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Postales de Segovia: Taller de cerámica de los Zuloaga

Postales de Segovia: Taller de cerámica de los Zuloaga.

Escribe, acertadamente, el catedrático y poeta Luis García Montero en referencia a la tarjeta postal, que su objetivo es:

“encontrar la perspectiva justa que dé sentido a lo que la cámara tuvo delante, ya que cuando se pasea por una fotografía antigua, la imaginación debe tantear con prudencia los puntos cardinales. La memoria del viajero, dice el poeta, recuerda postales, siendo los recuerdos como un río embovedado que fluye bajo los pies del presente”

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Antigua iglesia de San Juan de los Caballeros, taller de cerámica de Daniel Zuloaga, Segovia.

Antigua iglesia de San Juan de los Caballeros, detalles, taller de cerámica de Daniel Zuloaga, Segovia.

 

“Jamás artista alguno tuvo templo tan apropiado y suntuoso para su alto ministerio” José Tudela.

 

Guardas de la Serie I de postales del Taller de Cerámica de Zuloaga.

Guardas de la Serie I de postales del Taller de Cerámica de Zuloaga.

Las tarjetas postales: El taller, la casa, la obra… su vida y la inmortalidad.

Presentamos la colección de 40 tarjetas postales ilustradas de la “Cerámica artística – Vda. e hijos de Daniel Zuloaga – Segovia”. Editadas en dos cuadernillos recortables de 13,8 x 9,8 cm, color sepia.

Impresas en los talleres de Hauser y Menet.

Las imágenes están realizadas en las primeras décadas del siglo XX. La edición, en la que figura la reseña de ‘viuda e hijos’, es posterior a 1924. Una de las postales representa la estatua de Daniel Zuloaga, esculpida por Emiliano Barral, colocada dicho año en los jardines de la plazuela de la Merced.

El monumento se inauguró dicho año y no cambió su ubicación hasta 1950. Año en que el busto se traslada a su actual emplazamiento, la plaza del Cronista Diego de Colmenares en los jardines que rodean la antigua iglesia de San Juan de los Caballeros, taller de la cerámica Zuloagaver Nota 1 al final-.

 

Tarjetas postales con propaganda del Taller de Zuloaga.

Tarjeta postal del estudio de Zuloaga, cliché J. Duque.

Mariano Gómez de Caso, estudioso de la obra de Zuloaga, en su trabajo, inédito hasta la fecha, Tarjetas postales con referencia a la iglesia de San Juan de los Caballeros, indica:

“en marzo de 1908 escribe Ignacio Zuloaga a su tío: Hoy he recibido las tarjetas de San Juan por lo que te doy las gracias; van a servir de propaganda”.

Queremos suponer que se trata de una tirada de postales como la que se referencia en la ‘Nota 1’ de esta entrada, firmada por Ignacio.

Tarjeta postal con sello de la Cerámica Artística de ‘Hijos de Daniel Zuloaga’.

Esta tarjeta tiene la leyenda “Segovia. Talleres de D. Daniel y D. Ignacio Zuloaga”. La postal tiene matasello de Segovia 27 de octubre de 1912, está expedida a París.

También tenemos contancia de una postal con una imagen de ‘cliché J. Duque‘ que tiene la leyenda «Segovia. San Juan de los Caballeros. Estudio de los pintores Daniel é Ignacio Zuloaga«.

Igualmente podemos observar ‘propaganda’ de la Cerámica en una postal, impresa por la Fototipia de Hauser y Menet.

Se trata de un sello estampado en azul y con la leyenda «Hijos de Daniel Zuloaga. Taller de Cerámica Artística (Segovia). San Juan de los Caballeros». Esta postal, de dorso dividido (sin el logo ‘HM’ de Hauser y Menet), puede ser un encargo de los hijos, posterior a la muerte de sus padres.

 

Daniel Zuloaga y sus tres hijos, Esperanza, Teodora y Juan

Daniel Zuloaga y sus tres hijos, Esperanza, Teodora y Juan

La foto de los hijos junto al padre es, para mí, la ‘postal’. Aunque conocida, la imagen de don Daniel Zuloaga (Madrid 1852, Segovia 1921) sentado, con su luenga barba, y la mirada respetuosa de Esperanza, Teodora y Juan, refleja la labor y el espíritu artesano de la enseñanza generacional y gremial. Del maestro al aprendiz.

