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Juicio a Cataluña… ¡pero si era broma!

Fer la puta i la Ramoneta. Una castiza expresión catalana de oscura etimología que refiere a aparentar una cosa y ser la otra. Góngora dejo escrito: Puerta de Elvira en Granada y en Sevilla, doña Elvira. Pues eso.

Conforme transcurrre el juicio queda clara la línea de defensa: formalmente no se declaró la república, no se invirtió en ella un duro, ni en el referéndum. Nadie se saltó la Constitución, ni el Estatut… Puede que lo pareciera, vale, pero en rigor, solo lo parecía.

El 6 de septiembre el Parlament, contraviniendo varios autos judiciales, aprobaba la convocatoria de un referéndum. El día 8 las leyes de «desconexión«, que en caso de victoria del si debían impulsar las estructuras de estado de la futura república. El 21 de septiembre, megáfono en mano Cuixart y Sánchez intentan evitar un registro judicial dirigiendo una multitud de 60.000 personas. El 1 de octubre es la poli del Piolín, megáfono y porra en ristre, intentan evitar que la gente vote. El 10 de octubre, pasado el «referéndum», en pleno vértigo Puigdemont dice:  «asumo el mandato del pueblo para que Cataluña sea una república» ¿qué mandato?. Lágrimas de alegría entre los miles de patriotas convocados en Arc de Triunf, que se convertirán en lágrimas de decepción cuando, segundos después, nuestro hombre en Waterloo matizase, pero «proponemos que se suspenda esta declaración unas semanas». Rajoy manda una carta al president: ¿ha declarado usted la independencia o todavía no? Puigdemont contesta que la lluvia en Sevilla es una maravilla. Ni República ni autonomía, Cataluña es la republiqueta. El 15 Cuixart y Sánchez ingresaban en la cárcel. Junts pel Sí prepara elecciones; Rajoy el 155. Cuando todo apunta a un envainen, las 155 monedas de Rufián, unos centenares de CDRs en la plaza Sant Jaume, convencen a Puigdemont de que se ha cruzado el Rubicón. La «tonta úitl», esta infeliz de Carme Forcadell, presidenta del Parlament, será la encargada el 27 de octubre de leer un documento cuya única frase al particular es «Cataluña restaura hoy su plena soberanía». La rojigualda, sin embargo, sigue ondeando en el mástil de la Generalitat. Rajoy aplica el 155. Puigdemont se pira tumbado en el suelo de un Skoda; Junqueras no, le espera un año largo de prisión. Ha sido el quinto intento de declaración de independencia a sumar al de 1641, 1873, 1931 y 1934.

El Supremo enjuicia si los hechos a grosso modo así expuestos son un delito de prevaricación, de malversación, de sedición y de rebelión.  A diferencia de Natalia del Barrio, mis conocimientos jurídicos son escasos, para eso pago jueces, aunque personalmente me parece que bastante de lo anterior sí hubo. El 6 de septiembre, sin ir más lejos, lo que el Parlament realmente aprobó fue una ley que dice: Pueden meterse sus leyes donde les quepan…

Pero lo que yo piense u opine aporta poco. Más sintómatico es que la defensa diga que la del 6-8 de septiembre fue  una «ley en diferido», no llegó a entrar en vigor. Es cierto que la Generalitat convocó un referéndum pero en aplicación de los requerimientos judiciales la Generalitat se desentendió. Mandamos parejas de mossos a los colegios electorales a decirles a la gente: «esto no es legal».  Vale, ya el día 10 aquel ¿referendum? sirvió a Puigdemont para vincularse al mandato popular, pero solo fue un rato y sin rematar. Luego puso tierra por el medio. Así que, colaborar, colaborar, algo sí, no del todo, pero un poco sí. O sea que si hubo prevaricación fue poquita.  ¿Acaso el Estado cumple siempre con la ley?¿O es que me va usted hacer creer, señor juez, que cuando va a la playa no pasa usted de 90 por hora? ¡Todos lo hacemos, joder! Lo nuestro era aparentar.

O sea, le digo yo a mi hermano el indepe, el día que te fuiste con la estelada y la familia a celebrar el Independence Day ¿te tomaron el pelo?  Y me dice que, bueno, que algún tontorrón habría que creyera que todo aquello iba en serio, pero «los listos» ya sabían que no. Que todo era una movilización popular -al límite de la ley, bien es verdad-, para demostrar al mundo que la fascista España impide a la dulce Cataluña el ejercicio a la libre y pacífica autodeterminación.

¿Entienden ahora? ¡No iban en serio! ¡Todo era apariencia! Se quería aparentar que sí iban en serio pero en realidad no. En realidad, y como siempre, estaban jugando otra interminable partida de la puta i la Ramoneta. ¿Y por qué aparentar? ¿Por qué no Ser? Pues porque no va así. No se puede unilateralmente irse uno ni de la mancomunidad de la Atalaya. ¿Han visto el Bréxit? Tres años llevamos con el puto Bréxit… ¿Y..?

