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Pantanos, una gestión obsoleta del agua

Zona de anegación del Ciguiñuela.

¿Pero existen alternativas al embalsado de agua? ¿Realmente, son necesarios los pantanos? La biología y ecología sostienen que ya no. Los embalses se basan en la falsa premisa de que las riadas de invierno son agua “despilfarrada”. Agua que sobra que vertemos cuenca abajo. En esto tienen toda la razón los biológos: un pantano es siempre una solución nefasta. Es falsa la creencia en “agua excedentaria”. La riada de invierno sanea las riberas, es clave en el mantenimiento tanto de fauna y paisaje, rellena acuíferos, revitaliza manantiales y posibilita la sostenibilidad de la totalidad del sistema, de la cabecera al mar. Los pantanos, aunque beneficien el entorno natural con humedales en las zonas directamente ribereñas, son el enemigo número uno del medio ambiente aguas abajo. Pan para hoy, sequía para mañana.

Un pantano es una salvajada ambiental, aunque a veces no queda otra. Por ejemplo, todo El Carracillo, buena parte de la economía de la Segovia rural con más futuro, a golpe de bombeo sobreexplota el acuífero, desecando y envenenando el sistema hídrico de varias comarcas. Se precisa ahí o una regulación o el cierre del las explotaciones agrícolas y ganaderas.

Y claro, estamos como para cerrar El Carracillo. Visto así, la solución del pantano del Cega parece la correcta. Es el medio camino entre progreso y conservacionismo. Al parecer, existen recursos hidráulicos para una coexistencia razonable. Siempre y cuando, claro está, la nueva agua del embalse de Lastras de Cuéllar sirva para mantener los muchos cerditos y viveros que ya hay, no para la expansión, lo cual sería insostenible. Con el Cega garantizando el riego, sobra el Ciguiñuela y su enorme presa de mil metros y ordeñando el pobre Eresma. Con uno basta.

Optimizar mejor que embalsar

Pantano Ciguiñuela.

Toca ahora ver si para el suministro humano es necesario un embalse. La respuesta científica es que tampoco. Y menos en Segovia. Hay otras formas. Estamos hablando de la optimización del gasto y pautas que son de obligado cumplimiento en buena parte de Europa y en la España de sol y playa, donde el agua (dulce) es un bien realmente escaso.

En primer lugar no hay una presión poblacional. Segovia y su alfoz pierden habitantes. No hay visos de que se pueda recuperar el nivel demográfico anterior a la crisis (y vinculado a la llegada de inmigrantes) en muchos, muchos años. Si los actuales recursos han sido suficientes para aguantar (con algún que otro susto, eso es cierto) la demanda de Segovia y su alfoz, no hay razones para pensar que la suma de manantiales subterráneos, Pontón Alto, Cambrones y demás no cubran perfectamente (con algún que otro susto) la demanda presente y futura.

Más por cuanto aquí, y esta es la clave, apenas se estilan los procesos de optimización. Despilfarramos el agua a chorros. Por increíble que parezca, en Segovia es normal regar huertos y jardines ¡con agua potable! Algo estrictamente prohibido en tantas provincias, aquí es lo normal. También usamos agua potable para las cisternas con las que mandar cloaca abajo aguas menores y mayores. Piénsenlo, 10 litritos de agua potable cada vez que hay que aliviarse.

Son dos usos, factores de más de la mitad del consumo urbano, que perfectamente pueden sustituirse con el uso de las llamadas aguas grises. Un concepto obligado en las normas urbanísticas de tantos municipios y que, en Segovia, por aquello de que nunca ha faltado, se pasa de largo. Básicamente el concepto es reciclar el agua de la ducha, de la lavadora, de lavarse las manos, para fines no vinculados con el consumo. Aprovechar los sobrantes pluviales que hoy bajan por los desagües y las más de las veces lo único que hacen es complicar la depuración del agua sucia.

Con algo tan sencillo como un depósito de 500 litros de agua gris por familia, se reduce el consumo privado en un 80%. ¡Fíjense si es necesario un pantano! Y eso que todavía no hemos entrado en el tema de la eficiencia de lavadoras, lavavajillas, etc…

El problema de la industria

Embalse de Lastras.

