web analytics

Hay Festival refuta a la Junta: los daños en la lápida son anteriores a la exposición

Un informe oficial de la Junta insiste en que la culpa es del Hay Festival. Pero hay poderosos argumentos que prueban que tal informe falta a la verdad. Los daños en la lápida del cronista de Segovia, Diego de Colmenares, que el Museo Zuloaga atribuye al montaje de una exposición del Hay Festival, son anteriores al montaje de la exposición.

“Informamos que durante los trabajos de montaje de la exposición Living Sea. Fragile Beauty, organizada por Hay Festival, realizados en los últimos días del mes de agosto y principio de septiembre del presente año, se ha producido el deterioro de una de las lápidas del suelo del Museo Zuloaga, en la iglesia de San Juan de los Caballeros. La lápida se localiza en el lado de la Epístola, por delante del ábside septentrional. La lápida celebra la memoria de los Caballeros de los Nobles linajes, fechada en 1953“.

«El deterioro ha consistido en el rayado de la piedra, produciendo varias marcas en diferentes direcciones e intensidades, como consecuencia de arrastrar sobre la lápida, sin ningún tipo de protección, presumiblemente uno de los grandes elementos portante de las fotos, situado en la exposición junto a la lápida. Este rayado en la piedra ha provocado leve pérdida de material».

Así empieza el informe elevado a los Servicios Territoriales de Cultura y firmado por el director del museo, Santiago Martínez, y que la Junta remitió a esta redacción el 18 de septiembre. Son tres páginas con aporte de fotografías que ilustran el supuesto daño a la lápida y que concluye con “dichas alteraciones deberán de ser restauradas por los responsables del montaje, presentando previamente un proyecto de restauración, por un técnico cualificado, para ser aprobado antes de su intervención”.

El 12 de agosto ya estaban

El problema es que todo indica que esta versión oficial no es verdad. Una fotografía tomada el 12 de agosto y a la que ha accedido acueducto2 evidencia que la lápida ese día ya presentaba las laceraciones denunciadas. Tras cotejar las rayaduras se concluye que los deterioros denunciados el 16 de septiembre ya estaban el 12 de agosto. Lo que no estaba era el montaje del Hay Festival, que no se inició hasta 14 días después, el 26 de agosto, como coinciden tanto la directora del certamen, Sheila Cremasci, como el comisario de la muestra, Emilio Gil.

Las fotografías fueron tomadas sin ninguna clase de dudas el 12 de agosto. Así lo indican los metadatos de los archivos digitales, el testimonio de las personas que tomaros las imágenes y toda una serie de fotografías añadidas en la misma sesión fotográfica que ilustran a las claras que en el museo ese día no había más elementos que los que forman parte habitual de la colección Zuloaga.

Las rayaduras deben, por fuerza, ser anteriores. Entonces, ¿por qué el personal y la dirección del museo se lo atribuye al Hay Festival? Siendo benevolentes, cabe reconocer que la iluminación del montaje de Living Sea amplifica el efecto de las laceraciones en la lápida. En circunstancias normales, en la semipenumbra habitual del ábside, no resultan tan escandalosas. Es extraño, en todo caso, que el personal del museo no las tuviera catalogadas o las desconociera, así como que no supervisara el proceso del montaje de Mar Vivo,

Arriba, la lápida el 16 de septiembre. Sobre estas líneas, misma imagen, 12 de agosto anterior al montaje de la exposición.

Más por cuanto puede que lleven allí años. Cabe recordar que esa zona del museo es utilizada como escenario para conciertos, la mayoría de las veces de música clásica, pero también de exposiciones, incluso montajes teatrales de cierto aparataje. Encima del ábside se han asentado desde orquestas a compañías teatrales, danzantes y proyecciones, tramoya de todo tipo y material escénico de toda condición.

No son atribuibles los deterioros a la etapa en la que San Juan funcionaba como fábrica, museo  y tienda del ceramista Daniel de Zuloaga. La lápida no es del siglo XVII, como erróneamente informó este digital, sino que fue puesta en 1953 para conmemorar a los  “caballeros”, careciendo por tanto de un valor patrimonial.

