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Recordando el 90 aniversario de la proclamación de la República en Segovia

  Con ocasión del 90 aniversario de la declaración de la II República Española, Carlos de Dueñas Díez y Aurelio Quintanilla Fisac remiten el presente artículo de opinión recordando algunos aspectos del advenimiento de la misma en la ciudad de Segovia, que fue un activo núcleo difusor del republicanismo de la mano de Antonio Machado.

Hace 90 años en Segovia, en torno a la proclamación de la II República se produjeron algunos hechos que han constituido hitos en el recuerdo de aquella época. Nos vamos a referir a tres de ellos:

  1. Las circunstancias en que Ramón Pérez de Ayala, José Ortega y Gasset y Gregorio Marañón hicieron en Segovia la primera presentación pública de la Agrupación al Servicio de la República, en el Teatro Juan Bravo, el 14 de febrero de 1931.
  2. Heraldo Segoviano es el primer periódico en España que publica íntegro el Manifiesto firmado por los intelectuales citados.
  3. Antonio Machado iza la bandera tricolor en el Ayuntamiento de Segovia, el 14 de abril de 1931.

Veamos antecedentes y detalles de los dos primeros.

El 11 de febrero de 1930, un grupo de segovianos se reunían en el Hotel Victoria para conmemorar el cincuenta y siete aniversario de la proclamación de la Primera República española. Asistieron treinta y cinco personas entre las que figuraba Antonio Machado. Se constituyó un Comité republicano ―Segundo de Andrés, José de Urquiza y Juan Lázaro― y se habló de la fundación de un semanario defensor de las ideas republicanas. Transcurrió el año 1930 entre reuniones para crear un casino republicano, redacción de un reglamento, elección ―y cambios― de junta directiva.

Mientras tanto, en el ámbito estatal, Ortega, Marañón y Pérez de Ayala trabajaban para crear una asociación ―la Agrupación al Servicio de la República― que permitiera al pueblo escapar, no solo de la dictadura de Primo de Rivera, sino del sistema que pretendía perpetuarse a través de lo que el mismo Ortega denominó en El Sol (15/11/1930): «El error Berenguer». Ortega cerraba ese artículo diciendo: «Y como es irremediablemente un error, somos nosotros, y no el Régimen mismo; nosotros, gente de la calle, de tres al cuarto y nada revolucionarios, quienes tenemos que decir a nuestros conciudadanos: ¡Españoles, vuestro Estado no existe! ¡Reconstruidlo! Delenda est Monarchia».

Comenzando el año 1931 se ponía en marcha la Agrupación al Servicio de la República, a la que se la suele asignar como fecha de comienzo la de la publicación en el diario El Sol de Madrid ―10 de febrero― del Manifiesto republicano firmado por Gregorio Marañón, Ramón Pérez de Ayala y José Ortega y Gasset. La realidad es que el manifiesto ya había aparecido antes en los diarios bonaerenses La Prensa y La Nación (19/01/1931). En España no pudo publicarse en esas fechas por encontrarse suspendidos las garantías constitucionales, a raíz de los acontecimientos de Jaca. Bien es cierto que La Voz de Menorca del 29 de enero de 1931, incluyó solo unos párrafos, advirtiendo de que hubiera publicado completo el Manifiesto «si algunas causas ajenas a nuestra voluntad [eufemismo de censura previa] no lo estorbasen».

El fin de las restricciones en las garantías constitucionales y por ende de la censura previa de la prensa, lo comenta el propio Dámaso Berenguer, Presidente del Consejo de Ministros en esos momentos, en su obra De la Dictadura a la República (Editorial Plus Ultra, Madrid, 1935, p. 298): «El día 9 [de febrero], al quedar restablecidas las garantías constitucionales, se levantó la censura de prensa.

El ministro de Gracia y Justicia firmó el día 9 una Real orden dirigida a los presidentes de las Audiencias territoriales ordenándoles que requirieran a todos los funcionarios dependientes para que se abstuvieran en absoluto de intervenir directa o indirectamente en la lucha electoral […]». Ese mismo día 9 ―a pesar de ser lunes y, por tanto, día sin prensa―, La Tierra de Madrid publicaba el Manifiesto, pero también publicaba un breve diciendo que «El semanario “Heraldo Segoviano” publicó, íntegro, ayer, domingo, el manifiesto de los Intelectuales, firmado por los señores Marañón, Ortega y Gasset y Pérez de Ayala». Pero además en el periódico aparecían los nombres de aquellos que se habían adherido al Manifiesto: Segundo de Andrés, Trifón Baeza, Norberto Hernanz, Primitivo Martín, Antonio Machado, Rubén Landa, Antonio Ballesteros, Ángel Revilla, Juan Zuloaga, Mariano Quintanilla, María Zambrano y un largo etcétera.