Hay un problema. El agua industrial. Este si es un problema. Y más si no queremos resignarnos a languidecer económicamente. Resulta que determinados procesos industriales precisan mucha pero que mucha agua. Sin embargo, si vamos al detalle, veremos que son procesos vinculados básicamente con la industria pesada y química. Acero, vidrio, hidrocarburos, papel… Es cierto… Por más que una ciudad como Segovia optimice su consumo, tiene que sobrar mucha agua para radicar en Valverde alguna industria de estas.

¿Pero existen estas industrias?

Pues ya no. Hoy, unas pocas acerías bastan para saturar el mercado mundial. La industria pesada está inmersa en un proceso de concentración internacional. Una planta moderna (eso sí, monstruosa) se basta y se sobra para suplir a 20 o 30 de las antiguas. Y ni siquiera están en Europa.

En otras palabras. El futurible de industrializar Castilla sobre la industria pesada es una patraña. Sobran industrias. Para corroborarlo, nada mejor que una vuelta por los inmensos polígonos industriales catalanes, vascos o madrileños. Verán megafactorías cochambrosas abandonadas a las ratas.  No hay futuro ahí. Y tampoco nos perdemos gran cosa. La industria pesada castiga pesadamente el entorno. Nuestro futuro está en otra parte. En la sostenibilidad, en la producción de energía, en cuidar el entorno para atraer “colonos” hartos de ese modelo sin futuro que son las grandes, caras e insostenibles megalopolis.

Los pantanos son una gestión del siglo pasado. Como mucho, pueden valer como una mala solución para salvar el agro. En cambio, como garantía de agua para el consumo humano o industrial simplemente son una salvajada.

Desengáñense pues. No habrá pantano en el Ciguiñuela ni recrecida de este o el otro. No hace falta. Tal vez los (malos) políticos seguirán jugando a esto porque en el imaginario popular los pantanos se asocian al riego, a abundancia, a progreso. ¡Una pantano nos arrreglará! Pero no es verdad. En su lugar serán el ingenio y la eficiencia, las políticas de optimización sensatas. Es lo que hay.

 

Author: Luis Besa

Luis Besa. Periodista,

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10 Comments

  1. Sin que sirva de precedente, de acuerdo. Por mucho que se empeñen algunos en defender a toque de corneta partidaria, sin saber ni leer (entender ya sería pedir mucho).

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  2. Sin que tampoco sirva de precedente, no estoy de acuerdo.
    No estoy de acuerdo en que los embalses se basan en la falsa premisa de que las riadas de invierno son agua “despilfarrada”. No se hacen los pantanos para regular las riadas de invierno. Se construyen por otros motivos, pero ya que están hechos, si, regulan los caudales, como es lógico y normal. Si las riadas de invierno sanean las riberas, la existencia de un embalse aguas arriba no influye. Que me explique un biólogo de esos la desaparición de una riada de invierno con el embalse lleno aguas arriba.
    Un pantano siempre es necesario.
    Plantéalo al revés. ¿Desmantelarías ahora el embalse del Pontón Alto?….. ni gratis. Que me explique un biólogo, que hay de malo en tener embalsados 7 Hm3. ¿Me quiere contar un biólogo que problema hay con las hoces del Duratón? ¿aguas abajo no hay río?
    Es posible que sea pura ignorancia por mi parte, pero no lo entiendo, y me da la impresión que esos biólogos y ecologistas, como se suele decir “se la cogen con papel de fumar”.
    Por supuesto que hay que optimizar el gasto de agua con los sistemas que dices de aguas grises, así como optimizar los sistemas de riego, pero primero habrá que embalsar ese agua. Creo que siempre será mejor suministrar agua embalsada para la agricultura, a tener que usar acuíferos.

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    • Hola Calimocho.
      El tema es muy compejo, pero intento dar una breve pincelada.
      Es innegable que los pantanos han tenido un papel positivo, atención, en el contexto de la época de su construcción, cuando la agricultura extensiva perdió fuelle y la situación demandaba un agro más eficaz no realizable por otros métodos. Hoy, por ejemplo, produccines de secano como olivo, cereal, almendras, dan más dinero que los frutales o maizales. En cuanto al Pontón, al ser un pequeño pantano en la cabecera del Eresma y excluisvamente de agua de consumo humano (que teóricamente depurada vuelve al sistema) es algo menos dañino y, en cualquier caso, necesario para abastecer la situación ya generada (ocurre como con los pantanos de Madrid, sin ellos, la capital desaparecería).