Figura sobria de la que escribió José Tudela:

«su agilidad, su fortaleza, su esbeltez, a pesar de sus años; su blanca y larga barba que quedaba un tanto burlada por la juventud de su temperamento, su alma siempre curiosa, siempre en acecho pronta el entusiasmo y a la indignación, llena de amores y de odios, rebelde siempre».

 

Talleres de moldes, escultura y esmaltación de la Cerámica de Zuloaga.

Talleres de esmaltación, moldes y escultura de la Cerámica de Zuloaga.

Los trabajadores-alumnos, enfrascados en el dominio de la ‘tierra’, nos recuerdan la docencia que siempre impregnó la vida de los Zuloaga.

Una orden del Ministerio de Educación Nacional, de 22 de Noviembre de 1949, dio validez oficial a las enseñanzas profesadas en la escuela de Cerámica Artística.

Fue nombrado director de los talleres, Juan; Teodora era ya directora del Museo, creado por decreto Ministerial el 7 de noviembre de 1947.

 Salas de exposición del antiguo Museo Zuloaga en Segovia.

Salas de exposición del antiguo Museo Zuloaga en Segovia -1-.

El mismo día de su fallecimiento, de la pluma de personas que le conocen bien, con los que ha convivido y con los que ha luchado en pro de Segovia, podemos leer en la prensa local los primeros escritos laudatorios.

Frases que reflejan el franco pesar por el amigo que […] no se ha ido. Queda inmortal en sus obras, queda perpetuado, en sus hijos que, bajo la superada inspiración del pesar, habrán de vivificar el nuevo barro y nutrir los hornos con la antigua leña reflorecida.

Talleres de exposición del antiguo Museo Zuloaga en Segovia.

Salas de exposición del antiguo Museo Zuloaga en Segovia -2-.

Muere en su casa-taller de San Juan de los Caballeros, en la tierra que él ha elegido para vivir y de la que está enamorado.

En esa […] iglesia románica que cuando estaba en peligro de ser derruida; la adquirió Zuloaga, dedicando a ella todos sus amores y entusiasmos, llegando últimamente a edificar allí su vivienda, porque el artista decía que quería vivir y morir entre sus cacharros.

 Los ‘cacharros’ de Daniel Zuloaga.

Los ‘cacharros’ de Daniel Zuloaga.

La visita al taller de Zuloaga era parada obligatoria para los turistas que visitaban la ciudad. Reyes, aristócratas y las altas personalidades extranjeras pasaron por sus salas. Sus ‘cacharros’ eran admirados por todos.

Algunos de estos emigraron por todo el planeta pero otros quedaron en los anaqueles y rincones más insospechados del Museo. Piezas que Daniel primero y los hijos después, fueron almacenando y coleccionando para deleite de todos nosotros.

Anaqueles y paredes repletas de cerámicas en el antiguo Museo Zuloaga de Segovia.

Anaqueles y paredes repletas de cerámicas en el antiguo Museo Zuloaga de Segovia.

Hoy, la mayoría de los objetos han pasado a manos privadas. El Museo Zuloaga, estatal, dependiente de la Junta de Castilla y León, sito en la antigua iglesia, y otro privado, situado en el antiguo palacio episcopal, muestran interesantes piezas (el primero con visitas un día a la semana; el segundo cerrado en la actualidad y, mucho nos tememos, que su colección se fraccionará). También la familia Zuloaga tiene su museo.

En las postales que vamos incluyendo en esta entrada, podemos observar las salas abarrotadas de caprichosas piezas de cerámica. Muchas están en las habitaciones en las que transcurría la vida diaria y fueron morada familiar.

Cuarto de baño del Museo Zuloaga, Segovia.

Cuarto de baño del Museo Zuloaga, Segovia.

Cándida, Teodora y Juan, los continuadores de la obra en ‘San Juan‘, tras el trabajo:

Se refugiaban en una pequeña estancia donde no se apagó nunca la lámpara familiar. En esta estancia un viejo sillón de cueros labrados tiende sus brazos, en espera interminable, junto al ventanal de cristales emplomados…

 Estancias del antiguo Museo Zuloaga en Segovia.

