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Los problemas del campo segoviano

En el último pleno municipal del Excelentísimo Ayuntamiento de Segovia, 23 de febrero pasado, se ha presentado una moción en apoyo de nuestros agricultores y ganaderos, y ha salido adelante con el voto unánime de todos los regidores. A nosotros nos ha alegrado esta moción, visto lo visto en cuanto a los malos antecedentes de casi todos los partidos políticos en la materia, porque ¡nunca es tarde, si la dicha es buena!

Desde hace algunos decenios, los europeos asistimos impertérritos a la implantación de malos usos políticos, y escasamente democráticos. Los grandes asuntos que afectan a nuestros conciudadanos (natalidad, inmigración, medio ambiente, etcétera), ya apenas se votan, o ni siquiera se votan, en los parlamentos. No, resulta que se decretan sin mayores trámites, impulsados por grupos de poder políticos y económico escasamente representativos del pueblo, o, mejor dicho, muy representativos de los verdaderos poderosos, asociados para ello en grupúsculos que no dudamos en calificar de siniestros (como el Grupo de Bilderberg, como el Foro de Davos, como tantas pandillas universitarias, periodísticas y políticas, casi todas ellas llenas de urbanitas y de ignorantes de la realidad rural).

Estos activos grupúsculos han promovido la idea del ‘clima cambiático’, es decir que quieren convencernos de que el cambio climático se debe a la acción humana (concepto rechazado por miles de científicos y decenas de centros de investigación), y han impuesto acciones contra la ciudadanía mediante la difusión de iniciativas tales como el Pacto Verde o a la perversa Agenda 2030, que con bonitas palabras solo persigue la dominación del pueblo mediante el empobrecimiento y el control de los alimentos disponibles. Por nuestro bien, claro: no tendrás nada, pero serás feliz… la vuelta al cespotismo Ilustrado, vaya.

Ahí están las verdaderas causas de la ruina de nuestros ganaderos y de nuestros agricultores, solamente defendidos en toda España, hasta ahora, por el partido VOX, como tiene bien acreditado en sus programas, en sus políticas, y en sus acciones. Agenda España, capítulo 6.

Todos los demás partidos (Psoe, Ciudadanos, Izquierda Unida y Podemos, a más del Partido Popular proponente de esa moción), han estado o siguen estando, hasta ahora, en contra de nuestros agricultores y ganaderos, en contra de nuestro campo. Por mucha palabrería que emitan y difundan, por mucha moción que hagan y aprueben, así son los hechos, y permítanme que les ahorre el catálogo de directivas europeas y de reglamentos españoles sobre lo que se debe cultivar y lo que no, los impuestos sobre la tierra, los combustibles y los fertilizantes, las tasas sin fin, el fomento de alimañas depredadoras, la hiperprotección de las grandes cadenas de distribución, la permisividad con la competencia extracomunitaria desigual y desleal, el derribo de presas y la pésima gestión del agua, la burocracia extenuante, y las demás locuras propias de políticos ‘sobrecogedores’ y de funcionarios encerrados en sus despachos.

Así, en su idea del ‘clima cambiático’, del mirlo culinegro y de la culebrilla migratoria todos esos politicastros y funcionarios se ocupan con devoción, pero para las personas que trabajan la tierra, ni atención ni protección. Ni siquiera respeto.

Por eso el campo español, el campo europeo, se ha alzado. Y tienen todo nuestro apoyo, y el de la mayor parte de la ciudadanía, que no es tan tonta como creen, y se va dando cuenta de lo que ocurre.

Decía Cicerón que la agricultura es la profesión de los hombres libres, y quizá por eso esos poderes siniestros, con los que casi todos esos partidos políticos colaboran -¿a cambio de qué?-, no la toleran, y quieren ahogarla por todos los medios a su alcance, que son muchos.

Por eso les decía al principio que nunca es tarde si la dicha es buena, y que nos alegra que por vez primera en Segovia todos esos partidos enemigos del campo se muestren preocupados por nuestro medio ambiente rural y productivo, tan fundamental para nuestra gente y para nuestra supervivencia. Ahora ya solo falta que voten en Madrid y en Bruselas lo mismo que hace unos días han votado en Segovia. Para ser de verdad consecuentes, les digo.

Porque, mientras sigan votando contra el campo en las Cortes y en el Parlamento Europeo, y a favor de ese Pacto Verde y de esa ruinosa Agenda 2030, todas estas mociones no son más que palabrería vana. Flatus vocis. O, por decirlo en nuestra recia lengua castellana: romericos al viento


Author: Alfonso Ceballos-Escalera y Gila

Doctor en Derecho e Historia. Concejal de Vox en el Ayuntamiento de Segovia.

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