La mejor defensa, un buen ataque. El portavoz del Grupo socialista en el Ayuntamiento, Miguel Merino, arremetió este miércoles contra los portavoces de la oposición por las críticas que realizaron sobre el equipo de Gobierno tras conocerse la dimisión de la concejala de Agenda Urbana y Fondos Europeos, Fuencisla Yagüe sólo un año después de incorporarse al Ayuntamiento. Noemí Otero y Pablo Pérez coincidieron el martes en señalar que la cuarta dimisión en el seno del Grupo socialista evidencia la “desintegración” y el “fin de ciclo” del Gobierno local e incidieron en el criterio que exponen hace meses de que la concejalía de Yagüe está vacía de contenidos y medios.
En un mensaje construido aparentemente sobre los apuntes que llevaba escritos, Merino aseguró ante los periodistas que los socialistas “lamentan” la decisión de Yagüe pero no añadió una sola explicación más sobre los motivos de su marcha —justificada en una lacónica nota de la Alcaldía que aludía a “motivos personales”— ni consideró necesario realizar autocrítica alguna por esa situación. Prefirió, por el contrario, pasar al ataque directo hacia los portavoces de la derecha, de cuyas valoraciones dijo haber prestado sólo “atención diagonal”.
Así, negó el derecho de la liberal, Otero, a hablar de “desintegración” del PSOE municipal para señalar que “a uno le da por pensar que cree que lo que le ha pasado a su propio partido nos va a ocurrir a todos los demás”. Achacó además a la portavoz de Cs el papel de “palmera del PP” e insistió en que en los plenos “se arroja a los brazos del PP, no sabemos si ya con carné o esperando a ver qué pasa el año que viene”.
Para Pérez se reservó la acusación de que los populares “no creen en los fondos europeos” y volvió al mensaje que el PSOE lleva usando como mantra durante todo el mandato: “Pérez se alegra de las cosas malas que le ocurre a la gente de alrededor y a la propia ciudad”.













Últimos comentarios