Estancias del antiguo Museo Zuloaga en Segovia y capilla del Cristo de Lozoya en la catedral de Segovia.

A través de las tarjetas podemos adentrarnos en el hombre enamorado de Castilla, su paisaje y sus hombres se le antojaban supremas cerámicas, amasadas con tierra viva, y recocidas, a través de siglos, con fuego de almas y de sol.

Azulejos, platos, pequeñas piezas escultóricas de irisados reflejos metálicos que sólo la magia de la química de los Zuloaga y la sabiduría de sus mezclas han sabido parir.

Esta catedral de oro crepuscular; este acueducto de los emperadores; estos caminos blancos en tierras morenas; estos campesinos arquetipos, extraídos de la cantera solar; estos santos atormentados y alucinantes hermanos del páramo, de la roca y del alcotán; estos zocos de tenderetes, pintoresco en las pardas capas y los refajos polícromos…

Piezas de cerámica del taller de Daniel Zuloaga, Segovia.

Piezas de cerámica del taller de Daniel Zuloaga, Segovia.

Los tipos segovianos, de los que supo sacar hasta el último suspiro de su curtida piel, nos recuerda a la gente sencilla y sincera de Castilla, que entregada al terruño pasaba sus días enfrascada con las faenas de la tierra y las horas de solana.

Gentes entre las que quedó a vivir, quizá embrujado por su temperamento, como el diplomático francés que en el siglo XIX escribía:

«[…] sacudidos los espíritus por esta sed universal de oro que reina en otros lugares, resulta sorprendente encontrarse con un pobre castellano que prefiere quedarse unas horas a respirar al sol, a ganar una suma elevada que se le ofrece a cambio de algún servicio que, por otra parte, ofrecerá gratuitamente […]».

Cerámicas del taller de Daniel Zuloaga, Segovia.

Cerámicas del taller de Daniel Zuloaga, Segovia.

Si para iniciar el comentario de las postales elegimos la imagen de los hijos en torno al maestro, hemos de terminar con la pétrea e inmortal estatua, cincelada por Emiliano Barral.

El interés gráfico es indudable, ya que se encuentra en su primer emplazamiento, la plazuela de la Merced.

Fue colocada en 1924. Posteriormente, acondicionado el jardín anejo a la iglesia de San Juan de los Caballeros, es trasladada a la plaza de Colmenares, donde hoy se encuentra.

Las cerámicas abarrotan las salas del antiguo taller de los Zuloaga, Segovia.

Las cerámicas abarrotan las salas del antiguo taller de los Zuloaga, Segovia.

Su buen amigo el poeta y escritor José Rodao, publicó en La Libertad unos versos que podemos leer en El Adelantado de Segovia de fecha 28 de diciembre de 1924:

Busto de Daniel Zuloaga cincelado por Emiliano Barral.

Busto de Daniel Zuloaga cincelado por Emiliano Barral.

“En un jardín escondido,
en el que el mundano ruido
de la población se apaga,
en Segovia han erigido
un busto a Daniel Zuloaga.
Bajo un hermoso dosel
de hojas, que hoy son laurel
para su frente genial,
ha cincelado Barral
un busto de D. Daniel;
del artista que buscaba
el barro y lo transformaba
con arte noble y sencillo
¡Y no quería otros brillos
que el que a sus cacharros daba!
… … … … …»

 

En el libro sobre Daniel Zuloaga, escrito por María Jesús Quesada, la autora comenta que existía otra estrofa, eliminada por miedo a la censura:

“Con palabra temblorosa
decía la verdad pura
escueta y demoledora.
Si llegara a vivir ahora
Está ya en Fuerteventura.”

 

 

 

 

 

Nota 1. El templo de San Juan de los Caballeros de Segovia.

Iglesia de San Juan de los Caballeros, Segovia; grabado de Parcerisa, 1865.

Iglesia de San Juan de los Caballeros, Segovia; grabado de Parcerisa, 1865.

Queda un poco a trasmano, en especial para el turista de ‘agencia’. Es rincón de romántico viajero, junto a otros espacios olvidados de una ciudad perdida, dentro de la Ciudad-Patrimonio.

