La comisión de Patrimonio de la Junta de Castilla y León ha ordenado la retirada de las tejas “nuevas” instaladas sólo hace unos días, durante las obras seguidas en la Casa de la Lectura (antigua biblioteca o cárcel vieja, en la calle Real) cuya finalización, precisamente, acaba de anunciar el Ayuntamiento.
Patrimonio estudiaba este 23 de septiembre el resultado de las obras de retejado de la Casa de la Lectura destacando que, aunque para este arreglo se había utilizado mayoritariamente la teja original recuperada, “en una pequeña superficie” del tejado se había usado teja nueva “que no estaba prevista en la propuesta inicial ni autorizada”, así que el organismo ha emitido el correspondiente requerimiento para que el Ayuntamiento retire esas tejas nuevas como propietario del edificio y promotor de la obra.
Pruebas descartadas
El concejal de Obras, Miguel Merino, ha asegurado a acueducto2.com que el Ayuntamiento ha cumplido todos los requerimientos del proyecto y ha realizado el retajado del inmueble utilizando teja antigua, recuperando parte de las que estaban anteriormente y comprando una partida de teja vieja en una tejera de Cuéllar que responde exactamente a las originales en tamaño, forma y curvatura.
El edil sostiene que durante la obra se realizaron distintas pruebas sobre el resultado final que quedaría usando tejas nuevas o viejas y que los técnicos de la Junta habrían visto, hace unas dos semanas, “un metro cuadrado con la prueba de teja nueva”, aunque entonces se les dijo que la retirarían. No obstante, los técnicos de la Junta creen que se trató de usar tejas nuevas en algunos puntos para “cubrirlas” después con las de la cobija, pero ya entonces advirtieron que esa opción no era admisible por no ajustarse al proyecto.
Merino cree, además, que la discusión real en la comisión habría sido el de la diferencia cromática que se aprecia a simple vista en la cubierta entre las tejas recuperadas y las compradas, una diferencia de color a la que restó importancia porque parece derivarse de la absorción de sales en el tiempo que han estado almacenadas al aire libre las procedentes de Cuéllar mientras que los expertos creen que el color blanquecino desaparecería en dos o tres inviernos.
Curiosamente, este mismo miércoles la Alcaldía anunciaba la inminente retirada de los andamios que rodean el edificio para dar por finalizada la obra de acondicionamiento del edificio que incluía el retejado junto a la recuperación de otros elementos del edificio.












Últimos comentarios