En efecto, el semanario Heraldo Segoviano, a pesar de la censura, aún en vigor, publicó íntegro, el día 8 de febrero de 1931, el mencionado Manifiesto, siendo el primer periódico en España que lo hizo; el semanario lo editaba Carlos Martín Crespo, comprometido impresor republicano. Además ―como nos recuerda el diario La Tierra, antes citado―, la Agrupación constituida en Segovia «ha impreso, y repartido, millares de ejemplares entre los elementos intelectuales de la provincia».

Heraldo de Zamora anunciaba ya el día 7 la elección de Segovia «para dar comienzo a la campaña en proyecto [que se concretó en el acto del Juan Bravo], porque desde ella se recibieron las primeras adhesiones del grupo».
No hay duda de que esa organización ya creada en Segovia y ese compromiso con el espíritu de la República fue lo que llevó ―como también anunciaba La Tierra del día 9― a Ortega, Marañón y Pérez de Ayala a realizar el primer acto público de la Agrupación en el Teatro Juan Bravo de Segovia, el 14 de febrero de 1931, ahora hace 90 años. Por cierto que el acto estuvo a punto de no celebrarse pues, minutos antes de su inicio, lo suspendió el gobernador civil «pero ante la imponente muchedumbre que acudía a él lo autorizó» como recogía el periódico El Liberal, del 15/2/1931.
Quedan comentados aquí los dos primeros momentos republicanos que han trascendido la historia de Segovia de aquella época.

Sigamos con el izado de la bandera.

Es de general conocimiento que, el 14 de abril de 1931, Antonio Machado enarboló la bandera republicana en el balcón del Ayuntamiento de Segovia. Pero entremos en detalles.

El propio poeta sevillano, profesor en Segovia desde 1919, deja constancia del hecho en una nota aparecida en la revista El Magisterio Español, el 9 de junio de 1937: «Era un hermoso día de sol. Con las primeras hojas de los chopos y las últimas flores de los almendros llegaba, al fin, la segunda República Española. […] Fue un día profundamente alegre […] Mi amigo Antonio Ballesteros y yo izamos en el Ayuntamiento la bandera tricolor. Se cantó La Marsellesa; sonaron los compases del Himno de Riego […]».

El 14 de abril de 1931, el pueblo de Segovia se echó a la calle. El Adelantado de Segovia, al día siguiente lo contaba así: «Ayer, a las ocho de la noche, se organizó en la Casa del Pueblo [calle de Gascos] una manifestación numerosa, a cuya cabeza figuraban los señores don Rubén Lada, don Antonio Ballesteros y don Antonio Machado, pertenecientes [a la Agrupación] al Servicio de la República […]». Al llegar la marcha a la Plaza Mayor ―continúa diciendo El Adelantado― «los representantes de la Casa del Pueblo y de Alianza Republicana subieron al Ayuntamiento y enarbolaron en el balcón las banderas [sic] del nuevo régimen […]». Machado en la descripción del hecho, escrita seis años después de haber sucedido, solo se menciona a sí mismo y al inspector de Enseñanza, Antonio Ballesteros como los que pusieron la bandera en el Ayuntamiento. Así que, la autoría del izado de la tricolor queda clara, fue de los dos Antonios: Machado y Ballesteros. Posiblemente habría más gente en el balcón ya que, nos dice el citado Adelantado: «Allí [en el balcón del Ayuntamiento] hizo uso de la palabra, entre sonoras ovaciones, el presidente de la Casa del Pueblo, don Pablo Velasco […] el presidente del Casino de Alianza Republicana, don Segundo de Andrés […]. Luego el abogado don Pedro Rincón […]».

¿Fueron Machado y Ballesteros los que izaron el 14 de abril de 1931 la bandera republicana en el balcón del Ayuntamiento? Sin duda alguna. Como hemos comentado anteriormente, el mismo Machado lo corrobora: «Mi amigo Antonio Ballesteros y yo izamos en el Ayuntamiento la bandera tricolor». Sin embargo, no fue la bandera portada por los intelectuales de Segovia la primera enseña que se exhibió en el balcón del consistorio. En Segovia, hacia las 5 de la tarde del 14 de abril de 1931, varios republicanos de a pie, decidieron subir al Ayuntamiento a colocar la enseña republicana.

