Los procuradores del PP por Segovia, Francisco Vázquez y María Ángeles García, comparecieron ante los medios para presumir de lo muy buenos no, lo siguiente, que son los presupuestos de la Junta para Segovia, con”cifras récord de gasto en la provincia”. A la hora de la verdad, sin embargo, Vázquez tuvo que justificar la apenas simbólica dotación presupuestaria asignada a los dos proyectos estrella del gobierno autonómico: la unidad de radioterapia y el nuevo hospital.
La idea es que el futuro hospital está aún en una etapa tan embrionaria que asignar fondos carece de sentido. Según contaba Vázquez todavía no está claro si se construirá en la parcela anexa a salud mental (Antonio Machado) o habrá que comprar terrenos aledaños. En cualquier caso habrá que modificar el PGOU de Segovia, que dándose bien será para ocho meses. Ya estamos en 2021 entrado. A continuación la fase de redacción de proyecto, otros ocho (con el turbo puesto) y ya estamos en 2022. Luego las obras, que aunque Vázquez no comprometió plazos sí dio a entender que no será precisamente como el hospital express de Isabel Díaz Ayuso. Serán dos años más de obras como mínimo con lo que nos plantamos en 2025, luego, claro, hay que dotarlo de equipamiento y personal, todo lo cual con su correspondiente aparataje administrativo. ¿2027?
Radioterapia en Recoletas en 2022
Este es el calendario trazado por Vázquez, lo que abre la necesidad de “una solución provisional” para la perentoria necesidad de facilitar la dispensación de radioterapia en la provincia. Es la ya conocida solución de conveniar con la clínica Recoletas (antiguo hospital de la Misericordia) la instalación allí de una unidad de radioterapia que preste el servicio en Segovia y haga de puente hasta la entrada en servicio del nuevo equipamiento hospitalario.
Sin embargo, tampoco para esta opción provisional parecen haberse habilitado los fondos necesarios, solo 45.000€. Algo que Vázquez explicó “confiamos mejorar en la tramitación presupuestaria” con la idea de que a finales de 2021 pueda prestarse el servicio en la ciudad de Segovia.
Pero el camino tampoco está exactamente expédito. Las negociaciones van bien “hay buena voluntad por ambas partes y esperamos que fructifiquen”, dijo el vicepresidente primero de las Cortes, pero recordó que igualmente en Recoletas tienen que hacerse arreglos y mejoras, concederse una licencia de obras, terminarse los acabados del búnker y, entonces ya sí, instalar la máquina. Total: “Si hacemos un convenio de colaboración con Recoletas, como el que hay en Valladolid, en un año o un año y pico se puede estar prestando la radioterapia en Segovia”, explicaba Vázquez. Estando como estamos en diciembre, sumen este “año y pico” y nos ponemos en 2022.














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