      Frente a eso, la lista de daños biologicos y económicos que generan no cabe en un comentario, por lo que le ruego que busque otras fuentes informativas (si desea profundizar en el tema). Desgraciadamente, esos son también hechos reiteradamente probados. La clave está en el concepto de agua sobrante. Nunca sobra, la riada disuelve concentraciones de lodo que de otro modo saturan de nutrientes (en detrimento del oxígeno), recupera veredas y fertiliza campos (al expandir esos nutrientes en seco). Pero quizá el elemento salutífero más importante es su papel de recuperador de niveles freáticos y recarga de acuíferos. Donde hay un pantano hay sobrexplotación de acuíferos y desaparición de los arroyos. Desgraciadamente, toda la provincia, con la posible excepción de la serranía, es la viva prueba.

      Respecto a la duda planteada inicialmente, entiendo que lo que usted pregunta es dado que el Pontón, por ejemplo, cuando va lleno, no retiene el sobrante, no cabe hablar de retención de riada. Eso es cierto a medias. Su capacidad regulatoria es escasa dado que es un pantano pequeño. Ahora bien, lo que hace es restar el número de días de crecidas naturales. Supongamos que no hay pontón, entonces, los arroyos Palazuelos arriba cargarían durante más tiempo mucha más agua. Los neveros y arroyos tendrían agua muchos más días, habría más esteros y lagunillas facilitando más vegetación y extendiendo en superficie la capacidad de drenaje de acuiferos y manantiales. Pero ya le digo que es un mal ejemplo por ser un pantano que castiga poco porque es pequeño y está en la cabecera.

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    • No es mi intención profundizar en el tema D. Luis, pero hay varias cosas de su explicación que no veo.
      Cuando dice que donde hay un pantano hay sobreexplotación de acuíferos, no entiendo la razón. ¿Si hay pantano, por que explotan los acuíferos? Que yo sepa, en la Provincia de Segovia, donde más se explotan los acuíferos es en el Carracillo, y no me suena que haya ningún pantano cerca que proporcione agua para evitar la utilización del acuífero. Es más, hacen una completa barbaridad, sobreexplotan el acuífero, y después lo recargan con agua procedente del río Cega, mediante inundación.
      Tampoco entiendo, que tiene que ver la existencia o no de un embalse, para que los neveros y arroyos, situados a mas de 10 kilómetros aguas arriba tengan agua más días, y que haya mas o menos lagunillas. ¿Está seguro que eso influye?
      Tampoco entiendo el motivo por el que el arroyo Palazuelos tendría más agua si no existiera el Pontón.

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      • No me he terminado de explicar bien. El pantano al retener las avenidas fluviales impide la regeneración natural del acuífero. Por eso, aguas abajo del pantano, hay muchas probabilidades de disminución de pozos y manantiales. El caso del Carracillo es una crisis por exceso de extracción de agua que drena el Cega, el Piron, etc…. Por eso digo que el pantano allí vendría bien si se sustiuye los pozos por concesiones de riego (que es la idea del ministerio, según la información publicada, sustituir extracciones por concesiones). Ahora, ya digo, eso a nivel mantenimiento de lo existente, caso de aumentar, la cuestión se agrava.

        Lo otro, lo de los neveros (aquí use mal la expresión, me refiero a arroyos de deshielo) y arroyos. El pantano lo que hace es disminuir el recorrido del arroyo, el agua va más directa al pantano, y por tanto, la malla hidráulica es menor. La idea es que cuanto menos kilómetros recorre un arroyo, a menos vegetación y fauna riega. Es decir, es mejor un montón de ramificaciones que una cubeta concentradora.

        Con todo, Calimocho, es verdad que la afección aguas arriba es notablemente menor. Hombre, hay también problemas de desplazamiento de peces, microinsectos y tal, pero no casca tanto. Lo que sí hay que considerar es el río como un sistema integral. Es como un sistema circulatorio y la capilaridad es la madre del cordero. De todas maneras, mis conocimientos son muy limitados y prestados de otros amigos que si controlan de estos temas, por lo que antes de meter más la pata, le aconsejo tirar de algun artículo divulgativo. Si me a consejan alguno lo pondré aquí, porque también es verdad que el ecologismo gusta convertir en tragedia absolutamente todo impacto.