Heraldo Segoviano, en una nota que publicaba el 14 de abril de 1935, con motivo de la conmemoración del cuarto aniversario de la II República, lo recuerda así: «Tratamos de confirmar la noticia en la redacción de HERALDO SEGOVIANO ―cuya vibrante y republicanísima campaña es menester no olvidar― ; vitoreamos a la República […]. Salimos. Al llegar a la Plaza Mayor [la sede del periódico estaba al lado, en Infanta Isabel] decidimos hacer nuestra proclamación, colocando en el Ayuntamiento la bandera tricolor». La bandera que habían ido a buscar tardaba «pero nuestra impaciencia nos impidió esperar y del cercano teatro [Juan Bravo] ―donde dos días antes hablaron Ortega y Gasset (Eduardo), Cayetano Redondo y Serrano Batanero― sacamos un largo trozo de percalina republicana, y llenos de optimismo ―y de percalina― acompañados de un concejal electo, del secretario de la Corporación y otros empleados municipales, llegamos al balcón. Era imposible sujetar la percalina al mástil de la bandera. Tiramos una moneda a un chiquillo que se prestó a traer alfileres de un comercio próximo; con ellos sujetamos al mástil aquel trozo de percalina, ante los dos guardias municipales que nos contemplaban atónitos y que con dos o tres chicuelos eran las únicas personas que allí había. Aquella bandera hizo saber a los segovianos que el régimen monárquico se había hundido […]».

No es pues una leyenda ―hemos leído que se calificaba de tal― que la «percalina republicana» que adornaba el mitin de Eduardo Ortega y Gasset, en abril de 1931 en el Teatro Juan Bravo y, posiblemente (al fin y al cabo era un elemento de la utilería del teatro), también el de su hermano José, 3 meses antes, fuera la primera enseña que ondeó en el balcón del Ayuntamiento para, desde ese 14 de abril, presidir la vida segoviana.
La nota sobre el izado de la bandera que Heraldo Segoviano publicaba cuatro años después de su-cedido el acontecimiento, queda corroborada con el breve que incluye El Adelantado en su número del mismo día 14 de abril de 1931: «A eso de la seis de la tarde, al conocerse en Segovia la noticia de haberse proclamado en España la República, fué izada en el balcón central del Ayuntamiento, Diputación provincial y demás edificios públicos, la bandera republicana».

En el balcón de la casa consistorial, queda claro que enseña se puso ―la percalina del Juan Bravo― con anterioridad a la que portaban los manifestantes que salieron de la calle Gascos a las ocho de la tarde. Sobre el izado en el resto de edificios públicos, sabemos que el Gobernador civil rechazó ondear la bandera republicana en su edificio por no tener «noticias oficiales de haberse declarado la República» (El Adelantado, 15/4/1931).
Por concluir. En Segovia, tras el hartazgo de los años de dictadura primorriverista mantenida por la monarquía, había un decidido ambiente republicano no solo en la intelectualidad sino también entre el común de los mortales. Para mayor abundamiento sobre lo dicho, ahí están los resultados de las elecciones del 14 de abril.

Pero mientras la mayoría de la gente de Segovia se entusiasmaba con la llegada de la II República y colgaba la bandera, primero con alfileres y más tarde bien fija al mástil, otros, los reaccionarios de siempre ―monárquicos a la cabeza―, iniciaban ese mismo, 14 de abril de 1931, su conspiración para acabar con ella… Pero eso es otra historia que, por cierto, ya está contada por Ángel Viñas en su obra ¿Quién quiso la Guerra Civil? (Crítica, 2019).

Conmemoración del 14 de abril de 2021 en Segovia. Arriba, concejales ante la placa de homenaje a combatientes antifascistas. Activistas republicanos. En el centro, Machado, Pérez de Ayala, Gregorio Marañón y Ortega.

Artículo de Carlos de Dueñas Díez y Aurelio Quintanilla Fisac.


