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Educación sexual versus ignorancia fiscal

La semana pasada la Casa Joven acogía el taller “Educación de las sexualidades y de los géneros: herramientas prácticas para el trabajo con adolescencia (sic)”, destinado a formar formadores. Labor de la Red de Educadores, que imparte cursillos al loable fin de mejorar a las nuevas hornadas bajo la batuta de la concejalía de Educación y Juventud.

Lo bueno no sobra, pero francamente, mi experiencia de nueve años como profesor universitario me dicta que no es precisamente la sexualidad disciplina de la que vaya faltada la juventud. Habrá de todo, cierto, pues nunca fue mi misión evaluarles en tal aspecto de la vida. Ocurre que impartiendo publicidad, no pocas veces tocaba analizar anuncios de alto voltaje erótico, análisis en los que en general el alumnado brillaba a gran altura. Nunca tuve que dar embarazosas explicaciones, más bien alguna vez pasó que en el desbroce del anuncio el alumnado sorprendía gratamente al docente apelando  a pautas sexuales de ultimísima actualidad cuya creatividad dejaba admirado al claustro todo.

En cambio si tuviera que evaluar de 0 a 10 a mis alumnos en conocimientos fiscales diría que la nota media oscilaría entre el -5 y el cero absoluto. Hubo alguna excepción, como siempre de la mano de alumnos procedentes de la FP, que no me cansaré de decirlo suelen llegar a la enseñanza superior mucho mejor preparados que los bachilleres (al menos en Publicidad). Su ignorancia supina era tal que, impartiendo patrocinio y mecenazgo, no me quedaba otra que dedicar dos clases al IRPF, Sociedades, IBI…  Les hablaba del IVA y era como descubrirles un nuevo continente. Y cuando les contaba que  las cosas del mundo van gravadas con un 21% a mayor provecho del reino veía yo furia en sus ojos que solo remitía al contarles que era con buen fin, para pagar hospitales y escuelas o salarios como el del humilde profesor que les hablaba.

Para ser justos debo reconocer que el Besa a ellos coetáneo tampoco tuvo a los veintipocos años la más pijotera idea en la materia. Ni puta idea sería quedarse corto. Lo poco que sé lo aprendí de Autónomo. Sospecho, por tanto, que los impuestos es asunto acerca del cual y deliberadamente el Estado mantiene en virginal inocencia a la ciudadanía. No se imparte en la escuela, ni en las Casas Jóvenes, ni en ningún garito. Veo que se pone mucho énfasis en educar al personal en “afectividad sexual” pero ni el más mínimo en algo tan básico como ese 60% de nuestros sudores que terminan en las arcas del Estado.

¿No les parece paradójico? Tanto esfuerzo en civilizarnos es esto y lo otro pero en lo de saber qué son los impuestos y cómo se calculan, después de todo principal contribución del ciudadano al bien común,  nos mantienen en la más asilvestrada condición. Sumidos en una inocencia natural. Será por nuestro bien, claro. Porque una vez abres los ojos te sube el colesterol, el azúcar, la tensión y el ácido del estómago.

Y así pasa que al anuncio de aumentos, por ejemplo, en el Salario Mínimo, las redes se visten de gozosos parabienes. ¡Qué grande el Gobierno! ¡Que audacia de Sánchez! ¡Cómo se nota el buen hacer de Podemos al respecto! Esta vez he optado por el silencio. Estoy harto de decir que el problema no es (aunque lo es) subir el salario a los que menos ingresan, el problema es la esotérica vinculación de esos aumentos a la base de cotización. El problema es que en este país cuajado de vírgenes y mártires en materia fiscal se sigue sin ver que las cotizaciones a la Seguridad Social son costes laborales grandes como cordilleras que por más que se diga que “paga la empresa” (como el que dice, “paga Jamaica”) salen del jornal.

