El edificio tiene los días contados pero no va a morir en silencio. En una esquina de la plaza de Santa Eulalia se construyó en 1941 uno de los edificios racionalistas del que fuera arquitecto municipal de Segovia Silvestre Manuel Pagola, y uno de los máximos exponentes de esta escuela arquitectónica basada en su funcionalidad, simplicidad y mimetismo con el entorno. Quizá esta ausencia de espectacularidad hace que sea una arquitectura poco conocida aunque muy apreciada por los arquitectos. De un grupo de ellos ha surgido la idea de recabar firmas en change.org contra el derribo, autorizado ya por la comisión provincial de Patrimonio y que ubicará en el solar un edificio de viviendas. “Se ha decidido que ese edificio se debe demoler para construir uno nuevo. No negamos que el edificio necesita una intervención, pero respetándolo. Esta claro que demoler es una operación poco sostenible. Nos gustaría que se reconsiderara la decisión tomada por la comisión de patrimonio”, explican los promotores de la iniciativa.













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