10 de octubre en Arc de Triunf. Declaración en diferido de lar república catalana.

Pero yo me pregunto, si no se puede, ¿por qué no se lo dijeron así a los electores catalanes? Miren, vamos a tirarnos unos cuantos años montando shows, haremos que tal pero al final no lo haremos porque no se puede. Y la verdad es que no se lo dijeron porque la Puta (ERC) y la Ramoneta (CDC) competían entre sí por ver quien heredaría la administración que mueve más pasta del Estado Español. Y competían en el siempre chungo juego de «el más patriota gana», con la siempre inestimable colaboración del nacionalismo español, principal aliado del catalán. Hasta que el hype, la expectativa de una sociedad encerrada en una burbuja de significados, les rebasó. No había vuelta atrás. No había huevos de echar vuelta atrás: el que aflojaba perdía las elecciones.

Y se lió la que se lió. Y nos fundimos una tartera de millones en espots, en webs, en contratar asesores internacionales, en digitales como ara.cat, elnacional.cat, Diploscat y Pollasenvinagrecat, en horas extra de la poli y despliegues de TV3, en programas informáticos, en memorandums per un exèrcit catalá y banc nacional, en cirios y banderas, llacets grocs y pintura de farolas. En jueces y abogados. En malmeter y engañar a bobos y bobas, que más tonto ni cursi no se puede ser, como los de la foto superior, ahora Ahhh, luego Ohhh (¿pero qué esperaban?, pena dan). Todo por aparentar que se hacía lo que no se hacía. Peor, todo para que los caciques del nacionalismo sigan chupando del bote a 100.000€ al año. Tal cual. Para otra vez, si quieres el derecho a la autodeterminación, ¡vete a la ONU so pasmao!

De modo que ahora irá por el canto de un duro que no caigan un pilón de años por intento de subversión constitucional (lo de malversar y prevaricar, ni tan mal, oye, no viene de aquí, pregunta a los Pujol). Pero tranquilos, la cárcel tiene mucho de aparente. No es tan real como parece. Ya verán, un lugar tranquilo donde expandir la mente y  redactar un nuevo libro: El Proceso, sí, pero de Kafka.

Y es que al final, lo único que no es apariencia es el tiempo. Los años perdidos en este pulso estéril. De modo que, mira tú por donde, por fin entendí a un filósofo que siempre se me atragantó, el críptico Martin Heidegger. Lo único real es el Ser y el Ser es el Tiempo. Así que lo único que no es apariencia es el tiempo, y especialmente, el tiempo perdido. Y si un político va a la cárcel a perder el tiempo por hacérnoslo perder a nosotros, ¿qué quiere que le diga? +10 de mi parte. No seré yo el que llore, no. ¿Presos políticos? Tal vez, aunque para mí la política es otra cosa. Básicamente relacionado con la utilidad. Y en cualquier caso, si un político no cumple la ley a la cárcel con él. Como cualquier otro hijo de vecino.

 

Author: Luis Besa

Luis Besa. Periodista,

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4 Comments

  1. Me parece que para hablar del juicio , ya nos dio ponderadamente y de una manera sencilla su opinión, Natalia del Barrio ..este artículo es carnavalesco y desprende un tufo insoportable. . Hasta las fotos, que están ya muy vista como su pobre y reiterativa opinión, disfracese de otra3 cosa

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  2. De pedante le sienta ni pintado …..

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  3. O sea, que esta gente no sabía jugar al mus, o si. Se tiraron un órdago a la grande yendo de farol.
    ¿Qué pasó después?, pues que uno de los cabecillas huyó escondido «puteando» obligando al juez a meter en prisión al resto de «cabecillas» para evitar que otro se fugase (están en prisión preventiva por Puigdemon, no por el juez)
    Ahora dicen que iban de broma, que no iba en serio. Ya lo han comprobado en sus carnes que si que iba en serio, por lo menos para el resto que no han visto su gracia.
    Carme Forcadell en confesiones a su amiga interna en Alcalá Meco se arrepentía de todo y aseguraba que todo esto fue por la cabezonería de Puigdemon. Si te han pillado con el carrito del helado, pues eso,…déjalo y no perjudiques al resto.
    En fin, que la República de Cataluña fue un «gatillazo».
    La diferencia de este artículo con la de la Sr. Del Barrio es que ésta hizo juicios de valor sobre los presuntos delitos a los que son juzgados los acusados, y el Sr. Besa lo que hace es dar un relato de lo que pasó esos días….y aunque parece que lo haga de broma, es que fue así, un BROMA pero muy pesada.

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  4. Es evixente que tiene usted enemigos declarados. Personalmente, me quito el sombrero. Ante doña Natalia, aunque a algunona le parezca trasnochado, tambien, por cortesia 🙂

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