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Soto: ‘Si tuviera más que mi pensión y fundara una Caja lo haría con el mismo equipo”

Enrique Quintanilla, en la sala de la Audiencia.

La segunda jornada del juicio contra los directivos de Caja Segovia que se preveía con “sesión doble”, de mañana y tarde, para completar las comparecencias de todos los cuatro acusados que aún faltaban por declarar se ha tornado en maratoniana tras la decisión de Atilano Soto y Manuel Aguidíez de negarse a responder a las preguntas de las acusaciones, mientras que los interrogatorios de Enrique Quintanilla y Elena García Gil se zanjaron con cierta rapidez pese a que el exdirector de Recursos Humanos y la exvicepresidenta del Consejo si admitieron preguntas de todos los abogados.

La declaración del que fuera presidente del Consejo de administración entre 1997 y 2012, Atilano Soto, ha sido sumamente breve —unos 17 minutos— y guiada por las preguntas de su abogado, Joaquín Rodríguez-Miguel que inició alabando las intervenciones previas de sus compañeros de banquillo, miembros del equipo directivo de “esta magnífica Caja Segovia perfectamente dirigida” sobre los que dijo mantener una “confianza supina”, tanto que “si hoy tuviera que fundar una caja y tuviera algo más que la pensión lo haría con ellos”. La pensión a la que hizo referencia es la que cobra como profesor universitario jubilado ya que matizó que “nunca he sido directivo ni he cobrado de la Caja otra cosa que las dietas correspondientes a las reuniones de los órganos de Gobierno como cualquier otro consejero”.

Soto insistió en que los consejeros acudían a las reuniones perfectamente documentados sobre los asuntos que iban a tratarse en ellas y sostuvo que en las reuniones clave que afectan a este caso “no hubo ninguna oposición en ningún caso y tampoco intervenciones” por parte de los miembros del organismo que él presidía, e incluso desveló que en una ocasión llegó a sugerir la posibilidad de encargar un informe sobre uno de los asuntos procedentes del Comité de Retribuciones, aunque el Consejo no aprobó la sugerencia.

Igualmente, aseguró que el contenido de las actas de las reuniones refleja fielmente los asuntos tratados, mientras que achacó el empeño que tuvo en mantener oculta a la opinión pública el listado de directivos y las cantidades de sus prejubilaciones en el cumplimiento de la Ley de Protección de Datos.

Quintanilla, un mero informador

Elena García Gil.

También se produjo este 6 de febrero la comparecencia ante el tribunal del exdirector de Recursos Humanos, Enrique Quintanilla, al que se había señalado veladamente por otros acusados como el “ideólogo” del sistema de prejubilaciones y sus modificaciones, aunque Quintanilla apuntó a los asesores del despacho de Pradas y Cebrián como los que habrían sugerido todo el proceso y también los cambios ejecutados cuando se supo que no se podría ejecutar el Plan Estratégico que motivó el sistema de prejubilaciones para mantener en activo al equipo directivo. El exresponable del departamento laboral afirmó a preguntas del abogado Rafael Yturriaga que él no era beneficiario del plan “sino afectado” por él.

Por otra parte, manteniendo su línea de acusación, el abogado de IU insistió en sus preguntas sobre la salud económica de la Caja, que Quintanilla negó que fuera mala, sino lo contrario, incluso cuando López se refirió a la caída de los activos vinculándolos a los negocios inmobiliarios de la Caja, de los que el exdirectivo negó tener un conocimiento especial.

Abogado y acusado tuvieron dos momentos de encontronazo. El primero cuando López preguntó a Quintanilla si se sentía responsable del fracaso de la Caja, respondiendo el exdirectivo que “igual que todos los demás ejecutivos y 600 empleados, ni más ni menos” y el segundo cuando el abogado inquirió si el interrogado había adquirido preferentes de la entidad. “Y a usted que le importa”, cortó en seco.

La sesión se cerró con la comparecencia de los dos exvicepresidentes del consejo, Manuel Agudíez que también se negó a responder a las acusaciones y en su breve paso ante el micrófono tuvo tiempo de responder con un “no” a la pregunta de si había ganado dinero de la Caja, y Elena García Gil, que además del consejo era secretaria del la Comisión de Retribuciones, abierta a las preguntas de todos los letrados, que como otros acusados manifestó su creencia de que la documentación aportada a los consejeros era la suficiente, mientras que la mayoría de los acuerdos se adoptaban por asentimiento y los que afectan a este caso no se votaron individualmente. García reconoció que en ocasiones se celebraban reuniones de los distintos órganos de Gobierno seguidos unos de otros e incluso, en alguna ocasión, al mismo tiempo y en la misma sala.

Terminada la ronda de acusados, para la jornada de este jueves se ha citado, en calidad de testigos, a la mayoría de los miembros del Consejo de administración de la entidad que serán los que ocupen las declaraciones durante los próximos días de esta vista, tanto este 6 de febrero como la próxima semana, al menos los días 12 y 13, según la planificación establecida en este momento.

Author: Fernando Sanjosé

Segovia (1967). Periodista.

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6 Comentario

  1. Vaya con el espavilado , ahora tiene lagunas en recordar las cosas. No habrá sido la vidorra que lleva y ha llevado a costa de los ahorradores.

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  2. Que poca verguenza tiene con la falta de memoria!
    Lo que tienen que hacer TODOS es devover e dinero que esquilmaron a Caja Segovia y asumir las acciones penales.

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  3. Y yo, menudo chollo 😉

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  4. El Sr. Soto, con su dinero, no pasaba de Torrelodones.
    Lo de fundar una empresa … le queda grande.

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  5. Nunca nos olvidaremos de lo que pasó con Caja Segovia ni con Quitapesares. Quedará grabado para siempre en la memoria de los segovianos (y no para bien.)

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  6. Cuanta razon marta, caja segovia y segovia 21 son la gurtel de segovia

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