(Avance)
El Ayuntamiento de Segovia no permitirá el vallado de la finca en la que aparcan libremente usuarios de la estación ferroviaria Guiomar, según ha adelantado la alcaldesa, Clara Martin, basándose en un informe de los técnicos de Urbanismo rechazando la iniciativa de cierre de los propietarios a través de una declaración responsable. Los dueños de la finca habían avisado que impedirían el aparcamiento a partir del próximo lunes aunque ahora cuentan con la advertencia de la regidora de que no pueden hacerlo y de que si lo intenta se encontrará con la Policía Local con la orden de detener los trabajos.
En su informe, los técnicos basan el rechazo al vallado en la exigencia de que el cierre tendría que realizarse, en su caso, con un cierre de piedra en seco y no con malla, como se pretendía por los dueños; en el hecho de que la parcela linda con el vial de acceso a la estación que, siempre según las explicaciones de Martín, obligaría a contar con autorización de Adif y, como tercer argumento, que en la zona hay presencia de líneas de alta tensión por lo que se hacen necesarios también otros permisos.
Como se ha venido adelantando en acueducto2.com, los propietarios de una finca de 2.000 metros cuadrados —que además da paso a otras fincas en las que se realiza la misma práctica— en la que los usuarios aparcan a diario unos cien coches en un “aparcamiento espontáneo“, en palabras de Martín, anunciaron hace una semana su intención de vallar la finca prohibiendo el aparcamiento a partir del día 13. Para ello, en diciembre habían registrado una declaración responsable ante Urbanismo —el trámite habitual para estas actuaciones— para anunciar sus intenciones.
El departamento municipal no puso pega alguna en dos meses y el portavoz municipal, Miguel Merino, llegaba a puntar que desconocían la intención de los dueños hasta que se instalaron los carteles. Fuere por ignorancia o por dejadez, lo cierto es que el Ayuntamiento movilizó sus resortes después de ver los carteles y ahora cuenta con un informe de sus propios técnicos prohibiendo la actuación de los dueños del terreno, que aseguran temer que cualquier incidente en la finca acabe obligándoles a asumir responsabilidades que no desean.
Mantener la idea de cerrar
Por su parte, los propietarios del terreno sostienen que acatarán la prohibición que ahora pesa sobre sus intenciones, si bien no se plantean renunciar a realizar el cierre en las condiciones que se les requieren o utilizar otras fórmulas que impidan el estacionamiento de vehículos. En cualquier caso, pese a que ya habían contratado los trabajos de cierre para la fecha anunciada, el próximo lunes no habrá alteración alguna en el polémico terreno.













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