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Unas Edades del Hombre en casa

César Franco en la inauguración del Splendor Dei.

El viejo palacio episcopal de Segovia, en la plaza San Esteban, es ahora Splendor Dei. Más que un museo, y en palabras del obispo César Franco, que el 13 de abril inauguraba el espacio, "un centro cultural que abarca diferentes proyectos abiertos a todo el que contribuya al bien de la sociedad y de Segovia".

Vista áerea.

Del inmenso conjunto lo abierto ahora es el primer patio, donde se c0ncentraran las oficinas episcopales, así como la primera planta. En la planta baja está un nuevo espacio gastronómico y de ocio, el Batihoja, que de momento se extiende por una de las alas pero la idea es aprovecharlo y habilitar otras cinco salas más. El espacio ya tiene un calendario de conciertos programados, con un concierto de campanas a modo de apertura, y la Sinfónica de California para junio. En julio y agosto, flamenco cada viernes y sábado, según se indica en la nueva página web. Este parte más mundana se completará en una segunda fase con otro espacio multiusos en el llamado Jardín Romántico, el segundo patio exterior. También habrá un espacio para la fe, para encuentros, ejercicios espirituales...

Arriba, en la primera planta, se ubica el museo y un ala específica que en el futuro albergara exposiciones temporales. El museo está concebido, y tiene toda la impronta, como una Edades del Hombre en no tan pequeño, no en vano el proyecto museístico ha sido diseñado por las Edades,  con especial peso de la orfebrería, dispuesto por la funcionalidad religiosa de los diferentes objetos, desde conchas bautismales, a viáticos, pasando por las impresionantes custodias barrocas, en la línea de buscar una didáctica espiritual asociada a la cultural. Pero para no ser reiterativos, la orfebrería va de la mano de algunas otras joyas de la diócesis: retablos, cuadros. Objetos cuya historia desentrañan las audioguías editadas por la empresa gestora del equipamiento, ArtiSplendore.

Hasta ahí, arte sacro en estado puro, "la belleza de nuestra fe", que expresaba el vicario general Ángel Galindo, siempre digno de verse y conocerse (a tres euros los segovianos, cinco turistas). Todo armoniosamente y bien dispuesto, iluminación de lujo y funcional. Pero, acaso, lo que le confiere un aire especial es el recorrido por las dependencias residenciales de los antiguos obispos. Una suerte de cápsula del tiempo en la que vemos el despacho del obispo, su alcoba, la sobria mesa de su secretario, diversas dependencias. Y también"la sala del trono", donde los pastores daban audiencia hasta, al menos, 1969, en que Antonio Palenzuela optó por mudarse a un piso particular, en tanto sus predecesores se han instalado en la Casa Sacerdotal del nuevo obispado.

 

Así pues, mucho que ver y más que se verá, del que fuera palacio de Puñoenrostro y Salcedos, para ya en el XVIII y conservando la fachada renacentista, devenir obispado hasta el siglo XX. "La orfebrería, la exposición palaciega, y el edificio mismo", explicaba Galindo al relatar los pormenores de los 18 meses de trabajos, sobre medio millón de euros de inversión, aportados en un 10% por la administración autonómica y el resto por donativos específicos para la rehabilitación, y que pretender ser una puesta en valor en toda la regla de un patrimonio abierto al mundo, rehabilitado y saneado.

Objetivo que se inició con la llegada al obispado de César Franco, que durante su mandato ha dado un decidido impulso a recuperar el patrimonio eclesial desde la premisa de la autofinanciación, "sin que salga del dinero de los pobres", explicaba Galindo. De ahí la adjudicación de la explotación a ArtiSplendore, y que no se limita a Splendor Dei. Como señalábamos en la previa, el museo se enmarca en un pack turístico que tiene la virtualidad de abrir de manera estable y articulada al público joyas como San Justo y Pastor, San Miguel, San Millán y San Martín.

Galería

  • Custodias
  • Alternado arte y orfebrería
  • Alcobas
  • Despacho
  • Sala de recepciones
  • Tienda
  • La zona de restauración

Author: Cultura

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1 Comment

  1. La vista aérea de algunos coches casi empotrados en la fachada, muy buena. Alguien lo comentó ayer. se llevan las cadenas que unen los bolardos. Mas control con los cacos y los autos, claro.

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