Se encuentra la iglesia, sin culto, junto a un recoleto jardín. En la plaza del licenciado Diego de Colmenares, cronista de la ciudad y autor de la Historia de la Insigne Ciudad de Segovia. Plaza denominada anteriormente de San Juan y conocida por todos como de ‘los Zuloaga’.

Ábside de San Juan de los Caballeros desde el postigo de San Juan en la muralla.

Ábside de San Juan de los Caballeros desde el postigo de San Juan en la muralla.

Está cercada, al naciente, por las almenas de la muralla, donde se abre el postigo de San Juan. A mediodía y poniente por las nobles casonas del Marqués de Lozoya; el Conde de Cheste; el gobernador de Nicaragua, Rodrigo de Contreras

En su explanada realizaban justas los caballeros segovianos y las cuadrillas corrían las cañas.

Lugar de enterramiento de los Nobles Linajes, el templo, es uno de los más antiguos de la ciudad. Siempre leímos “de finales del XI”, y hoy, gracias a las últimas excavaciones y los estudios de Alonso Zamora, sabemos que se cimenta en lo que ha debido de ser importante iglesia del V-VI, con reformas posteriores en los siglos X, XI, XII-XIII y XVIII-XX.

Ábside San Juan de los Caballeros, Segovia, foto Antonio Passaporte.

Ábside San Juan de los Caballeros, Segovia, foto Antonio Passaporte.

El edificio fue desamortizado por el Estado y vendido posteriormente.

Pasó a manos de Daniel Zuloaga en 1904; en su compra vivió distintas peripecias.

Primeramente fue socio en la adquisición Andrés Pérez de Arrilecea, que dos años más tarde le vendería su parte.

Para pagar, Daniel, hubo de hipotecar la finca. En 1910, al levantar la escritura, es su sobrino Ignacio Zuloaga -pintor-, el que aparece como comprador, cediéndola luego a su tío, quien en 1919 la adquiere definitivamente.

Por testamento pasó a sus hijos, Juan, Teodora, Cándida y Esperanza y en usufructo a su esposa Emilia Estringana.

Fallecida Esperanza en 1937, Teodora y Juan continúan con la tradición familiar, siendo en 1947 cuando por Decreto del Ministerio de Educación Nacional se crea el Museo Zuloaga.

 

Tarjeta postal circulada, firmada por Ignacio Zuloaga.

Tarjeta postal circulada, firmada por Ignacio Zuloaga.

 

 Iglesia de San Juan de los Caballeros, postal de los años 50.

Iglesia de San Juan de los Caballeros, postal de los años 50.

Posteriormente fue adquirido por el Estado, el 20 de junio de 1955. Como dijo Teodora en una entrevista realizada de 1958: estamos sinceramente encantados. Los humanos no podemos alcanzar la perennidad del Estado…

En la misma entrevista podemos leer que todavía se cocía: estamos llenos de ilusión, de esperanzas y de estímulo. Cada día hacemos un poquito. El caso es que no pase tiempo sin que hayamos producido nada. Las leñas de los pinares de Balsaín continuaron manteniendo la llama de los hornos.

En ellos se realizaron conocidos trabajos como los azulejos del Banco Provincial de Segovia, en Sevilla, con motivo de la Exposición Hispanoamericana, o la decoración de una capilla en México, con versión actualizada de la obra premiada en la Exposición de París, compuesta de los apóstoles y el Padre Eterno…

 

 Plaza de España de Sevilla, banco provincial de Segovia de la cerámica Zuloaga.

Plaza de España de Sevilla, banco provincial de Segovia de la cerámica Zuloaga.

 

Tarjetas postales del antiguo Museo Zuloaga, editadas en 1967.

Tarjetas postales del antiguo Museo Zuloaga, editadas en 1967.

 

Author: Juan Pedro Velasco Sayago

Blog de montañismo y excursionismo sobre el Guadarrama, a cargo de Juan Pedro Velasco Sayago. (Coordina el Blog 'Retrosegovia', publicando temas relacionados con la tarjeta postal ilustrada de Segovia).

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2 Comments

  1. Genial la aportación de Velasco a través del arte postal. Una maravilla!!!!!

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    • Dar a conocer la tarjeta postal ilustrada segoviana es lo que pretendemos señor Monroy. Un saludo.

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