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La tragedia de la hostelería: ya solo quieren “hibernar”

Convertidos en los grandes perdedores del covid19, los bares y restaurantes de Castilla y León, entre el desánimos y el hartazgo, la desesperación y la indignación, se manifestaron en una concentración ante la sede de las Cortes de Castilla y León, en Valladolid. Unos 50 empresarios y trabajadores del sector, con el presidente de HOTUSE (Hostelería y Turismo de Segovia) anteriormente AIHS), desplazados desde la capital y encabezados por el presidente de la organización, Enrique Cañada , se sumaron al millar de compañeros en la iniciativa.

Y es que este viernes es el último día hasta nueva orden para disfrutar de los bares en Segovia. Es la puntilla para un sector que “malvivía” tras el confinamiento de primavera y gracias a la leve recuperación de los meses veraniegos ha aguantado hasta ahora -los que han podido- el hachazo de las últimas restricciones tales como toque de queda o prohibición del servicio en barra. Más si cabe considerando que el coronavirus no da trazas de ceder: muy pocos continuarán abiertos estos días fiados a la única tabla de salvación que les permite la administración: el take away, la comida para llevar.

Se quejan de que “en realidad, y según datos del ministerio de Sanidad, solo el 3.5%% de los contagios se han producido en establecimientos hosteleros. Es más, la mayoría de contagios se producen en reuniones familiares, botellones y fiestas privadas que precisamente se han visto estimuladas por las restricciones a la hostelería”, explica Javier García Crespo, gerente de HOTUSE.  Este último es un dato que los hosteleros creen que se fomenta con toques de queda y restricciones. “En los bares, en los restaurantes, hacemos las cosas bien, hay seguridad, el problema llega cuando cierran los bares y los encuentros se realizan en entornos no seguros, no controlables. De algún modo, el cierre de bares incentiva los contagios”, añade Crespo.

Sanidad reconoce este hecho, pero considera que el enemigo a batir a estas alturas de la segunda ola es la movilidad, los desplazamientos “innecesarios” de los ciudadanos cuando van al bar, a los centros comerciales, deportivos, a los cines… Es el paradigma imperante en toda Europa, donde la hostelería es el primer sacrificado con el objetivo de fondo: restar incentivos a la movilidad, mantener al ciudadano en casa el máximo tiempo posible.

Pagar estando cerrados

Pero hay otra diferencia, y es que en la mayoría de los países se están aplicando “medidas paliativas“. En España no. “No entra un duro en el cajón pero seguimos pagando los impuestos, las cotizaciones sociales, los impuestos municipales… Lo que pedimos es que ya que se nos restringe la actividad y nos dejan sin ingresos, por lo menos reducir gastos, que nos quiten del pago de estos impuestos”, razona Crespo. En el fondo, los hosteleros ya solo aspiran a hibernar, a entrar en una suerte de coma en el que, ya que no ganan dinero, al menos no tengan que perder lo poco que les queda. Hibernar hasta que pase el virus.

Y es que no hay que saber de matemáticas para ver que, por si fuera poca amenaza a la pervivencia de los bares el covid en general, el tener que cerrar y a la vez pagar no hace sinó ahondar la fosa en la que están quedando enterrados cientos de negocios. Con el agravante de que hostelería es solo la punta de lanza. “Detrás de la hostelería están las empresas de servicios, ganaderos, vinos, el impacto a nivel de empleo es brutal”, concluyen en HOTUSE.

Hosteleros Segovianos en la concentración de Valladolid.

Author: Redacción

Acueducto2. Noticias y actualidad de Segovia.

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