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Quién es Clara Luquero

LuquerooficialDe cumplirse las previsiones Clara Luquero de Nicolás será la nueva alcaldesa de Segovia, sustituyendo a Pedro Arahuetes tras once años en el cargo. Luquero nació en Santiuste de San Juan Bautista en 1958. De familia muy modesta -Baudilio y Olalla, sus padres, se dedicaban al campo y regentaban una pequeña tienda de comestibles- , su crianza en la Castilla rural y profunda marcó también su ideología. “Especialmente en mi valoración de la escuela pública. Aquella vieja escuela de provincia me descubrió el mundo, fue muy importante en mi vida y en mi valoración de lo público, en la convicción de que la educación es el verdadero motor de cambio de la sociedad y en la necesidad de un estado árbitro que facilite la igualdad de oportunidades”, explica.

Con 18 años partió a Madrid, a estudiar Geografía e Historia, especialidad en la que se licenció por la Universidad Autónoma de Madrid. En la capital, Luquero trabajó unos tres años en la oficina de una empresa de muebles de oficina. Se casó muy joven con un funcionario, José María. con 23 años tuvo a su primera hija, hoy investigadora en biología molecular. Ocho años después, la segunda, estudiante de posgrado Comunicación Audiovisual. “Eran unas circunstancias difíciles, me dediqué entonces a criar a los niños. Hace unos 20 años decidimos volver a Segovia”. Con anterioridad, a principios de los 80, Luquero se afilió al PSOE. “No había una tradición política en mi casa, eso no quiere decir que no fueran gente progresista, pero yo me apunto al PSOE por una forma de entender la sociedad, por entender el estado como un árbitro que aminora las desigualdades. No estoy de acuerdo con la ideología liberal, de dejar hacer, de no intervenir. La igualdad no es real en la práctica, de donde el Estado tiene que hacer ese papel de igualar las oportunidades de los menos protegidos, de ser un redistribuidor de la riqueza”.

Junto a esta vocación política está igualmente la vocación cultural. La cultura es para la alcaldesa una forma de entender la vida. Por eso, de regreso a Segovia, pasará a ocupar la secretaría de cultura de la agrupación local.

De ahí al Ayuntamiento. Fue en 2003, en la primera lista de Pedro Arahuetes, “yo ocupaba la quinta plaza y tuve el privilegio de convertirme en concejala de cultura”. Al principio, la inclusión de Luquero se vio como un peaje de Arahuetes para con el partido, una especie de “comisaria” política en un grupo cargado de independientes como el propio Arahuetes. Sin embargo, pronto surge la complicidad entre la alcaldesa y el exalcalde; en las siguientes elecciones Luquero ocupará la segunda posición de la lista. Para entonces ya había imprimido una personalidad propia a la concejalía y era claramente una figura en auge dentro del equipo. La dimisión del entonces primer teniente de alcalde, Juan Cruz Aragoneses, la aúpa al cargo de Segunda Teniente de Alcalde, cargo que repitió a partir de las elecciones de 2011, siempre en el área de cultura y turismo.

Luquero ha concurrido a varias elecciones al Congreso y al Senado “si bien en puestos de apoyo, sin posibilidad de salir”, dice ella misma. Fue segunda en la lista encabezada por Óscar López al Congreso, de ahí que cuando López es “elegido” para encabezar el partido en Castilla y León en 2010, Luquera pasa a sustituirle como diputada por Segovia. “Fueron apenas dos meses porque al poco se adelantaron las elecciones. En realidad ni siquiera hubo tiempo de asignarme a ninguna comisión”, recuerda. Tampoco le importa, Luquero reconoce que “prefiero la política nacional a la municipal. En 2011, Juan Luis Gordo me dijo si estaba disponible para el Senado, yo le dije que estaba bien donde estaba”.

Y es que Luquero siempre ha aparentado estar realizada políticamente en su cargo de concejala de cultura durante once años, que ella mismo reconoce que han sido “los mejores de mi vida”.  Tan es así que tampoco descarta compatibilizar la alcaldía con la gestión directa del área de cultura. “Ya veremos, habrá que ver como nos reorganizamos, cuando entre la nueva concejala”. Y será una reorganización de mujeres: “por primera vez seremos 8 mujeres y cuatro hombres”.

En cuanto a su gestión, hay bastante unanimidad en que ha sido de lo mejor de la era Arahuetes. Ha sabido conservar y mantener aquellos eventos como Folk Segovia o Titirimundi que ya venían de anteriores mandatos y poner fin a la sangría que suponía los festivales de la Fundación Juan de Borbón. Al tiempo, ha incorporado nuevos eventos, Hay Festival, Música Diversa, Noches de la luna llena, el Encuentro de Mujeres que Transforman el Mundo o la Muces, con gran éxito popular.

Si esa es la cara, la cruz es la falta de transparencia en algunos eventos, como la Muces, y una marcada tendencia a la politización (facción PSOE) de la cultura. Feminismo, reivindicación de la Segunda República como supuesto hito cultural y Machado como guru (aunque su poeta de cabecera es Neruda);  visto desde fuera, el pulso cultural que Luquero ha dado a la ciudad es tópicamente progresista, con un relativo desdén hacia lo tradicional y una exacerbación de lo moderno.  Y es que bajo las formas amables y cordiales de Clara Luquero -la antítesis de Arahuetes en muchos aspectos- late una visión muy ideológica, muy pasada por el tamiz de lo político tanto de la vida como de la sociedad.

 

 

Author: Redacción

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3 Comments

  1. No es mal semblante. El tamiz político es claro y, está claro. Por eso existen los Partidos, las ideologías, las elecciones democráticas para que pueda haber cambios, en definitiva llevar a cabo las ideas que una mayoría cree acertadas. No es malo, siempre que seamos capaces de proponer, dialogar, consensuar y aceptar la participación de todos. Eso falta cuando hay dictadores. Veremos, la esperanza núnca se pierde. Salud!

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  2. Pues esperemos que el apoyo de IU no conlleve únicamente el dedicarse a poner ‘aes’ en vez de ‘oes’ hasta en el “bacalao de Bilbao” o en cambiar denominaciones de calles (lo único que ha propuesto IU o el señor Peñalosa en estos años). Por cierto me ha dicho un pajarito qué pío pío, que de participación ciudadana poco o nada en el supuesto cambio de plaza del Seminario-gobernador Suárez con los vecinos de la zona. Alguno dice que por qué no el senador de la transición Santiago Ballesteros, que parece vivió en la zona y también se mojó y mucho dado su status social. Anda que digo yo que no hay sitio para nombrecitos en las famosas y exageradas y megalómanas, por extensas, ampliaciones urbanizadoras del señor Arahuetes en su PGOU. Descansen un poco de pardilleces y dedíquense a arreglar la ciudad, desde la izquierda, la derecha, el centro, de lado, patas arriba o con la yenca ¡Pero hagan algo además de vivir de los buses urbanos del primer año, hace una década y a sueldo de los ciudadanos, leñe majetes y majetas por supuesto!
    https://www.youtube.com/watch?v=9bfZeS9uKJI

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  3. Incluso los que no somos muy Arahuetistas, miramos la nueva era Luqueriana con cierta esperanza e ilusión. Es otro aire.

    Quizás la de cultura, ha sido la única concejalía de la era Arahuetes que ha funcionado con eficacia y ausente de polémicas.

    Yo me alegro con las lógicas reservas.

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