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De máster, doctorado y universidad pública

No hay conversación ahora en la que no te pregunten si tienes máster o doctorado, a las que después de tu respuesta vienen: ¿de qué iba tu tesis? ¿Ibas a clase? ¿Entregaste los trabajos? Y todo ello con media sonrisa, entre la broma y el hartazgo que esta situación está provocando.

Escribía hace un tiempo, cuando salió a luz el primer caso de máster irregular, con Cristina Cifuentes, que en el fondo el PP había tomado de su propia medicina. El Partido Popular, y hemos visto también al PSOE, no soportó que la clase media, que los hijos e hijas de los trabajadores y trabajadoras pudieran acceder a la universidad (por supuesto no en igualdad de condiciones) pero allí estaban y no lo soportaron, ellos (los dominantes) tenían que ser más, no podían soportar compartir los mismos espacios. Por lo tanto se inventaron “la cualificación”, los máster en concreto, porque ellos tenían que ser siempre más.

De hecho, recordemos que lo que echó a Cristina Cifuentes, no fue ni su máster, ni su TFM, lo que echó a Cristina Cifuentes fue el robo en una gran superficie. El PP perdona el clientelismo, la corrupción, el robo VIP de millones de euros, eso tiene perdón. Pero todo lo demás no. Y no digo que robar dos cremas esté bien, ni mucho menos, ni justifico el robo en ningún sitio, pero robar dos cremas siempre es más normal que robar millones de euros.

Mucho se ha hablado de las tesis y de los TFM, pero poco del sistema clientelar de la Universidad, es más, el silencio del rector de la Universidad Rey Juan Carlos, así como de otros rectores es abrumador. Suma y sigue dentro de un sistema que trasladó el estatus social a la Universidad. De hecho, el otro día, gracias a un tuit de Elisa Beni, descubrí que el rector de la Universidad Rey Juan Carlos mientras Cifuentes cursaba el máster, Pedro González Trevijano, está en la actualidad en el Tribunal Constitucional a propuesta del PP. Y lo estamos viendo cuando la Fiscalía pide archivar la causa contra Pablo Casado en el Tribunal Supremo, mientras que parece que sigue adelante la causa contra las otras alumnas VIP. Por cierto, muy valiente la jueza al preguntar si también archiva esta causa para los demás VIP.

Mucho también se habla de los Máster, los plagios, los doctorados, y muy pero que muy poco, de la vida laboral de muchos de los que se sientan en el Congreso de los Diputados. El otro día me dio por echar un vistazo a las biografías, y el resultado fue abrumador: diputados y diputadas que llevan más de 25 años en política, que nunca han trabajado en la empresa privada ni en ningún sitio, o que siempre han trabajado para el partido que representan ¿Por qué no hablamos de eso? Quizá nos daríamos cuenta, cuan alejados de la realidad están muchas veces estos “representantes”, y por lo tanto carentes de la empatía necesaria para defender los intereses de la ciudadanía.

Hablamos de las puertas giratorias, de dónde van a parar ministros y ministras después de su carrera política, pero poco hablamos de dónde vienen. Eso sí a no ser que seas de un partido que cuestione el sistema clientelar actual, entonces sí se hace, y se hace encima con desprecio.

En definitiva, si algo ha demostrado y enseñado el “Caso Máster” ya sea de Casado, Montón o Cifuentes es que seguimos es un sistema totalmente injusto. Se ha trasladado los privilegios, el estatus, a lugares que se suponían democráticos, como son las universidades y un pilar fundamental de la democracia, la justicia.

Se ha trasladado a la Universidad, en este caso a la Rey Juan Carlos, porque como vemos con los casos que han salido y los que no saldrán, la Universidad trató de reproducir el sistema social de privilegios dentro de la Universidad Pública.

Se ha trasladado a la Justicia, porque mientras una jueza de Plaza Castilla si ve indicios de delito en tres estudiantes no aforados, la Fiscalía no los ve.

Y mientras tanto imagino la impotencia de muchos estudiantes, profesores y profesoras de la Rey Juan Carlos, y de otras universidades, viendo cómo se desprestigia la Universidad Pública. Viendo cómo se desprestigia el trabajo y esfuerzo de muchos años para realizar una tesis, para sacarse una licenciatura, para sacarse un máster. Las horas de lectura, de estudio, de preguntas, de agobio, las horas de menos con tus seres queridos, tus años sin descanso, tus miles de libretas de notas, de preguntas, de respuestas, de biblioteca, de viajes para investigar, y de aquellos momento perdidos que te han contado, y todo por culpa de aquel porcentaje mínimo de privilegiados que han querido seguir dejando su sello en todos los lugares, simplemente porque querían seguir manteniendo su estatus y simplemente no querían, al “hijo del obrero en la Universidad”.

Autor: Natalia Del Barrio

Natalia del Barrio. Licenciada en Ciencias de la Información. Procuradora de Podemos por Segovia en las Cortes de Castilla y León.

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6 Comentarios

  1. ¿Con lo de “hijo de obrero en la Universidad”, no te estarás refiriendo al Marqués de Galapagar, verdad? Es que me lo estaba imaginando, y se me ha encasquillado la mandíbula de la risa.
    Me alegra que saque Usted el tema de la “Uni”, Doña Natalia. Un tema que los podemitas “domináis” como nadie. Y digo “domináis” porque eso es lo que hacéis en la “facul” bolivariana de “¿ciencias?” políticas de la Complutense. Un “dominio” absoluto y absolutista. La mayor vergüenza de la Universidad Española.
    De esa podía Usted hablar, Doña Natalia. De sus pintadas proetarras y su guarrería general. De la persecución y acoso a los alumnos no-bolivarianos. De los “escraches” a políticos que no son de “su cuerda”, con “tarjetitas rojas” y todo, ja, ja, ja (mira que son cursis). Y de Monedero. Ja ,ja, ja,…. sobre todo de Monedero, ja, ja, ja.
    Cuéntenos, cuéntenos cositas de esa “facul”.
    O de la “facul” de Málaga, en la que “trabajó” (ja, ja, ja) su amiguito Errejón. Por cierto, Doña Natalia, ¿sabe Usted, si ese impresentable ha devuelto ya la pasta de su beca “bytheface”?….. es que con ese pastizal se pueden comprar mucha cremas para la face.
    Se pregunta Usted,… “Hablamos de las puertas giratorias, de dónde van a parar ministros y ministras después de su carrera política, pero poco hablamos de dónde vienen”, y en parte le doy la razón. Un porcentaje muy alto de políticos nunca ha estado en otro sitio que no sea la política, y jamás ha pisado la empresa privada.
    Pero es ese porcentaje en los podemitas y demás calaña es del 100%, Doña Natalia. De la “uni” de políticas bolivarianas, a la política. Y después, ya veremos. Sinceramente, no veo a los Marqueses de Galapagar volver a la “uni” bolivariana, con los gastos que tiene del casoplón con piscinaca. Pero no pasaría nada, los podemitas tenéis “bula” y vuestros atontaos abducidos os permiten eso de “cabalgar contradicciones”.

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  2. Cifuentes, Montón y Casado recibieron trato privilegiado por la universidad Rey Juan Carlos. Flaco favor hacen estas prácticas a la política y a las universidades. El aforamiento de Casado evidencia aún más la diferencia de trato respecto a las otras tres personas que cursaron el máster de la misma forma que lo hizo el señor Casado y por la que sí han sido imputados. No es justo y hay que decirlo

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  3. Joder Calimocho, que revolcones la pegas a esta criatura. La estoy cogiendo hasta cariño, pobrecita

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    • Ja, ja, ja,…. ¿pobrecita?,….. no conozco podemita pobre.

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