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      • No sé como lo verán tus amigos, D. Luis, pero personalmente no veo tanta tragedia en la existencia de un embalse, ni veo esas catástrofes con los acuíferos, regeneraciones, pozos y manantiales, seguramente debido a mi “pobreza intelectual” que citan algunos lectores.
        Yo pensaba que un embalse era algo “sencillo”. No pongamos el ejemplo de la presa de las tres gargantas en China, pero el Pontón Alto, que nos pilla cerca podría servir.
        Además, al haber sido pescador cuando era jovencito, conozco bien el estado anterior de la zona donde ahora está el Pontón Alto.
        Allá por el año 1993 terminan ese embalse. Ponen una pared de hormigón, con una salida inferior que regula el caudal considerado correcto, lógico, y ecológico, de manera que cuando llega mas caudal se va embalsando. Mientras tanto, aguas abajo, el Eresma sigue siendo el Eresma, y el arroyo Palazuelos sigue siendo el mismo, y desembocando en el mismo lugar, y con el mismo caudal. Y aguas arriba ídem de ídem. Pues así, hasta que se llena el embalse. A medida que se va llenando, se va haciendo unos metros mas ancho, y lo que antes era una garganta intransitable por la que solo pasaban los pescadores a duras penas, se convierte en un agradable paseo y zona recreativa.
        En parte tienes razón, D. Luis, el rio Cambrones, con el embalse lleno, tiene unos 200 metros menos de longitud, y el arroyo del Rastrillo unos 30 m.
        Respecto a las avenidas fluviales, el Pontón Alto debe estar mal hecho, ya que no las evita. Solo preguntar a los que tienen el restaurante en la Casa de la Moneda, o a los vecinos de Hontanares.
        Lo de la regeneración de acuíferos por avenidas fluviales no lo llego a entender. ¿Qué “avenida fluvial” regenera el acuífero de Madrona? ¿alguien ha visto Madrona inundada para regenerar el acuífero? ¿Qué río pasa por allí que tenga que inundarse?
        ¿Y en el Carracillo? Que yo sepa, los acuíferos se llenan por agua de lluvia y por aguas subterráneas que un substrato impermeable hace que embalse.
        Así es como lo veo yo, D. Luis. Disculpe la charla, y cuando tenga ese artículo, donde se explique las cosas bien claras, no dude en ponerlo. Pero a ser posible, que no sea de esos “ecologistas” que como bien dice, convierten todo en tragedias. Así no meteremos más la pata.

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  3. en el artículo hay una patraña, dice que Segovia y su alfoz pierden población, eso es falso… le adjunto una noticia con datos de los últimos 20 años https://cadenaser.com/emisora/2017/02/19/radio_segovia/1487526127_196386.html

    Lo que pierde población es otras zonas de la provincia, porque el alfoz crece y compensa las pérdidas de la capital.
    por otro lado…. muy de acuerdo en que por el camino de eficiencia se pueden conseguir muchos ahorros, y con un mejor aprovechamiento el agua se pueden evitar estas infraestructuras.

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    • En Acueducto2 hemos dedicado varios reportajes al análisis demográfico. Le adjunto el enlace a varios: https://www.acueducto2.com/el-ine-preve-que-segovia-perdera-17-763-habitantes-en-15-anos/42151 Desde 2009 se asiste a un descenso demográfico acentuado. https://www.acueducto2.com/157-570-cada-vez-quedamos-menos-segovianos/29028. Es por tanto absolutamente cierta la bajada poblacional de la provincia, de la capital, y de sus principales pueblos, con la excepción de Palazuelos de Eresma, cuyo crecimiento, sin embargo, no enjuga la perdida poblacional capitalina y por otra parte empieza ya a acusar crecimientos cada vez más bajos. Ciertamente, si nos remontamos a más de 10 años, el saldo sigue siendo positivo pero tal como verá en la información del INE, para 2030, y salvo cambios demográficos derivados de la aportación de pobladores externos, se prevé que la provincia vuelve a niveles previos a los años 80 del siglo pasado.

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  4. ¡Bingo! Tarariiiii, ya está aquí. Buen ojo Juan.

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  5. Falta que consideren la pérdida de agua por evaporacion desde la superficie de los embalses.Debido al cambio climático está aumenta en forma considerable.
    Hay que pensar en 1.5 cm de altura de agua que se pierde por día.

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