De modo que un sueldo español medio de 23.000€ año cuesta en realidad 31.000 (y no tontorrón, no hablo del IRPF, este va a aparte). Pero el sueldo medio es una trampa, obvio, pues el que interesa es el “sueldo moda”, a saber, el valor más frecuente, que en economía se le llama (en gloriosa expresión) salario mediano, y que este no sube de los 17.000, que se va a los 24.000€. Más datos. Si usted cobra el nuevo SMI, 950€ al mes que sepa que el coste real se va 1.450€. De manera que cuando el hermano del ministro Garzón, economista de pro y asesor laureado, dice que las empresas que no pueden pagar “50€ más al empleado mejor que cierren”, quiere decir que vaya empresa del chichinabo que no puede pagar 1450€ mes, y ahora vete a una micropyme o a un autónomo y dile que quién no se saca de la manga 1450 al mes… Ese es el nivel. Todo por no preocuparnos con la demoledora verdad: que no hay pasta para pagar la pensión de tanto jubilado, que no encajan los números para subir un 2% el jornal de los funcionarios, que a fecha de hoy los salarios devengados por el sector público superan en bruto a los del sector privado.

Pues en realidad, y aunque siempre dicen “que lo arreglarán”, “que ciertamente hay que mejorarlo”, que “tranquilos, que solo terminarán pagando los ricos”,  las subidas del SMI son básicamente, subidas de las cotizaciones y por tanto impuestos destinados al sostén del Estado del Bienestar que sangran, no al capital, sino a las rentas del trabajo. Pero claro, como al personal no le dan cursillos de fiscalidad y sí en cambio de hacer/hacerse pajas, pues pasa lo que pasa… Andamos distraídos.

Author: Luis Besa

Luis Besa. Periodista,

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4 Comments

  1. Señor Besa, aún con mil cursos de ‘finanzas impuesteriles’ (y no digo que no sea gravoso para cualquier empresario), se le olvida decir que, a lo que se puede deducir de su… digamos comentario (quizá no fuera su intención), que le parece una barbaridad pagar 950 euros de salario mínimo. Dígalo a las claras, pero apunte que vivir con ese importe, sea el que fuere el coste final patronal (métase usted con los gravámenes a autónomos o pequeñas empresas, si quiere), no es más que para poder ir un fin de semana extra, por ejemplo, al cine con la familia (espero no sea muy numerosa, pues dará como mucho para pipas) y comprar un par de cajas de palomitas.

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    • No lo está entendiendo. Le estoy diciendo que en rigor, el salario de 950 (a 14 pagas, 1106 mes en doce) tiene una repercusión real de 1450€ mes. Que hasta en tanto no se module la vinculación salarios / cotizaciones, las subidas del SMI tienen un efecto colateral en el encarecimiento de las cotizaciones a la SS, y en consecuencia, agravan la rentabilidad del trabajo. Desde hace ya unos años me desgañito en vano instando a poner el foco en la necesidad de una nueva fiscalidad que deje de ensañarse con el trabajo y ponga el énfasis en el capital y más especialmente, en el capital transnacional. Por lo demás, vivir con mil euros al mes limpios de polvo y paja es una triste realidad para la gran mayoría de autónomos, como es el caso. Es así que buena parte de los 3.2 millones de autónomos que cotizamos en España nos damos con la siguiente paradoja. para incrementar ingresos debemos incrementar desproporcionadamente la fiscalidad (y por supuesto, las horas de trabajo) y la creación de empleo está muy pero que muy fuera de nuestro alcance. La otra opción es tirar la toalla y ponernos a vivir vía pensión de la nómina de usted, encima montando pollos cada semana considerando que se nos da poco…

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      • Apunto una corrección que debe hacerse sobre el la diferencia entre salario moda y el salario mediano, que son dos cosas bien distintas.

        El salario moda es el más repetido en la distribución de salarios.

        El salario mediano es el percentil 50 de la distribución. Es decir, que si cobro el salario mediano soy más rico que el 50% de los asalariados y más pobre que el 50% de los asalariados; estoy justo en el medio.

        Normalmente interesa en economía conocer el salario mediano, ya que la distribución salarial es una distribución sesgada y la media a es un valor más representativo

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        • Muchas gracias por la aclaración.

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