Author: Opinion

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10 Comments

  1. No parece que haya nada que celebrar. Los excesos de unos y otros degeneraron en una brutal Guerra Civil entre hermanos con al menos 250.000 muertos. Ayala, Ortega y Marañón renegaron después de la Segunda República. No tuvo nada de democrática. El líder de la oposición, de Derechas, Calvo Sotelo, fue asesinado por el propio Gobierno unos días antes de empezar la Guerra Civil. Ni siquiera se votó su advenimiento. Fueron unas elecciones municipales. Un mal precedente sólo superado en 1978 con nuestra Monarquía Constitucional, con una auténtica Democracia. Aunque hoy haya estado haciendo el indio Luis Peñalosa en la Calle Real con la tricolor y el himno de Riego con algunos nostálgicos de las dictaduras comunistas, que es en lo que derivó la Segunda República. Esperemos que no vuelva nunca a repetirse de estas manos una República con sesgo de Izquierdas. Ya sabemos que conduce a la Guerra Civil.

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    • Independientemente de tu reflexión (a la que le sobran algunas pinceladas de ofensa barata), cada uno está en su derecho a manifestar su opinión libremente en la calle del modo que considere oportuno mientras no denigre o agreda a nadie. Y se puede hacer gracias a la democracia que tanto defiendes y defines como “auténtica”, pero que no respetas al criticar a quien no piensa como tú.

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    • Flojillo comentario. O, ha estudidado poco o, parece, da pinceladas al gusto. No todo lo que reluce es oro, pero tampoco es azul camisa vieja.

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  2. No me negarán agudos comentaristas el derecho a hablar o sí? Y que eran un grupo de nostálgicos de dictaduras y chekas de otros tiempos. Prefiero esta Democracia que la vuestra de 1931.

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    • Nadie le niega el derecho a hablar. Se le critica usar la ofensa personal en su opinión. ¿es algo tan difícil de entender para usted?

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  3. Que pesadez con la dichosa República, hace 90 años de ello y casi 50 que murió Franco y seguimos aguantando el coñazo…
    Con la de cultura que ha tenido esta tierra y gracias a cuatro que siguen viviendo del cuento tenemos que aguantar esteño!!!
    Que hartazgo y que aburrimiento y qué consecuencias va a traer toda esta tontuna!!!
    Por favor váyanse a Peñalara con Franco, la República y si quieren se unen también con Amadeo de Saboya que es casi más de esa época que de esta.

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  4. Ortega y Gasset escribía siendo él diputado en el Congreso unos meses después de promover la nueva República en 1931, tras ver el radicalismo de todos, la quema de conventos e iglesias y otras animaladas su famoso artículo:”No es ésto, no es ésto”. Renegarían posteriormente Ayala, Ortega y Marañón de algo que imaginaron medio parecido a Gran Bretaña para España y que terminó en barbarie. Mírense el libro “Homenaje a Cataluña” de George Orwell para ver como se mataban entre sí las distintas facciones en la Izquierda durante la Guerra Civil. Ya está bien, dejen de marear con este engendro de que fue la República una maravillosa experiencia democrática. Entre unos y otros lo hicieron imposible.

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    • ¿Podría ilustrarnos sobre las ‘derechas’ y sus tejemanejes? Parece que sólo la ‘izquierda’ era mala, según sus reflexiones que “desaparecen” y “pasan por allí”… No nos engaña cambiando los apodos.

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  5. Yo lo unico que quiero señalar y dibulgar es que en españa no hay un sistema democratico o democracia si no una “partidocracia” pues para que un sistema sea considerado una democracia debe de poseer entre otros los siguientes mecanismos : separacion de poderes ,
    principio de representacion todo lo demas que diga llamarse democracia no lo es ej rep . democratica de corea o españa que dice ser una democracia y no lo es puesto que no posee los mecanismos para poder serlo .estamos muy lejos de ser una democracia pero con el esfuerzo de todos los que amamos este pais algun dia lograremos ser una autentica democracia es cuestion de tiempo .

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    • Yo casi mejor, Peñalosa, te cuento el único logro de la Segunda República Española, el voto femenino, promovido por la liberal Clara Campoamor y votado por los partidos de Centro y Derecha y rechazado por todos los de Izquierda, salvo 3 diputados con algo de cabeza, incluida Victoria Kent que votó en contra. Aberrante no, una mujer votando contra el derecho al voto femenino??? Dieron el delirante argumento de que las mujeres votarían lo que les dijesen los curas. Hay que leer más la Historia. Éstos eran los del Progresismo.

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