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El último relojero: La Granja digitaliza el reloj del campanario de Los Dolores

Isidoro Arévalo, el último relojero de La Granja, en 2017.

Desde 2007, Isidoro Arévalo, maestro industrial jubilado y mayordomo de la granjeña Hermandad de la Virgen de los Dolores, ha sido el responsable de, cada semana, encaramarse a la torre del templo, dar cuerda, mantener y engrasar los engranajes del que era uno de los últimos relojes mecánicos de campanario de España. Es un cargo voluntario que “heredó” de su padre, y que se viene desempeñando sin apenas cambios en lo básico desde que se instalara el reloj, hace 136 años.

Los años no perdonan a nadie y subir las angostas escaleras era cada vez más duro. Por otro lado, no hay un relevo generacional. Se ha intentando pero no se ha conseguido algún aprendiz para Isidoro, pues la operación requiere destreza y controlar de mecánica. Con motivo de la pandemia, el relojero dejó de acudir a su cita y las manecillas se quedaron detenidas en el tiempo, las campanas dejaron de dar las horas.

Visto que no había relevo generacional, al ayuntamiento no le ha quedado otra que digitalizar el motor del reloj, respetando los históricos engranajes. Se acabó la inercia pendular que acompasaba el ritmo de las horas. Se ha apostado por un sistema  electrónico acoplado al lado de la esfera de la fachada y controlado por señal vía satélite. De esta manera, el reloj siempre estará en hora sin necesidad de que nadie deba darle cuerda. Una adaptación que permite mantener adaptada a la actualidad una seña de la identidad granjeña.

Se pierde, eso sí, el romanticismo de uno de los últimos relojes de torre que funcionaba aún mecánicamente. Una maquinaria fabricada en 1881 en el taller de los Hermanos Ungerer de Estrasburgo. Consta de un minutero con péndulo y contrapeso de 15kg, una corona para las horas con contrapeso de 80kg y una corona para los cuartos con contrapeso de 70kg. Fue la Real Hermandad de la Santísima Virgen de los Dolores quién adquirió el reloj en 1885, tañendo sus primeras campanas el día 5 de octubre de ese mismo año. Era una cuestión de tiempo.

En 2017 acueducto2 dedicó un reportaje al trabajo de Isidoro, con un pequeño vídeo en el que puede verse la mecánica de los engranajes para dar los campanazos. Una pequeña maravilla que poco cambiaría desde la invención del péndulo por  Christiaan Huygens en 1656.


Author: Cultura

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1 Comment

  1. En ese Real Sitio, no será por falta de empleados municipales. Que ya se encargó el ilustre de dejar bien colocados a muchos. Alguna muy próxima.
    El día que tiren del hilo, darán el campanazo.

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