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El Eresma inunda la Casa de la Moneda cada 10 años

De media, el Eresma a su paso por la Casa de la Moneda circula con un caudal de 3,3m3 por segundo. Sin embargo, la amplitud de su cuenca, el régimen pluviométrico de la zona y la orografía someten al río a regímenes cambiantes y a inundaciones periódicas.

Actualmente, las zonas más sensibles (la terraza del Ingenio Chico) resisten hasta unos 35 metros cúbicos por segundo. Es la inundación más normal, la que tiene una frecuencia estadística de dos años (la última vez fue en 2013, todavía no estaba instalada la mampara de metracrilato y hubo daños tanto en el museo como en el restaurante). Cada 5 años se registra una inundación más severa, como la acaecida en 2009, aún el ingenio en obras, con 51m3 de caudal máximo instantáneo, y que afectó seriamente al complejo. Una precisión “esto de cada 2 o cada 10 o cada 50 años debe tomarse desde un punto de vista estadístico, puede ser que durante muchas décadas no pase nada y puede ser, de hecho es lo más normal, que ese caudal máximo instantáneo se repita al día siguiente. Esto es así porque de un día para otro no cambian las condiciones de lluvia o de saturación”, explica Andrés Díez, coordinador de un equipo del Instituto Geológico Minero que el 4 de octubre presentó un estudio de anegación y propuesta de soluciones, encargado por el Ayuntamiento de Segovia.

El Eresma es así. Según el estudio, el más completo realizado hasta la fecha, hay constancia de crecidas desde hace 60.000 años. Desde que se mide el aforamiento el récord de caudal máximo es de 202 m3. Cuatro veces más agua que la riada registrada en 2009. Cada 500 años se prevé una riada récord de 292 m3, cada 10 de 74, cada cinco de 54 y cada 2 años de 32 metros cúbicos.

inundacionescasalamonedaDesde 1304, cuando el ingenio era un molino, constan 30 inundaciones graves. Las cosas mejoraron con la puesta en marcha del embalse de El Pontón, en 1995. Pero hay que hacerse a la idea, la Casa de la Moneda se ubica en pleno cauce del río (de hecho para su construcción se derivó el cauce a, aproximadamente, el curso actual). Con medidas como las pantallas o un mantenimiento despejado del cauce, se pueden minimizar las riadas menores, pero no las medianas o grandes. El estudio indica que cada 10 años es previsible esperar niveles de inundación de más medio metro en la zona del Ingenio Chico, o de 0,87 cm cada 50 años en el recientemente inaugurado Jardín del Rey o en la sala de la Herrería, en el interior del museo.

Convivir con lo inevitable

El estudio recomienda, por tanto, aprender a convivir con el río como primera medida. “Hay que hacerse a la idea que cada tanto tocará dar un manguerazo y limpiar”, explica Díez, y pone como ejemplo las políticas seguidas en monumentos con problemáticas similares, como el convento de Santa Clara de Coimbra (hoy, un centro de intepretación de las riadas).  Es bastante escéptico ante medidas como un drenaje radical “nuestros estudios indican que no son rentables, se gasta más en eso que en tener preparado el entorno para las grandes crecidas, además, puede agravar la situación a medio y largo plazo”, explica. Con todo, sí recomienda mejorar el drenaje en algunas zonas, en especial, en lo tocante a reabrir el segundo ojo del puente de San Marcos.

Igualmente hay que mejorar aspectos de coordinación predictivos, disponer de un protocolo de emergencia para que las avenidas no pillen a nadie en falso, mejorar la coordinación con El Pontón, que aunque muy condicionado a su escasa capacidad de embalse también puede ser un elemento minimizador de las avenidas.

El problema de las filtraciones

canalruedascasalamanonedaHay otro segundo problema. Paralelamente al estudio de anegación se ha investigado el fenómeno de filtración de agua en los canales interiores del complejo que mueven las ruedas hidráulicas. Aún con la compuerta de entrada del agua cerrada el canal recibe agua. El estudio ha puesto de manifiesto que esta filtración no es de origen subterráneo, sino que procede del azud. Cuando el Eresma va más cargado aumenta esa filtración. A partir de los 20m3 se rebasan en esta zona los umbrales de seguridad. Sabiendo los caudales drenantes, estas inundaciones por filtración se pueden combatir aplicando bombeos (actualmente hay dos bombas) cuando se superan los niveles críticos y coordinando la apertura y cierre de las compuertas de entrada y salida.

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Fotos: Imagen superior, gráfico con las zonas anegables en la zona del Ingenio y su repercusión en las distintas aéreas del complejo. Vista de los canales interiores, donde existe, además, un problema de filtrado de aguas desde el azud. Vista de la terraza del Ingenio Chico, la zona más expuesta a las riadas.

Informe 1 Anexos

Autor: Redacción

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