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Una concejala de Vox y otra del PP dejan “tirado” a Figueredo en el pleno de El Espinar

En los plenos del Ayuntamiento de El Espinar ya se ha normalizado la alta tensión entre la oposición del PSOE e Izquierda Unida y el equipo de gobierno tripartito que dirige Javier Figueredo, el alcalde. Menos frecuente es que Figueredo tenga que lidiar con un cisma en toda la regla con los miembros de su propio equipo de Gobierno.

Figueredo y Miriam del Pozo.

Es lo que pasó en el pleno del pasado 7 de septiembre. Se presentaban dos modificaciones de crédito para la aplicación de remanentes como refuerzo de partidas. En la primera, la teniente de alcalde y delegada de personal, igualdad y asuntos sociales, Montserrat Sanz, de Vox, votó que no. “Pensé que era un error, la miré como diciendo, oye te estás equivocando, pero fue así”, explica Figueredo. El equipo de Gobierno salvó los muebles porque la ausencia de la socialista Alicia Palomo -ausencia nada casual por cuanto, al decir de los socialistas los plenos espinariegos se hacen coincidir con las sesiones de Cortes a las que acude la socialista- dejaba la cosa en un empate a seis, los cuatro del PP, el de Vox leal al equipo de Gobierno y el de Ciudadanos, frente a los 4 del PSOE, el de IU y la de Vox. Voto de calidad del alcalde y moción aprobada.

Modificación rechazada, gana la oposición

Hasta ahí un revés para Figueredo y su equipo, aunque no es la primera vez que Sanz le hace la cama si bien anteriormente han sido en mociones y temas de menos calado. Lo peor estaba por llegar. Y es que al votar la segunda modificación  se repetía el mismo patrón de voto pero, para general sorpresa, se abstenía la concejala del equipo de Gobierno (lleva educación, juventud y promoción económica), la popular Miriam del Pozo. 6-5, moción rechazada y cabreo mayúsculo en el equipo de Gobierno.

Que ayer emitía un furibundo comunicado (descargar en el enlace) intitulado “Montserrat Sanz, Miriam del Pozo, PSOE y IU de El Espinar, Votan en contra de El Espinar  y sus vecinos”. Recuerdan que la ruptura del acuerdo del equipo de Gobierno derivará en dificultar las inversiones previstas, tal que mejoras en los colegios o 60.000€ para afrontar la subida de combustible en las escuelas (área que, a mayor abundamiento, lleva la propia Del Pozo), la construcción de una nave-almacén municipal o promociones culturales, entre otras.

Pero todo indica que Figueredo no pasará de los comunicados. No se prevé de momento ninguna remodelación del equipo de Gobierno, ni cese de los “d´íscolos”, ni nada que perturbe el mínimo balance de fuerzas que mantiene al ¿tripartito?, según explicaba el alcalde, dispuesto a respetar “lo firmado en los pactos”, señala.

“Cuchillada trapera”

Hay, eso sí, un enojo de grandes dimensiones. Los “leales” al equipo de Gobierno consideran que tanto la de Vox como la del PP les han endosado toda una “cuchillada trapera“. Según relatan, en las conversaciones previas a la distribución de remanentes ni Sanz ni Del Pozo expresaron la menor oposición. “Al revés, se aceptaron sus propuestas tal cual las formularon”, explican los concejales consultados. Todo estalló en el pleno.

López, Sanz y García Muñoz, de Vox.

Sabido es que la relación del resto del equipo de gobierno con Sanz es entre mala o inexistente, la de Vox va por libre, no hay el menor feeling, y más desde que el partido de extrema derecha descabalgara a Sanz de la dirección provincial. Del Pozo, por su parte, se ha ido apartando del núcleo duro de Figueredo y desdibujándose en sus competencias municipales. El pasado mes de marzo manifestaba públicamente que se sentía apartada por Figueredo y “destituida” en la práctica de sus funciones. Muy sintomáticamente, en el comunicado, sus propios compañeros la califican con un cruel “concejala de algo” (sic).

Cisma en el equipo de Gobierno

Un núcleo duro en que, desde el primer día sí se ha implicado el segundo edil de Vox, Tomás López, pero que tras aprobar unas pruebas a “policía local interino” en breve pasará a ser de la plantilla municipal, para escándalo del PSOE, que lo considera un “puesto a medida” confeccionado por el alcalde para su socio de Gobierno. En cualquier caso, la condición de funcionario municipal obliga a López a dimitir, de hecho presentaba su dimisión el 8 de septiembre, tras el pleno. Teóricamente entra el tercero de la lista, Carlos García Muñoz, siendo una incógnita si estará más con Sanz de lo que lo ha estado López, lo que ahondaría en un cisma que amenaza con llevarse por delante la frágil gobernabilidad de un tripartito que es ya “pentapartito”, con una concejal de Vox a su aire, otra del PP al suyo, el de Vox con el PP y el de Ciudadanos, Jesús Gascón, fiel al alcalde pero fuera de C’s.  En la oposición, se frotan las manos. Bastaría una moción de confianza, y sin acuerdo entre los aún hoy socios, Alicia Palomo volvería a la alcaldía como cabeza de la lista más votada.


Author: Redacción

Acueducto2. Noticias y actualidad de Segovia.

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