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Patrimonio tiene vacíos 72 de sus 130 pisos en el Real Sitio de La Granja

Preocupa en La Granja la situación de las viviendas de Patrimonio Nacional y preocupa doblemente. Casi dos de cada tres están vacías, 72 de las 130 viviendas habilitadas en los pabellones de Canónigos, Oficios y Caballerizas esperan inquilinos. Para el ayuntamiento es un patrimonio en barbecho pero también un factor de degradación de la zona noble de La Granja, a mayor abandono más necesidad de inversión en el centro neurálgico del principal atractivo turístico. Un pez que se muerde la cola.

Plano vivienda Canónigos.

Para llamar la atención sobre la situación, el pasado pleno del Real Sitio lanzaba la propuesta de reservar parte de esas viviendas para su alquiler a precios sociales a jóvenes, víctimas de violencia de género, familias desahuciadas. Para ello se propone una comisión mixta que establezca las condiciones de alquiler. La propuesta tiene mucho de brindis al sol, tanto por la tipología (viviendas amplias, pensadas para familias numerosas, pudientes y con servicio, que durante décadas fue la tipología clientelar), el precio, pero sobre todo por las necesidades de rehabilitación de buena parte de esta bolsa inmobiliaria. El plan municipal es más ambicioso, quiere movilizar escuelas taller, buscar interés empresarial…

Todo el complejo, según explica el cronista del Real Sitio, Eduardo Juárez, pertenece a la primera fase constructiva. A mediados del siglo XVIII los tres pabellones, más el hoy ocupado por la Guardia Civil (antiguo edificio de Guardia Real) o el centro de congresos de Paradores (Guardia de Corps), eran viviendas para la élite funcionarial del palacio. Canónigos, como el nombre indica, era la zona residencial para el servicio religioso adscrito a la colegiata. Enfrente, Oficios, acogía al personal que desempeñaba los oficios de la corte y sus familias, Farinelli, Scarlati, como músicos de corte, residieron allí. También el sumiller mayor, los arquitectos, los pintores de corte… Caballerizas acogía cuadras, cocheras y establos de los caballos de la corte, así como viviendas de quienes se encargaban de mantener la cuadra real. “Eran la clase alta del funcionariado de la corte. En  el propio palacio, la corte, unas 85-90 personas, vivían en las plantas nobles en tanto en las buhardillas se hacinaban hasta 600 criados en  condiciones miserables. Los responsables de los principales oficios residían en los pabellones, y el común de los granjeños en infraviviendas, apenas chabolas, esparcidas por La Granja baja”, explica Juárez.

Con el tiempo, el factor atractivo del Real Sitio redundó en nuevos palacios, mansiones residenciales. Ya en el siglo XX, cuando el Real Sitio pierde su carácter de corte, algunos pabellones se reciclaron en viviendas de verano de la burguesía madrileña, que se alquilaban para el verano y se abandonaban el resto del año, y por tanto, no habilitados para una residencia permanente. Sin calefacción, techos inmensos, grandes espacios…

Este es el problema a que se enfrenta Patrimonio hoy, ya no existen veraneantes y debe convertir buena parte de las viviendas en espacios acondicionados. Debe invertir dinero, y no hay o llega demasiado despacio. “Cada año se reserva una partida para ir mejorando las casas y sacarlas al mercado. Acabamos de alquilar una, y está en proceso sacar a alquiler otras seis”. El proceso es transparente, por la web de Patrimonio se informa de los alquileres que van sacando al mercado. El último, 95m² en Canónigos, vivienda de tres dormitorios con una renta anual de 8.550€. Barato no es. “En breve sacaremos a alquiler otros seis”, informan. Y así están las cosas, sobre 15 viviendas vacías en Canónigos, 17 en Oficios, 24 en Caballerizas…

De Santa Cecilia al hotel Serrano

Pero no es el único punto de preocupación. Desde hace varias décadas el cartel de “se alquila” cuelga de una de las joyas del Real Sitio, el palacio de Santa Cecilia, el antiguo colegio corazonista, construido a finales del XIX como residencia de los duques de San Luis, hoy abandonado. Un espacio idílico en cuanto a fachada y paisaje pero muy machacado interiormente. Las ventanas se han tenido que enladrillar para evitar ocupas y vandalismo, el interior está de pena, el palacio se muere. El PP hizo especial mención del tema en el pasado pleno, manifestando la gran preocupación existente por el abandono. Y no es que le falten novias a tan singular inmueble. El problema parece residir en las condiciones de alquiler, a 30 años, insuficientes para amortizar la millonaria inversión que se precisa para ponerlo a punto.

Otro palacio en barbecho, el antiguo hotel Serrano, popularmente Villa Bragas, tampoco encuentra quien lo quiera. En este caso tanto el jardín como el interior están en buenas condiciones, resultado de una escuela taller de finales de los 90. Un edificio, para Juárez, muy interesante históricamente. Mandado construir por el general Serrano, uno de los primeros amantes de Isabel II, a su regreso de gobernador de Cuba, tras amasar una ingente fortuna. Posteriormente pasó a la Sección Femenina, donde realizaban el Servicio Social las jóvenes que pretendían aspirar a una plaza pública o tener un pasaporte. De ahí el mal nombre.

Y aún hay otro tercer inmueble, este en situacion de cuasi ruina. Es la antigua casa del gerente de Patrimonio Nacional, abandonada desde hace décadas, y conocida como la Casa de la Botica, por rematar la calle del mismo nombre, justo al límite con el muro de palacio.

Un patrimonio público que duerme el sueño de los justos. Un sueño que puede derivar en pesadilla.

De arriba a abajo, pabellón de oficios, patio interior de Canónigos, el mejor conservado, y Caballerizas, el peor. Palacio de Santa Cecilia, a orillas del Pontón. Casa de la Botica. Sobre estas líneas, hotel Serrano, en la carretera La Granja-Segovia.

Author: Redacción

Acueducto2. Noticias y actualidad de Segovia.

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