticos y aunando fuerzas, causa cierta envidia e invita a la reflexión sobre la forma de funcionar de nuestros políticos.

Planteado el debate, lo que tenemos es a una alcaldesa encastillada con su desabrida respuesta que viene a decir que “los asuntos de importancia los plantea el Gobierno local” o si prefiere otra vez el paladino: ‘aquí mando yo y si hay que hacer algo me sobra la oposición, que además en Madrid gobiernan los míos y no hace falta que intervengan otros grupos’. En cualquier caso, y esto es grave, la regidora cierra toda posibilidad a facilitar terrenos a Defensa que es como zanjar prácticamente cualquier posibilidad de que el Ministerio piense en la ciudad. “No hay dinero que todo se va en servicios al ciudadano”. Quizá usted lo note.

También ha hecho el anuncio de solicitar reunión, sin fecha, con el secretario de Estado de Defensa, a ver qué planes tienen y luego ya veremos. Mal, si se tiene en cuenta que esa pregunta ya se la hizo al subsecretario de Estado en su visita a Segovia, hace casi un año y sacó en claro que nada estaba claro.

Esperando a la oposición.

No se crea que es mejor lo de la oposición municipal, que en vez de ofrecer la bandera blanca y ponerse desde el primer momento a disposición de los gobernantes municipales para hacer una piña sin fisuras, va el portavoz del PP y se inventa una contraoferta poco sostenible proponiendo que se ofrezca la parte municipal de los terrenos industriales de Prado del Hoyo y anuncia que tratará de reunirse por su cuenta directamente con la ministra. No preocuparse, que el senador Pérez arregla esto en un pis pas. Estupendo. Al menos, la moción que presentará en el próximo pleno instando a la formación de una mesa conjunta de trabajo podría servir para empezar a perfilar la necesaria cohesión de las fuerzas municipales.

Lo del Grupo municipal de Ciudadanos y sus apresuradas notas de prensa dejando “claro” lo mucho que les preocupa la Base y evidenciando que no saben muy bien de qué están hablando con eso de los Colce, Cemsatet, y otras nomenclaturas, más allá de que hay un asunto polémico en el debate público en el que no quieren quedarse callados aunque no tengan nada que decir, al menos de momento, no merece muchos más comentarios. Tampoco los merecen el silencio que mantienen los parlamentario socialistas, los primeros que tenían que haber salido a tranquilizar las aguas, por no hablar del de Vox. Sí, hay un diputado de Vox por Segovia. Es destacable que sólo el parlamentario del PP, Jesús Postigo, haya dado la alarma con una clara advertencia: “La Base está en peligro” y la petición al Consistorio de que arme un proyecto “atractivo y ambicioso”. No es mucho pero al menos ha puesto en guardia al personal.

Parece claro que más tarde que temprano la Base como tal pasará a ser el bello recuerdo de una de las empresas más grandes de Segovia en cuanto a generación de empleo (200 puestos ahora mismo) y que de lo que se trata es de pelear, o al menos posicionarse, por hacerse con “lo que viene después”, es decir, que sea en Segovia donde se instale uno de los centros de concentración de la Base y otras cuantas que hay en el país, los 1.500 puestos de empleo directos que puede llegar a generar y las ventajas económicas y poblacionales derivadas de ello. No es fácil en absoluto pero si eso pudiera funcionar sólo podría ser con la unión de todos los grupos e instituciones, también las provinciales y regionales.

Claro que conseguir terrenos que ceder a Defensa supondría una importante inversión, pero sería eso, una inversión y con réditos inmediatos y tangibles. Puestos a comparar, ahí está el edificio Cide del Cat, con millones de euros invertidos ya veremos para cuantos puestos de trabajo, si es que los hay, todos “de calidad y cualificados”, según se ha vendido. En un centro como el Cemsaet se habla de centenares de trabajadores —y sus familias empadronadas en Segovia, claro— de todas las categorías profesionales y garantizados desde el primer día. Mucho menos elitista sobre el papel, pero más tangible.

Author: Fernando Sanjosé

Segovia (1967). Periodista.

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4 Comments

  1. A trabajar… Como mucho nos traerán un teatrillo ‘guiomar’ y un congreso ‘Machado’ (don Antonio, cuanto mal están haciendo en y con su nombre en vano). De la oposición y los anejos ‘de clase’ (más tiran a propuesta de Reunión ‘perroflautera’) sin comentarios, lo deja claro señor Sanjose. Debe ser nuestro sino: no envaretamos nada más que pardillos políticos.

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  2. Como que no tiene terrenos?? Si a los que ya tienen las instalaciones militares se le añade el cat,sonas colindantes y parcelas sin uso le sobra hasta sitio…y eso trae riqueza a Segovia…que se va a quedar solo para dar de comer a los turistas que vengan.

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  3. Daros por j… en Segovia se ha dejado caer todo tipo de actividad industrial, la fabrica de cables se fue sin un Ay y eran al menos tantos empleos como estos, la choricera, etc. ni una sola macro-manifestación (como ocurrió con la fabrica de Fontaneda en Aguilar de Campoo (lo digo sólo como ejemplo) para defender lo nuestro y ahora no hay que pensar que las cosas son diferentes una definición de locura es repetir lo mismo una y otra vez esperando resultados diferentes.
    En las próximas elecciones municipales habrá 5.000 segovianos menos en el censo (siendo optimista) resta y sigue.

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    • Y todavía vendrá un Rufian o aprendiz de la vida a dar lecciones de buenas políticas. Así estamos …

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