free web stats

Quiero ser leonés…

Alameda del Parral (foto: JP Velasco Sayago).

O madrileño.  Cualquier cosa menos segoviano gestionado en temas de pesca continental por la Santa Junta de Castilla y León.

Este año la Ciudad de Segovia pidió, promovió, mediante una votación en pleno, sin votos en contra, que se protegiera el Río Eresma y su fauna piscícola con la figura que la propia administración entendiera más apropiada. Una vez mas la junta se paso por el arco del triunfo (para los no iniciados, por el forro de los cojones) el deseo de los representantes segovianos.

Tiempo después la propia Junta saca una herramienta de participación ciudadana. Y Segovia de nuevo vuelve a decir a la institución que quiere la protección de ese tramo y sus habitantes. Es lo que la propia Junta llama, en un eufismo obsceno, Gobierno Abierto, en una consulta pública previa en el procedimiento de elaboración de las normas. La declaración de aguas trucheras del valle del Eresma a su paso por Segovia fue, con mucho, la propuesta más votada. De nuevo la Junta (supongo que sus técnicos, quiero imaginarlos lejos y alejados de las truchas segovianas del Eresma a su paso por el término municipal) se caga y se mea en nuestras pretensiones. Así de claro.

El castellano cuanto más claro mejor se entiende.

Y aquí viene el agravio. Si el funcionariado de turno defecara en la voluntad popular que se ha mostrado públicamente siguiendo los cauces legales y legítimos de igual manera en toda la comunidad autónoma, uno pensaría que estamos gestionados por unos inútiles y torpes, pero  cuando hay diferencias entre territorios y en concreto Segovia siempre sale perdiendo, uno empieza a pensar que el gestor simplemente es un malvado, con gestionados preferidos.

Cuando en la ciudad de León se crea un coto urbano y sale una imagen del consejero de Medio Ambiente soltando truchas junto a otros cargos, todos alegres y celebrándolo, a uno le dan un ataque de cuernos. En Burgos también tiene una figura de protección  en la parte acuática  de su término.

¿Porqué Segovia no? ¿Porqué las truchas segovianas tienen que morir día tras día, llenas incluso de huevas en tiempo de desove, matadas por los furtivos, que pescan legalmente y matan de forma ilegal?, ¿Porqué aquí se pueden usar cebos que se prohíben taxativamente en otras aguas donde viven pintonas en nuestra comunidad?

En las aguas de San Lorenzo, Fuencisla, Alameda del Parral, se puede pescar con gusano de carne, dos cañas… etc,  durante todo el año forma legal. Aun así hay individuos que pescan y matan truchas fuera de temporada y con artes prohibidas. Durante todos los días del año.

Ahí viene otra de las grandes mentiras y meadas de la Junta. No hay furtivos por que no hay denuncias. Cualquiera que haya leído media ley de pesca de Castilla y León y se pare durante una hora en el puente de la Moneda podrá identificar muchas de las infracciones previstas en la reglamentación. Pero a la Junta no le consta. Son más importantes las aguas trucheras del pantano de Linares.

¿Porque  una especie declarada de interés preferente por la propia Junta de Castilla y León se deja esquilmar en Segovia?

¿En cuestiones de pesca somos menos los castellanos que  vivimos al sur del Duero que los que viven más allá de Valladolid?

Aparentemente si. Por eso quiero ser leonés.

La Junta se esta equivocando. De largo. Para tener manos hay que tener oídos. Y tiene una gran miopía. Los que tenemos la desgracia de vivir esta afición, votamos con la caña en la mano. (El ejemplo claro es el de los cazadores andaluces). Y este año hay elecciones. Y los pescadores que queremos defender los nuestros de los esquilmadores,  tendremos que acudir a las urnas  pensando en lo que no se nos escucho. No puede ser que la Junta se mee en los segovianos y sus peticiones y diga que llueve. Y que llegue mayo y diga que abramos la boca.

Supongo que, si se dan prisa, aún están a tiempo de proteger a nuestras truchas.

Author: J. García Herrero

Share This Post On