Opinión: España en venta

Jesús Postigo, diputado del PP por Segovia, analiza en el presente artículo de opinión los primeros días del gobierno Sánchez.

Corría el año 2011 y Rajoy acababa de ganar las elecciones con mayoría absoluta y su principal y único objetivo era salvar a España de la bancarrota en que los socialistas la habían dejado. No había dinero ni para pagar las nóminas de diciembre de los funcionarios; las facturas sin pagar de los proveedores se acumulaban en los cajones por importe de 30.000 M€; empresas quebradas y muchos bancos y cajas sin liquidez y grandes deudas que hacían peligrar no sólo la estabilidad del sistema financiero, sino, peor aún, todos los ahorros bancarios de los españoles y además con más de 5 millones de españoles en el paro.

Cataluña –perdón, el gobierno catalán- y Artur Mas a la cabeza, seguían como si nada hubiera pasado a pesar de sus agujeros contables y continuaban pidiendo el oro y el moro al Estado. Hasta en cuatro ocasiones el presidente Rajoy se reunió con el presidente de la Generalitat Artur Más en 2012, quien pretendía a toda costa un pacto fiscal para Cataluña tipo concierto Vasco. La propuesta de Más era clara: o Pacto fiscal o el chantaje de la independencia.

El último encuentro tuvo lugar el 20 de septiembre. Se trató de una reunión de dos horas apenas diez días después de la celebración de una manifestación por la Diada en Cataluña que sería el punto de inflexión en la actitud del dirigente de CiU.

Artur Mas agitó entonces la bandera del independentismo, con la que llegó a Moncloa dispuesto a pedir a Rajoy un pacto fiscal que el presidente del Gobierno rechazó de pleno, al no ser compatible con la Constitución. La insaciabilidad del Gobierno catalán había llegado a su culmen y fue el Presidente Rajoy, el primer presidente de Gobierno de España quien les dijo basta al Gobierno catalán y que paraba los pies a sus chantajes de tantos años.

Desde entonces los sucesivos gobiernos catalanes empezaron el denominado proceso catalán. Pero España tenía que solucionar sus muchos problemas, a pesar del egoísmo y la insolidaridad de la Generalitat que iba en aumento, atrapados en sus inicios de procesos judiciales, mordidas a suministradores de todo tipo y una contabilidad de la Generalitat enfangada y deudora hasta las trancas.

Rajoy no cedía, la solidaridad interterritorial de España, la unidad y cohesión del Estado Español y la igualdad de todos los españoles era sagrada. El Gobierno catalán, CiU luego Pdcat, Esquerra, y demás radicales independentistas se la tenían jurada. Y mientras tanto el PNV al acecho, esperando la oportunidad de pasar también factura, pero aún no era llegada la hora, pues estos, más hábiles y prácticos que los catalanes, sabían que para salir de la crisis necesitaban del Estado español y que sin él, sin su ayuda económica, su independencia era inviable.

Llega el año 2016 y la reversión de la situación económica es notoria y palmaria, todos los indicadores económicos crecen y a favor de la economía española, el paro disminuye de forma significativa, el consumo doméstico avanza y con un turismo en España que nunca se había visto.

El nuevo Gobierno de Rajoy, con una mayoría más exigua que la anterior, pero con grandes dosis de habilidad, pacto y diálogo y con casi todos los datos económicos a su favor, consigue aprobar los Presupuestos del Estado de 2017 y 2018.

PSOE, Podemos y Ciudadanos tienen las escopetas cargadas dispuestas a dis-parar en el primer momento que se presente, y los independentistas de uno y otro lado, los republicanos y los radicarles esperan la oportunidad agazapados; y esta aparece con una sentencia de la corrupción, que tanto daño ha hecho al PP por algunos de sus miserables dirigentes.

Una moción de censura, legal pero ilegítima, apoyada por algunos medios de comunicación y lobbys económicos que no conseguían de Rajoy lo que pretendían, lleva a Pedro Sánchez a la presidencia del Gobierno aupado por aquellos a los que siempre había denostado y de los que siempre decía que nunca pactaría con ellos. ¿A qué coste? ¿Si se traiciona así mismo, a sus compañeros de partido, de lo que había dicho y repetido, no es lógico pensar que puede traicionar a los demás y a España?

Lleva 40 días en el Gobierno y todavía sin dar una rueda de prensa, sin dar a conocer su programa -imprescindible en una moción de censura-, y sin explicar que peaje ha tenido que pagar y a que pactos ha llegado con los independentistas, abertzales, populistas, republicanos y radicales para que le apoyaran.

No lo ha dicho, pero por sus obras lo estamos viendo. Traslado de etarras al País Vasco sin pedir perdón ni ayudar al esclarecimiento de los asesinatos pendientes y de los encarcelados del procés a Cataluña; cesión de RTVE a Podemos mediante un decreto inconstitucional; subidas del precio del diésel, aumento de 8.000 M€ en próximos impuestos y subida de la cuota a los autónomos; aumento de un 40% de su equipo de gobierno a costa de todos; aprobación futura de la eutanasia y suicidio asistido; marketing político con los nuevos migrantes, pero abandono absoluto con los ya existentes en España; de la financiación de CCAA y entidades locales, que tan urgente decía ser, ni hablar. Y de la corrupción del PSOE en Andalucía y Comunidad Valenciana ni pío; y por último, de su NO Máster, de su NO Jefe de delegación en misión de la ONU y de su NO tesis doctoral que figuraba en su currículum, nada de nada. Y todavía con un imputado sentado en el Consejo de Ministros. Y de todo esto, los medios de comunicación afines mirando para otro lado.

Ha aceptado el chantaje de todos ellos, independentistas, populistas, abertzales, lobbys económicos e ideológicos y muy buena parte de medios de comunicación, a lo que sistemáticamente se negó Rajoy y el Partido Popular.

Confío, espero y deseo, y a ello contribuiré con todas mis fuerzas, que el daño sea el menor posible y que la España que ahora está en venta como pago de los favores prestados al Sr. Sánchez sea reversible por el bien de todos aquellos que aún creemos en la solidaridad interterritorial de España, la unidad y cohesión del Estado Español y la igualdad de todos los españoles.

Artículo de opinión de Jesús Postigo, diputado del PP por Segovia

Autor: Opinion

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2 Comentarios

  1. Porque no nos hablas de la corrupción de su partido, que es el origen de la moción de cesura que hizo que el pronto olvidado ,afortunadamente , M.Rajoy, se refugiara durante ochos largas horas en un bar.

    No han pasado ni siquiera cuarenta días y en este país hay otro clima, otro ambiente sin la osquedad y zafiedad del anterior gobierno.

    Todavía hay reminiscencias del pasado como usted y la Sra, Beatriz Escudero, no tuvieron suficiente con el fracaso de su estancia en el ayuntamiento para buscarse un huequecito en el congreso para repetir latiguillos del tal Hernando, otra reminiscencias y excrecencia del pasado. No justifique su inactividad con este articulo, chascarrillo lo hace más evidente.

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    • Ja, ja, ja, ja,…. pues claro que hay otro “clima”, Rufi,…. que es verano.
      Me encanta.
      Los “protestones profesionales” han desaparecido. Todo es “gloria”, y ya se han resuelto TODOS los problemas importantes. Y que barbaridad, sin cambiar ni una ley, oiga. Solo con ponerse unas gafas de sol en un avión.
      Tengo curiosidad por saber en el próximo barómetro del CIS (ya controlado por el Psoe, por supuesto), cuales serán las principales “preocupaciones” de los Españoles.
      Ansioso estoy.

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