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La obra de Claret sigue en el aire por culpa de un adoquín del 12

La obra de pavimentación de Padre Claret sigue en el aire, una vez que el Ayuntamiento ha desestimado las modificaciones del proyecto propuestas por la empresa adjudicataria (Mava 2000 S.L.) dejando abierta la posibilidad de que la propia firma pueda aún solicitar una ampliación de los plazos de ejecución pero sin que quepa la revisión de precios. “La empresa tiene que evaluar si le interesa ejecutar el contrato en las condiciones actuales y en qué plazo y el Ayuntamiento valorará si es suficiente o hay que tomar otra decisión”, en palabras del concejal de Obras, Miguel Merino.

La traducción a la práctica es, en todos los casos, que se aleja el horizonte del inicio de las obras (y su terminación), tanto si la empresa sigue asumiendo el proyecto tal como está planteado, con la cortapisa de saber que no dispondrá de los materiales de obra hasta dentro de varios meses, como si al final acaba rompiéndose el contrato por alguna de las partes obligando a un nuevo proceso de adjudicación. “Nos vamos a un puñado de meses, no me atrevo a decir si tres, seis o cuántos”, admitió este jueves el edil.

El principal problema de esta obra es una cuestión de adoquines, o más bien de la falta de ellos, agravada por la crisis de suministros tras la pandemia pese a que el fabricante no está ni mucho menos lejos, ya que es la empresa Conorsa, con sede en Santa María la Real de Nieva, donde se hacen millares de adoquines prensados para todo el mundo, aunque siempre con cantos menores.

El proyecto, elaborado en 2017 y ratificado ahora por los mismos técnicos municipales fija, no sin cierto empecinamiento por parte de los redactores, que la pavimentación se realice usando “adoquín de hormigón monocapa envejecido, gris, de 12 centímetros de espesor” y no otro tipo o grosor. Ese formato no está en los catálogos y tendrá, por tanto, que fabricarse ex profeso para la obra de la avenida Claret. También su molde —un artilugio hecho con acero y metales especiales— que, ese si, se fabrica en una empresa alemana, que en la situación actual tarda en servir un encargo de este tipo “ocho meses desde la confirmación de la solicitud”, según ratificaba el director gerente de Conorsa, Antonio García.

Sobrevenida

La crisis de suministros ha cambiado todo: los pazos de entrega del molde y también su precio. “Cuando se redactó el proyecto, el molde tardaba una semana y ahora es mucho más tiempo” reconoció Merino que tachaba la situación de “circunstancia sobrevenida”. Además, los redactores del proyecto calculan que un molde cuesta 7.000 euros, aunque García eleva la cifra al doble “cuesta entre 13.000 y 14.000 euros”, sentenció.

En estas circunstancias, la empresa Mava 2000 echa cuentas a esta hora y sobre la conveniencia o no de seguir adelante con un trabajo en el que cuesta cuadrar las cuentas y para el que, además tendría que conseguir una prórroga, que no podría ser efectivo antes de mayo si se quiere tener asegurados los adoquines cuando sea necesario colocarlos.

Proyecto estrella

La obra de pavimentación de Padre Claret, con la que se pretende dar una solución definitiva a las deficiencias que presenta el firme desde el mismo día de su construcción y ha obligado a realizar multitud de obras, cuyos resultados han sido siempre efímeros se firmó el 11 de junio pasado por 148.242,61 euros, incluyendo IVA sufragados con fondos de los remanentes, y un plazo de cuatro meses de ejecución. Aunque dos semanas después se firmaba el acta de comprobación del replanteo, marcando la puesta en marcha del contador del plazo de ejecución, que sin embargo volvió a pararse por seguir en marcha las obras de la vecina calle de San Gabriel y por los escritos presentados por la empresas proponiendo el cambio del grosor del canto de los adoquines.

Se trata de uno de los proyectos estrella del equipo de Gobierno municipal para el presente mandato.


Author: Redacción

Acueducto2. Noticias y actualidad de Segovia.

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