Dos comunicaciones oficiales

El pasado 16 de septiembre colaboradores de acueducto2 avisaban del mal estado de la lápida, con evidentes deterioros que el personal de sala del museo achacaba a la exposición del Hay Festival. Constatado el daño y tras efectuar  las fotografías se procedió a contrastar la información con  la Junta de Castilla y León, titular del museo, que así lo corroboró, avanzando entonces la Junta la redacción de un informe para el servicio territorial de Cultura de cara a la notificación oficial al Hay Festival de los daños detectados. El 17 de agosto acueducto2 daba cuenta del suceso y, fiados en la versión de la Junta, achacaba al Hay Festival la autoría del daño. Horas después un lector de acueducto2.com remitía la fotografía  que refutaba esta primera versión. El 18 de agosto, la Junta enviaba a la redacción el informe completo, que abre esta noticia y que viene a insistir en la versión oficial inicial.

acueducto2.com ha puesto a disposición de ambas partes todo el material disponible para el esclarecimiento del hecho y desde aquí, ante las más que razonables dudas sobre la veracidad del informe, reiteramos nuestras excusas al Hay Festival y al comisario de la exposición, Emilio Gil, a la vez que quedamos a la espera de la resolución del caso.

Salas de exposición del antiguo Museo Zuloaga en Segovia.

Author: Luis Besa

Luis Besa. Periodista,

Share This Post On

8 Comments

  1. Un claro ejemplo de funcionario con mucho tiempo libre, poca formación y muchas ganas de echar pulsos estériles, que podría ser fácilmente sustituido por nadie y con cuyo sueldo se podrían pagar al menos los salarios de tres enfermeros o de dos médicas. Que dimita de inmediato y que no se reponga su plaza, coño ya…

    Post a Reply
    • Totalmente de acuerdo, Rafa. Un ejemplo de libro, de funcionario incompetente, vago y jeta.
      La incompetencia salta a la vista. Que es un vago se demuestra en que seguramente el informe solo lo ha firmado, ya que lo habrá hecho otro funcionario igual de vago e incompetente. Y para hacer eso, además hay que ser un jeta.

      Post a Reply
  2. Rafa, o eres un absoluto ignorante o hay mucha envidia en tu comentario. ¿Es así como defendemos la cultura y el patrimonio? Se trata de un asunto menor amplificado por la prensa (que hace su trabajo), seguro que para otros asuntos no pides cabezas tan a la ligera. Para ti casi mejor que desalojemos los museos, la catedral, el alcázar, vendamos el acueducto a los japoneses y lo dediquemos al Hay Festival o a contratar médicos. Y no sé lo que ganará un funcionario, pero seguro que menos que muchos de los políticos y vendeburras que llevan la cultura.

    Post a Reply
  3. Creo que la Junta y el autor del informe, el director del Museo, deberían disculparse pues es evidente por las fotografías aportadas que la lápida ya estaba dañada: el Museo Zuloaga está bastante abandonado, no sé si el director se pasa alguna vez por allí. Creo que debería avergonzarse por haber echado la culpa a los últimos que han pasado por allí, sin la debida investigación y documentación previa, exigible a un funcionario de su categoría y formación.

    Post a Reply
  4. Este caso indica que el Museo Zuloaga necesita otra gestión, más atención y una dirección que lo sitúe en el lugar que se merece.

    Post a Reply
  5. Si alguien se fija en las fotografías se ve una clara diferencia, en la de septiembre hay muchos más daños que en la de agosto, seguramente causados por el evento del Hay Festival. Está claro que hay daños nuevos, que por otra parte pueden solucionarse. Aquí hay alguien interesado en generar mucho ruido defendiendo intereses particulares. Lo que necesita este museo, como tantas instituciones, son más medios para que puedan dar más servicios y más gente que vaya a verlos. Y menos gente envidiosa que se rasga las vestiduras y lanza improperios sin tener ni idea de lo que habla.

    Post a Reply
    • Si coteja las fotografías ‘No Hay razón’, sólo tiene que capturarlas y compararlas, salvo por la calidad de iluminación o reproducción, son exactamente las mismas marcas. Saludos

      Post a Reply
      • Eso sí, ‘No Hay razón’, colóquelas en la misma posición.

        Post a Reply

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *