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Cartelera Segovia: La torre oscura

Yo no puedo con los libros de Stephen King por más que sus temáticas de lo sobrenatural impactando en lo cotidiano me resulten interesantes. La verdad es que rara vez he conseguido pasar del tercer capítulo de los obesos tomos que nos sirve. Me resulta el escritor más plúmbeo del mundo. En justa compensación, no me pierdo casi ninguna película basada en sus novelas.

Es el caso de La Torre Oscura, para muchos la mejor obra de King. Película correcta, que empieza bien y termina un poco en lo de siempre. Tenemos al típico niño que tras la muerte de su padre bombero se pasa la noche soñando con un mundo extraño, donde un ángel malo pretende canalizar la energía psíquica de niños especiales para destruir la torre, el sistema defensivo que protege a una serie de mundos, América incluida, de los demonios del más allá. El niño, quieras que no, va adquiriendo fama de loco hasta que, como no podía ser de otra forma, encuentra un portal que le traslada a otro planeta donde encuentra al ángel bueno, un pistolero del Oeste, con el cual forma sociedad para etc… etc…

Hay que advertir que la película de Nikolaj Arcel se basa en las 4.250 páginas de la saga de King. Tomos y más tomos embuchados en 95 escuetos minutos que han tenido una tormentosa adaptación al cine, con 10 años de guiones mandados a la papelera y montajes en el último minuto. Así pasa que la pintoresca sociedad del Mundo Medio de la saga, una suerte de feudalismo tolkeniano en pleno oeste americano, queda poco menos que esbozada, al igual que algunos de los principales items de la novela, los videntes, el Rey Carmesí, los vampiros, y tantos y tantos elementos primordiales que a la postre son los que mantienen en pie la original cosmogonía narrativa. La película, pues, se apuntala en la mera relación entre el pistolero Roland, Idris Eba, y el adolescente Tom Taylor. Matthew McConaughey se desempeña como malo poco convincente. Al reducir de un centenar a solo tres las patas de este taburete todo resulta básicamente predecible y sin tensión. Serie B pura y dura, que tal vez hubiera sido mejor desarrollar en una serie a lo Juego de Tronos.

Tal vez mejor darle la oportunidad a Abracadabra, de Pablo Berger, a pesar de un pésimo trailer que juega a buscar un efecto a lo Ocho Apellidos Vascos y demás insoportables comedias de moda. Los que la han visto hablan muy bien de Abracadabra. Queda pendiente.

Autor: Luis Besa

Luis Besa. Periodista,

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