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No habrá ‘resurrección’ ciudadana el domingo

Ya. Sé que lo tenía en la cabeza, que sabía que podía pasar porque está claro que esto aún no remite, ni m mucho menos. Pero no me niegue que soñaba a escondidas con la remota posibilidad de que se hubiera mantenido eso de que el 12 de abril se acabaría el confinamiento de marras. Pues despierte. Otra vez han movido el horizonte.

Carretera de San Rafael en tiempos de confinamiento.

Y mire que habría sido todo muy simbólico: el domingo de Resurrección del calendario de los cristianos —a fin de cuentas, la mayoría en este país y la base de nuestra cultura— marcaría el fin de este encierro con los segovianos que asomarían la cabeza desde sus portales y pisando, al principio tímidamente, la calle para acabar tomándola de lleno mientras las campanas repicaban en toda la ciudad… Nada, a conformarse con colgar palmas de Pascua en los balcones si es usted creyente y quiere hacer caso al obispo, César Franco.

Guárdese la ilusión que ha vuelto a salir Pedro Sánchez en la tele. Chico, “pa mi” los telediarios enteros, de todas las cadenas, para que se escuche un mensaje único que pese a lo plano del discurso me ha hecho levantar las orejas varias veces y donde no han faltado las respuestas a las preguntas seleccionadas previamente entre las que se han enviado antes telemáticamente desde algunas redacciones, una modalidad de rueda de prensa que ya ha provocado protestas de asociaciones de periodistas. Me estoy haciendo el loco para no darlo vueltas pero tanto verbo en primera persona y singular…

El caso es que el presidente se ha asomado para comunicar al personal que el confinamiento se va al 26 de abril, por lo menos. Hala, otro mes tachado y claro, ya salieron los obvios de la cancioncita esa de “Quién me ha robado el mes de abril”. Le recomiendo, por menos escuchada, la versión de Pablo López incluida precisamente en el disco homenaje al autor, Sabina.

Pero esa, aunque bella, es una canción de derrota y eso es lo último que necesitamos, que estamos peleando en casa contra el bicho y de aquí tenemos que salir ganadores y con la cabeza levantada. Mire, mejor me quedo con la última canción de Mon relacionada con el confinamiento, que es más positiva y es producto de la tierra. Fabricado en Zamarramala, no le digo más.

Y a esperar a San Marcos, el 25 de abril, que es la nueva fecha que nos han colocado como meta, no sabemos aún si volante o definitiva que no sé qué decía el presidente de “transitar por un pasillo” después de 25. No sé, me he perdido en ese cacho. En cualquier caso me viene al pelo este evangelista en concreto (digo San Marcos) porque es el del león y eso comenzamos a parecer, fieras enjauladas, aunque de momento más parecidos a los del Zoo, esos que están tumbados todo el día.

Lo que está claro es que este año tampoco habrá Día de la Castilla y León, ni fiesta en Villalar, ni homenaje al comunero Juan Bravo que sin duda habían preparado con mimo desde el departamento de Cultura del Ayuntamiento, que ya apunta la suspensión del ciclo de Mujeres que mueven el mundo y esta del comunero como pérdidas de guerra por culpa del coronavirus. Bueno, también se lo pueden tomar como una forma de ahorrar, que no viene mal. Por ver el lado positivo, vamos.

Tras 19 días de encierro —y al menos 21 más por delante— ya conviene meditar un poco sobre lo que pasa en los balcones donde me gustaría hablar del asunto aplausos a las 20.00 horas, un ejercicio de homenaje a los de primera línea de batalla contra el bicho, además de una renovación diaria del sentimiento de que uno no está solo en su encierro. Es cita obligada.

Eso si, hay asuntos que requieren revisión. Por ejemplo, está el vecino o grupo de ellos que empieza a hacer sonoros aplausos incluso acompañados por trompetas dos minutos antes de la hora. ¿Qué pretenden? ¿Por qué compiten? Por ahí no, ¿eh? También comienza a dejar de parecerme simpático el del equipo musical de medio pelo (por tanto muy molesto cuando se pone a pleno volumen) que ha decidido que mete cuarto de hora de sesión diaria para toda la corrala de vecinos de su entorno a base de los que considera, no siempre con acierto, grandes éxitos. No se moleste, vecino, pero empieza a ser molesto. De buen rollo se lo digo.

Seguro que se acuerda: el Ayuntamiento trató de promocionar que el personal cantara “La chica segoviana” desde las ventanas tras los aplausos… la cosa no cuajó aunque si hay quien saca su dulzaina, un instrumento que sólo suena bien si se sabe tocar, subrayo. Y ahí o dejo.

Mire, que yo sólo quería saludarle y animarle un poco, así que ya me voy marchando. Disfrute de la Semana Santa.

Author: Justo Verdugo

Justo Verdugo, segoviano de cierta edad es un observador de su entorno y un ávido consumidor de las noticias que se publican en cualquier soporte y lugar. Con periodicidad semanal, el autor resume sus conclusiones en esta sección, en la que todos los ciudadanos están invitados a opinar a través de sus comentarios.

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4 Comments

  1. Hablar de que no va a haber resurrecciones con la cantidad de personas fallecidas que por desgracia tenemos no sé si es el titular más adecuado para una noticia en este momento.

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    • Habló, quien no tiene nada, de nada, de sutileza con cualquier noticia relacionada con el tema y que no venga de la extremaderechacerril, me parece de chiste. El titular es perfecto periodísticamente y sin ningún efecto nocivo. Ahora bien, cogiéndosela con papel de fumar y enredando, como siempre, desde una cabeza dirigida por las consignas diarias de partido…

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  2. Por cierto, opino lo mismo de la derecha que de la izquierda. Exactamente igual.
    Por mi parte se pueden ir al garete los unos y los otros.

    Nunca me han gustado los rediles.

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