El alcalde de Segovia, José Mazarías, se reunió el lunes con cuatro representantes de los vecinos de la calle San Gabriel para abordar las quejas que este colectivo viene expresando desde finales de abril mediante una campaña de carteles en ventanas y balcones en la que reclaman menos tráfico y más seguridad vial en la zona.
El encuentro se saldó con el compromiso municipal de instalar un radar disuasorio (de los que muestran la velocidad al conductor con una señal de aprobación o advertencia) y de estudiar la viabilidad de un nuevo paso de cebra a la altura de las escaleras que conectan con Padre Claret, pendiente de informe de la Policía Local. Los vecinos también pidieron que las marcas viales se pinten en mayor tamaño.
Mazarías no ocultó su malestar por la forma en que se canalizaron las protestas. “Me disgustó que antes de iniciar esta campaña no hubieran hablado con nosotros”, reconoció en una entrevista en Vive Radio Segovia, donde recordó que hace dos años otro representante vecinal trasladó reivindicaciones similares y todas se ejecutaron: la limitación de velocidad a 30 km/h, la señalización vertical y horizontal, los pasos elevados y el incremento de controles policiales. “Se ha hecho todo”, insistió el alcalde, que añadió que según los informes de la Policía Local no consta ningún atestado por atropello en la vía, aunque admitió que “el peligro potencial está ahí” por tratarse de una arteria muy cargada de tráfico.
Menos autobuses a partir de julio
Junto al radar, el Ayuntamiento confía en que otras actuaciones ya en marcha alivien la presión sobre San Gabriel. La más relevante es la puesta en funcionamiento del aparcamiento de autobuses turísticos en el antiguo Regimiento, prevista para julio, que obligará a estos vehículos a dejar de circular por la calle. Mazarías explicó que el sistema arrancará de forma gratuita como ensayo, con uso obligatorio, antes de implantar la tasa definitiva. La remodelación de la rotonda de Melitón Martín, actualmente en obras, también contribuirá según el alcalde a dar mayor fluidez al tráfico y a reducir las retenciones que se trasladan a la zona.
En la reunión participaron por parte del Ayuntamiento los concejales José Luis Horcajo (Hacienda, Obras e Infraestructuras), César Martín (Seguridad Ciudadana) y Gabriel Cobos (Sostenibilidad Ambiental y Participación Ciudadana). En representación de los vecinos acudieron Pedro de Francisco, Amalio Merino, Julián Garrido y Luis Llorente. Ambas partes calificaron el encuentro como satisfactorio.














27 mayo, 2026
Pues muy bien, los que nos movemos andando por esa calle estamos hartos de que los autobuses nos pasen rozando y peinándonos el flequillo cada día. La limitación a 30 no cumple ni el tato y en las curvas hay miedo, ya si llueve olvídate… Es poco pero por algo se empieza. Celebro que no haya mas buses al menos, paso a paso.
27 mayo, 2026
Es curioso que se queje el propietario del chalet que se acaba de terminar de construir. Primero compras barato por la supuesta problematica de la calle y despues te quejas que la supuesta problematica de la calle te molesta.
Pues ni tan mal. La situacion de esa calle no ha cambiado en muchisimos años. La circulacion por la misma es igual desde que se cerro el acueducto. La mayoria de los propietarios de los chalets que ahora se quejan ya sabian de la situacion de la calle cuando compraron la vivienda.
Pero me pregunto ante la celeridad del Ayuntamiento en buscar una solucion. Quien del partido vive en esa calle?
Porque muchas otras zonas de Segovia llevan quejandose mucho mas tiempo y el Ayuntamiento no ha movido ni un dedo para solucionarlo
27 mayo, 2026
un radar con multas cada 100 metros en la mayoría de las calles es lo que tenía que haber. ¡Uy! afán recaudatorio. Pues mira, si así tanto descerebrado bobo gorra dejan de hacer carreritas, mejor.
28 mayo, 2026
Celebro que se haya tomado esa medida en un lugar castigado por el tráfico, pero dudo mucho de su eficacia sin mediar coerción.
Dicho esto, recuerdo a nuestro Ayuntamiento que hay varias calles en la misma situación, que soportan un flujo de vehículos todavía mayor y riesgos adicionales por la mayor afluencia de peatones y la existencia de servicios públicos, residencias, colegios y comercios, donde no se han tomado ningún tipo de medidas.
Llega la cosa hasta el extremo de que he podido presenciar ,desde mi balcón, carreras entre tres coches implicados, entre glorieta y glorieta a gran velocidad y con adelantamientos temerarios.
Terminaron la carrera en un bar de la calle y mi indignación creció cuando vi que uno de los conductores, al bajarse, tuvo que agarrase al techo de su coche para tenerse en pie.
Por supuesto llamé a la policía municipal al percatarme de ello, pero se marcharon antes de que llegara.
Incido también en la señalización de semáforos, muy corta para la extensión de la calle a cruzar, más en una zona donde hay mucha gente de edad avanzada.
No sé si algún edil leerá mi sugerencia, pero entiendo que es necesario alargar los tiempos.