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Culpables

Durante la pandemia del covid19 varios han sido los culpables sobre los que ha recaído el estigma del contagio y la propagación del virus. Una culpabilidad señalada que ha tratado de desviar la carencia de gestión e iniciativa por parte de las administraciones públicas en algunas áreas no tan visibles como la sanidad.

Primero fueron los niños y niñas los acusados de supercontagiadores, un “poder” que todavía no ha sido demostrado. A pesar de que fueron los primeros en salir, fueron los últimos en volver a la “nueva normalidad”. Mientras los adultos cada vez podían hacer más cosas (cañita y café en terraza incluidos) niños y niñas quedaron ahí en sus horarios y con su norma hasta casi el final del estado de alarma.

Ahora vuelven a sufrir las consecuencias. No saben en qué condiciones volverán a los colegios. El profesorado tiembla ante la vuelta al cole, planeada en una normalidad inexistente, y haciendo recaer sobre los equipos directivos toda la responsabilidad.

No se han bajado ratios, no se han buscado alternativas de espacio, podríamos decir que la consejería de educación ha trabajado poco. Quizá sea porque sabe, que si al final un brote se da  en un centro educativo, la culpa será de los niños y niñas porque no han cumplido con las medidas. O de los padres y madres, por no haberles enseñado bien a lavarse las manos, a ponerse las mascarillas, o a quitarles el “mal hábito” de compartir. O del profesorado por no haber planificado bien.

En los últimos días están siendo los jóvenes sobre los que esta recayendo la culpabilidad de contagios y brotes y por tanto la tensión permanente de la pandemia.

Por supuesto que existen irresponsabilidades de jóvenes, como existen en mismo número de adultos. Pero la cuestión es que se han convertido en un blanco fácil, sobre el que apuntar en caso de que algo salgo mal. Nadie se pregunta si la culpa es de ese bar o discoteca de turno que lo ha permitido, y que nada más entrar prohíbe fotos y vídeos, sabiendo lo que puede ocurrir.

Mención aparte merece el papel de las instituciones públicas. Y sí, aquí los poderes públicos también tienen una responsabilidad. Todas sin excepción han fallado en involucrar a los jóvenes (aunque podríamos ampliarlo a toda la ciudadanía) dentro de la gestión de esta crisis sanitaria, social y económica.

Parece que con anuncios impactantes todo está solucionado para concienciar a la juventud sobre las repercusiones de sus actos  con respecto al covid19. Anuncios que están bien, pero que son insuficientes.

Y no solo insuficientes, sino en ocasiones poco representativos de nuestra sociedad. ¿Dónde están las políticas no punitivas hacia los jóvenes? Si nos paramos a pensar, por ejemplo, aquí en Castilla y León pueden juntarse en una terraza, o ir a los toros, pero no pueden, por ejemplo, jugar al baloncesto o al fútbol. Si miramos, todo ha sido prohibición, y no se han promovido iniciativas alternativas de ocio, sanas y acordes con la situación sanitaria que vivimos en la actualidad.

El covid19 ha puesto en el punto de mira a la juventud, pero cabe recordar que han sido invisibles durante años ¿cómo se ha afrontado la precariedad laboral que sufren, las altas tasas de desempleo, la emigración, la imposibilidad de una vida independiente, de poder estudiar, o simplemente de pensar en el futuro?

Incluso ahora en plena crisis monárquica también son culpables de no identificarse con una monarquía que no ha hecho nada por ellos, de no conocer, ni entender, las “bondades” de una institución anacrónica.

Pero en la escala de culpabilidades, los temporeros están en la cima. Los brotes son suyos y no de los empresarios (no todos por supuesto) que incumplen medidas de seguridad y salud laboral, que vulneran los derechos de los trabajadores del campo y que permiten y consienten las condiciones de insalubridad en la que viven.

En definitiva, las administraciones públicas y a pesar de los irresponsables existentes en todos los tramos de edad, debería mirar más hacia dentro y no culpar a los demás de sus propios errores.

Author: Natalia Del Barrio

Natalia del Barrio. Licenciada en Ciencias de la Información. Ex-procuradora de Podemos por Segovia en las Cortes de Castilla y León.

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2 Comments

  1. Se te olvida Pedro Sánchez, Pablo Iglesias y compañía. Que no se enteraron de nada. 44.000 muertos. Y que están de vacaciones ahora. Quién votó a estas alimañas?

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  2. Inercia. Todo son inercias. Ni administración ni particulares han plantado cara al problema. Las administraciones dicen que se soluciona el problema con el tiempo. Y los particulares que lo solucione la administración. Las sociedades actualmente son comodonas y quieren que todo se lo den hecho. Desde la educación, al ocio, al trabajo… El esfuerzo y la imaginación no son cualidades de estos tiempos. El cambio está más en las mentalidades que en estructuras político-sociales.

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